viernes 21 de junio de 2024 - Edición Nº2025

Gremiales | 4 jun 2024

CRISIS LABORAL

La caída de la actividad industrial no se detiene: se desplomó casi 15 puntos en abril

Son datos del Índice de Producción Industrial (IPI) de la consultora FIEL, que marca una tendencia decreciente del sector desde que asumió Javier Milei. Se espera que esta realidad comience a generar despidos, como los ocurridos en la planta de Lanús de la firma Tenaris Siat.


Por: Diego Lanese

La semana pasada, al menos cinco trabajadores de Tenaris Siat de Lanús no pudieron ingresar a la planta ubicada en la localidad de Valentín Alsina, por órdenes de la gerencia del lugar. Sin previo aviso, fueron notificados de su cesantía en la puerta del lugar, ya que antes no recibieron ninguna notificación formal de su despido. Se trata de dos operarios y tres supervisores, y la situación generó un paro total decidido por una asamblea. Esto generó la intervención del Ministerio de Trabajo, que dictó la conciliación obligatoria y abrió un canal de diálogo.

Casos como este se vienen dando en distintas empresas de conurbano bonaerense y de todo el país, en el marco de una notable caída de la actividad industrial. Las políticas del gobierno libertario están teniendo fuerte impacto en la producción fabril, que registra una caída muy importante según los principales indicadores.

En abril, por ejemplo, la baja llegó casi a los 15 puntos, según un informe de la consultora FIEL, que comparó los datos con lo sucedido en igual mes del 2023.  La mayor caída de actividad en la comparación con abril de 2023 se tuvo en la producción de minerales no metálicos, que si bien se moderó respecto de marzo, se colocó entre las más profundas de la serie medida. Tan grande es la baja, que el reporte la comparó con las observadas durante las hiperinflaciones de fines de los 80 y comienzo de los 90, en la salida de la convertibilidad y en el inicio de la pandemia en 2020.

La caída de la actividad industrial en la era libertaria sigue generando alarma, por su impacto en la economía real. En este sentido, según el Índice de Producción Industrial (IPI) de FIEL, la baja de la demanda “sigue agudizando la parálisis en el sector fabril, donde la actividad retrocedió 14,9 por ciento interanual en abril”. Además, las empresas fabricaron un 11,3 por ciento menos en el primer cuatrimestre.

En abril, “la producción de papel y celulosa y de insumos textiles igualó el nivel de actividad registrado en abril del año pasado”, destacó el reporte, al que tuvo acceso Política del Sur. Mientras que entre las restantes ramas, con la excepción de los químicos y plásticos -afectados por la realización de paradas de planta y la caída en la producción de neumáticos producto de conflictos gremiales-, “mostraron una contracción menos profunda que la observada en marzo”.

La producción automotriz volvió a caer en abril en la comparación con el mismo mes del año anterior, al tiempo que se registró un profundo retroceso de las exportaciones junto con un marcado repunte mensual –atípico- de los patentamientos. La catástrofe climática de Rio Grande del Sur en Brasil ha afectado en mayo la provisión de autopartes a la industria local determinando frenos en la producción en alguna de las terminales.

En tanto, la producción de las industrias metálicas básicas volvió a mostrar una caída interanual en abril, con un peor desempeño de la producción siderúrgica primaria y de elaborados a causa de la debilidad de los sectores conexos, con excepción del segmento de la energía.

Por su parte, mientras que la producción metalmecánica recortó el ritmo de caída interanual, en el mes se tuvo un importante repunte en la venta de maquinaria agrícola, marcando un impasse en la sucesión de caídas observadas desde diciembre del año pasado.

Con un retroceso menos profundo que el promedio de la industria en abril, la refinación de petróleo acumula un trimestre en caída, y en el mes combinó un aumento en el proceso de las refinerías con menor capacidad instalada con una recorte en la de las tres firmas más grandes, en particular YPF a partir de la caída de la producción en su refinería de La Plata.

Entre los alimentos y bebidas, con mermas generalizadas contribuye a evitar un retroceso más profundo la producción de aceite de soja que muestra un firme avance en la comparación interanual. Con excepción de la producción de papel y celulosa y de insumos textiles que registran un nivel de producción similar al del mismo período de 2023, todas las ramas muestran una contracción de la actividad productiva.

El mayor retroceso en el período lo registró en la producción de minerales no metálicos con una caída de 32,1 por ciento en la comparación interanual. A la rama le siguieron la industria automotriz que tuvo una baja del 22,6 por ciento, las industrias metálicas básicas con una merma de actividad que alcanzó 17,8 por ciento, la metalmecánica que registró un retroceso de 15,4 por ciento y la producción de insumos químicos y plásticos que se contrajo 11,7 por ciento, en cada caso en el primer cuatrimestre del año y en la comparación interanual.

Con una disminución inferior al promedio de la industria se colocan los despachos de cigarrillos con una caída de 10,2 por ciento la producción de la rama de los alimentos y bebidas (-6 por ciento) y el proceso de petróleo (-2,7 por ciento), respecto del acumulado en los primeros cuatro meses de 2023.

La producción de insumos textiles iguala (-0,2 por ciento) el nivel de producción acumulado entre enero y abril de 2023, al tiempo que la de papel y celulosa lo supera ligeramente (+0,6 por ciento).  Desde la perspectiva del tipo de los bienes producidos, “todos continúan haciendo un aporte a la contracción de la industria en el primer cuatrimestre”. En el periodo el mayor retroceso acumulado corresponde a la producción de bienes de capital con una caída de 18,6 por ciento en la comparación con los primeros cuatro meses de 2023.

En el caso de los bienes de consumo durable, la producción en enero – abril es 17,9 por ciento inferior a la del mismo período del año pasado. Estos resultados vienen explicados por el retroceso en la producción de automóviles y utilitarios, maquinarias y equipos y durables de la línea blanca.

En el sector, el temor es que esta retracción en la actividad termine afectando los niveles de empleo, como se puede ver en varias industrias, donde de a poco se comienzan a detectar despidos. En el caso de Tenaris Siat, desde la junta interna de la UOM en la empresa le confirmaron a Política del Sur que los despidos volverán esta semana a sus cargos, pero que la situación es complicada, por el parate en la actividad, entre ellas las vinculadas al Gasoducto Néstor Kirchner.

En la planta de Lanús se hicieron los tubos sin costura del primer tramo, pero el cambio de gobierno generó incertidumbre respecto del futuro. “Los acusan de hacer tareas no contempladas en los procedimientos, pero son tareas que otros supervisores, jefes y gerente de la empresa obligaron al personal a realizar”, destacaron las fuentes, que marcaron que los despidos encubiertos buscan “amedrentar a los trabajadores”.

Otra empresa de la región que tuvo despidos fue Bridgestone, ubicada en la localidad de Llavallol. Si bien los operarios fueron reincorporados, la tensión se trasladó a FATE, otra firma del sector, en el marco de la crisis de la industria automovilística. La semana pasada, en el marco de una audiencia hubo una movilización que terminó con una violenta represión de la policía.

En un comunicado a través de las redes sociales, Alejandro Crespo, titular del SUTNA, aseguró que "es fundamental que todos los compañeros nos movilizemos" ya que tienen "97 despedidos y 1.500 puestos de trabajo amenazados". "Es muy importante que durante la conciliación obligatoria mantengamos la fuerza en alto para desbaratar este ataque a los trabajadores", agregó.

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