domingo 21 de julio de 2024 - Edición Nº2055

Gremiales | 13 jun 2024

CRISIS LABORAL

Trabajadores de Garbarino pidieron fecha “urgente” a la quiebra de la firma

Mediante una presentación judicial le reclamaron al juez de la causa que acelere los tiempos del proceso para que puedan cobrar los sueldos caídos y las indemnizaciones. Afirman que las dilaciones “sólo favorecen” a la patronal.


Por: Diego Lanese

En noviembre del año pasado, se cumplieron dos años que la empresa Garbarino decidió despedir a casi todo su personal, cerrando las actividades de la fuera la principal cadena de electrodomésticos del país.

Luego de meses de crisis económica y salarios atrasados, la firma bajo la conducción de Carlos Rosales terminó sus operaciones, e inició el inexorable camino a la quiebra. Pero más de dos años después, la justicia no avanzó en ese camino, y los ex empleados siguen reclamando que se tomen medidas para por un lado garantizar los pocos bienes de la firma para evitar el vaciamiento, y además se paguen los salarios caídos.

Esta semana, el colectivo Trabajadores de Garbarino en lucha presentaron un pedido ante el juez que entiende en el concurso de la empresa y pidió que “de forma urgente” se tomen medidas para terminar el proceso legal, y determinar la quiebra. “El proceso debe tener una duración razonable y las resoluciones y sentencias ser expedidas oportunamente, caso contrario se lesiona el derecho a la jurisdicción de los justiciables y se incurre en denegación de justicia", destacaron en la presentación.

El pedido busca frenar la “desvalorización” de los recursos de Garbarino, que deben servir para pagar lo que se debe a los cesanteados. En este tiempo, los trabajadores recibieron los llamados “pronto pago”, a través de los activos que generaba la empresa, que debían servir para achicar la deuda, pero que terminaron siendo cifras ridículas que no cumplieron su objetivo.

El 11 de noviembre de 2021 cerca de 4 mil empleados recibieron telegramas de despidos, y comenzaron una larga pelea para que se reconozcan sus derechos. La causa judicial quedó a cargo del juez Alejandro D’alessandro, que entre las primeras medidas decidió que se creen los “pronto pago”, a partir de fondos generados en las sucursales abiertas de Garbarino para achicar la deuda que se generó por salarios caídos e indemnizaciones acordadas

. En este tiempo, el plan no funcionó, ya que el giro de recursos fue muy limitado, y los ex empleados recibieron cobros ridículos, de 100 o 200 pesos. En este tiempo, el colectivo de trabajadores reclamó que se aceleren los tiempos, y esta semana dijo que la quiebra “es urgente”. “La resolución verificatoria debió dictarse hace ya más de un año y medio, un largo periodo de espera sin ningún resultado positivo y que debido al actual contexto económico y la situación fáctica del que suscribe y todos mis compañeros contemplamos el deterioro de nuestras acreencias, golpeados no sólo ya por las particularidades del concurso”, dijo la presentación realizada, a la que tuvo acceso Política del Sur.

Hasta el momento, a los cerca de 3.800 cesanteados que forman el colectivo se les debe de seis a ocho meses de sueldo. “La situación agrava por la difícil actual situación económica argentina, con los altos niveles de inflación  y costo de vida que impactan en nuestra vida diaria, no pudiendo sostener más a la que nos ha llevado la empresa Garbarino, pues antes del concurso todos teníamos un trabajo digno, sumado a que el ‘pronto pago’ son ínfimos e insultantes”, explicaron en su presentación.

Gabriel Yapura, el referente del colectivo, le confirmó a Política del Sur la presentación del pedido, como “acreedores laborales en situación fáctica diversa”. Presentamos un escrito al juzgado de D’alessandro quien como todos saben lleva nuestra convocatoria”, agregó. “Hace ya un año y 8 meses y no hay novedades sobre nuestros créditos laborales. Todos los plazos se extinguieron y el juez no dicto sentencia como lo especifica el artículo 36, hemos sido muy cautos y respetuoso en todo este proceso, pero nuestros tiempos sabemos que no son los mismos que la justicia laboral en nuestro país”, se quejó Yapura.

En este sentido, se marcó que “cada día nuestras acreencias se desvalorizan a un ritmo impresionante por la alta inflación y que esta dilatación solo favorece a la empresa Garbarino en perjuicio de todos los trabajadores que esperamos cobrar el robo de nuestros sueldos y nuestras indemnizaciones”. Por eso el pedido de resolución “urgente” que hace el colectivo de trabajadores despedidos.

Según se explicó, el argumento que el juzgado utiliza para no avanzar en la causa de quiebra es que “no cuenta con personal necesario”. Para los trabajadores esto “es insuficiente, puesto que ha transcurridos en exceso los plazos que determina la ley concursal”.

Es deber del Juez que tiene a su cargo el proceso dictar los pronunciamientos judiciales en tiempo pertinente y no debiendo dilatar sin término o demorar su dictado. El artículo 273 determina que es responsabilidad del Juez hacer cumplir estrictamente todos los plazos de la ley”, recalcó la presentación judicial. Los despidos masivos en Garbarino fueron el comienzo del fin de la crisis, que comenzó años atrás, se agudizó en pandemia y la llegada de Rosales como nuevo dueño no pudo solucionar. Hoy, los empleados nucleados en el grupo Trabajadores de Garbarino en Lucha cobran los llamados “pronto pago” a partir de lo que recauda la empresa a través de las pocas sucursales abiertas, pero es tan bajo el valor que no supera los 100 pesos. Además, en este tiempo comenzaron a dejar de pagarle a los empleados activos, lo que genera una nueva polémica.

Al cumplirse un nuevo aniversario de los despidos masivos que desencadenaron el final de la crisis de Garbarino, sus ex empleados volvieron a marchar para pedir el pago de sueldos e indemnizaciones atrasados. La movida la realizó el colectivo “trabajadores de Garbarino en lucha”, que mantiene sus reclamos ante la justicia.

Este espacio representa a cerca de 3 mil ex empleados que son parte de la causa judicial, y que realizaron la presentación judicial. Ante el estancamiento total del proceso judicial, se movilizaron a la sede de la calle Cabildo de la firma, una de las cuatro abiertas en todo el país, de las 200 que llegó a tener activas. En el lugar, se leyó un documento donde se habló de la situación caótica que viven los ex empleados, en un contexto donde al menos ocho murieron por enfermedades vinculadas al despido.

“Hasta ahora estamos esperando que alguien ayude a las y los trabajadores y a las familias que hacen un gran esfuerzo para seguir adelante”, expresaron en el texto leído en el lugar. “Necesitamos respuestas de la empresa y de la justicia a todos los reclamos, pero más necesitamos que paguen lo que cada uno de las y los trabajadores despedidos, también activos que siguen en nómina de Garbarino”, agregaron.

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