martes 16 de abril de 2024 - Edición Nº1959

Nación | 31 mar 2024

OPINIÓN

¿Y por casa cómo andamos? Para producir y generar empleos

El escritor lomense Antonio Novielli analizó el difícil momento que atraviesa el sector industrial.


En fechas conmemorativas, hoy podemos recordar la Semana Santa de 1987, donde luego de días complicados y logrando la calma, el presidente Ricardo Alfonsín habló a la ciudadanía y les dijo "LA CASA ESTÁ EN ORDEN". Hoy, 37 años después, esas palabras tienen otra dimensión, la cual sería bueno poder aplicarla al sector productivo, tan vapuleado. Y con medidas que siguen destruyendo "GENERACIONES TRAS GENERACIONES" de emprendedores.

Ante la actual fuerte caída del consumo, producto de la licuación del poder adquisitivo en estos primeros meses de la actual administración, como vengo mencionando desde su inicio, tienen un efecto directo en las pymes, micropymes y comercios, que dependen en su mayoría de la demanda interna. El clima actual lleva a que el sector esté cada vez menos entusiasmado con un posible “segundo semestre” con índices positivos, pues en un escenario de menos ingresos y fuerte aumento de costos, como en el caso de la energía.

En el sector industrial, la producción cayó un 5,6% durante el primer bimestre. Si tomamos el mismo período del año pasado, se ubicó un 15% por debajo del último pico, en mayo de 2022, en los comienzos de la escasez de dólares en el Banco Central de la República Argentina (BCRA). Estos datos surgen del relevamiento que realiza la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL).

Estas cifras van en concordancia con los números que manejan las cámaras empresariales de todo el país.

Esta realidad lleva a que cada vez más empresarios, que al momento "NO LA VEN", comiencen a alzar la voz sobre el impacto de la crisis en sus sectores. Uno de ellos es la Federación Industrial de Santa Fe (FISFE), que publicó un comunicado en el que detallaron que desde diciembre, más del 71% de sus empresas reportaron disminuciones en sus ventas, ajustes en sus niveles de producción y dificultades para mantener sus plantillas de personal.

En la rama fabril, el 77% vieron caídas que en algunos casos superan los 55 puntos respecto al año pasado. Representan el segundo PBI industrial de Argentina.

En este marco, debemos sumar los incrementos en el costo de la energía, insumo crítico para la industria, y la preocupación ante el anuncio de una mayor facilidad para importar, mecanismo con el que se espera apuntalar la baja de la inflación. Alertando por una "inminente pérdida de empresas y empleos industriales", reclamando al Gobierno medidas que fomenten la producción nacional.

Un caso a destacar es el de Acindar, quien implementó suspensión rotativa, que incluye reducción de salarios, para 1.700 empleados de empresas contratistas en la planta de Villa Constitución, Santa Fe. La siderúrgica, una de las dos más importantes del país, ya había frenado durante un mes, desde el 18 de marzo hasta el 15 de abril, sus cuatro fábricas en todo el país. Estas cifras dejan claro la ampliación del cupo de desempleados, los "CAIDOS", denominación dada por la actual administración.

Toyota, principal automotriz del país y ejemplo de competitividad para la exportación, abrirá cupos para retiro voluntario para 400 empleados.

En cuanto a Industriales Pymes Argentinos (IPA), su presidente Daniel Rosato, presentó el tercer informe mensual del Observatorio Pyme, donde se resalta testimonios: “Tenemos el caso de una empresa del rubro textil que va a despedir a la mitad de su plantilla y otro caso de fabricante de muebles que directamente va a cerrar. La caída de la demanda genera menos producción, ajuste de inversiones y lo último que se intenta tocar son los empleados".

También mostró preocupación por los aumentos que comenzaron a llegar en las boletas de luz: “Mi empresa, con consumo de hasta 300 kWh por mes, pagó 300% más cara la boleta de febrero que la de enero. Ese salto de un mes al otro”.

Como dato positivo, las consultoras Marca Pyme y Epyca anticipan una recuperación lenta pero a dos velocidades: más dinamismo en los sectores vinculados al mercado externo como el agro, la minería y la energía, y una caída para los que dependen del mercado interno. Alertando por el impacto de la flexibilización en las condiciones para importar productos de la canasta básica, ya que implica un incentivo a la competencia desleal de importadores que traerán productos finales frente a pymes que aún tienen restricciones para el pago de insumos y enfrentan un aumento en sus costos, como el Impuesto PAIS.

La Unión Industrial Argentina (UIA) marca la necesidad de desarrollar nuevos instrumentos de política industrial, junto con acciones para amortiguar el impacto en las pymes y en las economías regionales ante un escenario recesivo. Se destacó la importancia de generar una pronta recuperación del nivel de actividad para lograr las metas fiscales, monetarias y cambiarias sosteniendo el nivel de empleo y producción.

Con esta realidad, vale la pena preguntarse: ¿LA CASA ESTÁ EN ORDEN?

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