miércoles 17 de junio de 2026 - Edición Nº2751

Sociedad | 25 mar 2026

LA CRISIS DEL IOSFA

Fuerzas Armadas en terapia intensiva: del superávit de Díaz Pérez a una deuda millonaria de Luís Petri

La obra social habría pasado de un superávit de $25.000 millones a una deuda de cerca de 300.000 millones, afectando servicios médicos y oncológicos. Calan hondo las denuncias de Villaruel. Díaz Pérez habló con Política del Sur para dar un panorama de las cuentas que él entregó al gobierno de Milei.


La obra social de las Fuerzas Armadas, el Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA), atraviesa una crisis profunda marcada por un fuerte déficit, una deuda que ronda los 300.000 millones de pesos y un deterioro generalizado en la prestación de servicios. En este contexto, el contraste con la gestión anterior se convirtió en un eje central del debate político y militar.

El IOSFA, que llegó a ser la tercera obra social más grande del país con alrededor de 550 mil afiliados (detrás del PAMI y de IOMA), enfrenta actualmente cortes de servicios, interrupciones de tratamientos y dificultades de acceso a la salud en distintas provincias . La crisis escaló a tal punto que el Gobierno nacional de Javier Milei avanzó en 2026 con su disolución y reemplazo por nuevas estructuras sanitarias, en medio de un proceso de transición todavía incierto .

En términos financieros, la situación es crítica. Distintas estimaciones ubican el déficit por encima de los 200 mil millones de pesos, mientras que la deuda total se acerca a los 300 mil millones. Este pasivo creciente derivó en atrasos con prestadores, suspensión de servicios médicos y farmacias que rechazan afiliados por falta de pago.

Parte del problema, según diversas denuncias, se arrastra desde la gestión del Ministerio de Defensa encabezado por Luis Petri. Durante ese período se habría tomado un crédito de 40 mil millones de pesos que, en lugar de destinarse a mejorar el sistema, se utilizó para cubrir deudas corrientes, profundizando el déficit estructural. Como consecuencia, el pasivo pasó de 70 mil millones a más de 200 mil millones en poco más de un año.

Sin embargo, el ex titular del IOSFA, Darío Díaz Pérez, plantea una lectura diferente sobre el punto de partida. En declaraciones a Política del Sur, aseguró que su gestión había logrado revertir una situación crítica heredada del PRO y dejar la obra social en equilibrio. “Recibimos una obra social con déficit, con cerca de 500 cortes operativos y ocho meses de retraso en reintegros”, explicó.

Según Díaz Pérez, durante su administración se ordenaron las cuentas sin despidos y garantizando la continuidad de prestadores. “Se restringió el acceso a los hospitales más caros para sanear el déficit”, señaló. A partir de esas medidas, afirmó que se alcanzó un superávit: “Se llegó a tener dos meses y medio en un plazo fijo para cubrir eventualidades y se dejó todo al día cuando entregamos la gestión al gobierno de Milei”.

El ex funcionario sostiene que el quiebre se produjo rápidamente tras el cambio de gestión. “Al mes que la gestión actual tomó el comando del IOSFA empezó el descalabro”, afirmó, y denunció además una supuesta intención de privatización que fue resistida por integrantes de las Fuerzas Armadas. En ese sentido, advirtió que el actual gobierno buscaría “estatizar la deuda”, posiblemente mediante bonos.

La crisis también generó fuertes tensiones políticas dentro del oficialismo. La vicepresidenta Victoria Villarruel acusó públicamente a Petri de haber dejado un “vaciamiento” en el organismo y responsabilizó a su gestión por la situación actual. “Dejó a cientos de miles de militares y familias sin atención médica”, afirmó, y sugirió la posible existencia de un desfalco que debería investigarse judicialmente.

Además, Villarruel advirtió que el deterioro del sistema impacta directamente en el personal militar en todo el país, con afiliados que enfrentan serias dificultades para acceder a prestaciones básicas. Estas denuncias se suman a auditorías internas y causas previas que ya señalaban irregularidades, crecimiento exponencial de la deuda y posibles desvíos de fondos.

Como se sabe, la crisis en el Instituto alcanzó su punto crítico a inicios de 2026, derivando en su disolución mediante el DNU 88/2026 debido a la millonaria deuda superior con cortes de servicios y falta de medicamentos para sus 550.000 afiliados. Así fue como se estableció una transición de un año para dividirla en dos nuevas obras sociales OSFA y OSFFESEAG.

En este escenario, el IOSFA se convirtió en un símbolo de una crisis más amplia: la tensión entre distintas gestiones, la falta de sustentabilidad financiera y el impacto directo sobre miles de afiliados. Mientras Díaz Pérez reivindica haber dejado una obra social superavitaria y ordenada, la realidad actual muestra un sistema en déficit, endeudado y con prestaciones en retroceso, en el centro de una disputa política que aún está lejos de resolverse.

 

 

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