La Mesa de Conducción de la Unión Cívica Radical de Avellaneda salió al cruce de las declaraciones del concejal Damián Paz, quien calificó al radicalismo local como “bufones del Intendente”.
“Cuando faltan argumentos, aparecen los agravios. Lamentablemente, eso es lo que hemos visto en sus declaraciones”, señalaron desde el radicalismo.
En relación a sus críticas, fueron categóricos: “Antes de exigir autocrítica a otros espacios, el concejal debería explicar su propio recorrido político y con qué autoridad pretende convocar a un frente opositor”.
“Los vecinos de Avellaneda han visto a Damián Paz pasar por el GEN, el PRO, La Libertad Avanza y, finalmente, conformar un bloque unipersonal. Ese derrotero no expresa amplitud ni construcción: expresa oportunismo”, afirmaron.
En ese marco, desde la conducción radical apelaron con ironía a una frase de Groucho Marx: “Estos son mis principios, si no le gustan, tengo otros”, “una definición que describe con bastante precisión ciertas prácticas políticas que los vecinos ya conocen”.
Además, respondieron directamente a sus dichos sobre su supuesto vínculo con el radicalismo: “Llama la atención que quien afirma que ‘le duele el radicalismo’ sea el mismo dirigente que decidió abandonarlo y luego transitar sucesivos espacios políticos sin continuidad ni coherencia. El compromiso no se declama: se ejerce”.
Asimismo, rechazaron la idea de que el radicalismo haya abandonado su rol opositor: “La Unión Cívica Radical no necesita sobreactuar posiciones ni cambiar de espacio político para demostrar su compromiso. Nuestra conducta ha sido siempre la misma: defender a los vecinos, controlar al poder y sostener valores claros”.
Y concluyeron con dureza: “Si de construir una alternativa seria se trata, la autoridad surge de la coherencia, del trabajo sostenido y del compromiso real con los problemas de los vecinos de Avellaneda. No todos pueden decir lo mismo”.