La familia de Nahuel Sanabria, un joven que habría sido asesinado a golpes en una distribuidora de Florencio Varela, denuncia irregularidades en la causa, que es investigada como "averiguación de causales de muerte" a pesar de que ya pasaron casi dos años del crimen.
"La causa sigue como averiguación de causales de muerte, pese a que hay una testigo principal, que presencio el momento en que a Nahuel lo golpean brutalmente y que estaba desfigurado cuando lo encontramos", explicó Yuliana Flores, prima de la víctima.
En diálogo con el programa radial Política del Sur, la joven lamentó la falta de avances en el caso, y criticó el accionar de la Justicia. "Por el momento no hay ningún imputado por falta de pruebas", lamentó.
Consultada sobre el supuesto móvil de la brutal agresión que habría provocado la muerte de su primo, aseguró que toco comenzó con una discusión que derivó en golpes de puño. "Le pegaron entre cuatro personas hasta matarlo", afirmó.
Según esta versión, los autores del homicidio serían los dueños de la distribuidora donde fue hallado el cuerpo sin vida de Nahuel, de 26 años. Pese al tiempo transcurrido, el caso sigue impune. Por eso, el próximo 6 de diciembre harán una marcha para pedir justicia, en los Tribunales de Quilmes, donde tramita la causa.
Todo ocurrió el 19 de diciembre del 2023, en una distribuidora ubicada en Ruta 36 y calle 24. La primera medida de prueba que demoró un avance clave en la causa fue la autopsia del cuerpo de Nahuel, cuyas lesiones no habrían sido descritas de manera correcta.
La primera fiscal del caso tampoco pidió las cámaras de seguridad del lugar de manera inmediata, lo que hubiera sido determinante. Ahora la causa está bajo la órbita de la UFI 4 de Quilmes, a cargo de la fiscal Karina Gallo.