“Estoy retirado de la política, me jubilé. Estoy dedicado a trabajos particulares y a independiente”, afirmó en declaraciones a TyC Sports. En esa línea, reforzó su postura: “Hoy la política, afuera”.
Grindetti también buscó despejar cualquier tipo de especulación sobre injerencias partidarias en la vida institucional del club. “No estoy condicionado por nadie del PRO, nadie del PRO se mete y opina de Independiente. Son dos ámbitos totalmente distintos y no hay que enchastrar las cosas”, remarcó, marcando una frontera clara entre su pasado político y su presente dirigencial.
En cuanto a su rol en el “Rojo”, el dirigente fue contundente respecto a sus aspiraciones: “Quiero presentarme como candidato a presidente en las próximas elecciones de Independiente”, dejando en evidencia su intención de consolidar su proyecto al frente de la institución.
Sus dichos repercuten de lleno en la dinámica política de Lanús. Durante años, Grindetti fue una pieza clave del PRO en el distrito y todavía mantiene representación en el Concejo Deliberante a través de ediles propios. Su decisión de correrse de la política deja abierto un escenario de incertidumbre sobre cómo se reconfigurará ese espacio y si podrá sostener su estructura sin su principal referente.
Al mismo tiempo, la definición impacta en el equilibrio interno de la oposición local. Algunos sectores leen este movimiento como un posible alejamiento del respaldo que en su momento fortaleció a Diego Kravetz, lo que podría complicar su proyección en un contexto ya tensionado. En paralelo, comienza a tomar más protagonismo la figura de "Nacho" Moroni, concejal y referente de La Libertad Avanza, quien aparece como una de las apuestas para disputar la intendencia en 2027.
Así, la definición de Grindetti no solo ordena su futuro personal, sino que introduce una variable de peso en la dinámica política de Lanús, donde su figura —hasta ahora— funcionaba como un eje de articulación clave dentro del PRO.