miércoles 17 de abril de 2024 - Edición Nº1960

Provincia | 27 mar 2024

Panorama complejo

Kicillof preocupado por el segundo semestre

En la gobernación bonaerense reconocen que luego de junio los recursos pueden verse menguados si Nación no restituye parte de los fondos por ley que recortó. El mandatario sostiene el as en la manga del endeudamiento votado por la Legislatura por 1.800 millones de dólares y la emisión de Letras del Tesoro para licitar en el mercado local.


Por: Federico Cedarri

La movida encabezada por el diputado nacional José Luis Espert, con apañamiento explícito del presidente Javier Milei, llamando a la rebelión fiscal en la provincia de Buenos Aires a los ruralistas puso los pelos de punta en la gobernación bonaerense.

Es que temen por un posible efecto contagio que pueda afectar severamente las finanzas provinciales, de hecho más allá de las tensiones con los productores también en centros urbanos se están constituyendo colectivos para sumarse al no pago de impuestos provinciales arguyendo que la presión fiscal es insostenible. En La Plata se consolida esa posición entre vecinos del popular barrio El Mondongo que por ahora no tiene réplicas en otros lugares de la ciudad capital.

Kicillof por ahora está tranquilo, monitorea los ingresos a la Tesorería y no hay al menos por el momento repercusión en la recaudación bonaerense en lo que respecta al pago de los tributos inmobiliarios urbano, rural y patentes, sí hay una merma por impuestos como Ingresos Brutos que marcan una caída de la actividad económica que pone el centro de atención en el Palacio de calle 6.

El Gobernador concentra el manejo de una red de contención que prohijó con los intendentes del conurbano para la cobertura de falencias sociales en aquel sensible territorio bonaerense donde se concentran los mayores índices de pobreza e indigencia: “Por ahora la contención de la provincia está evitando un estallido porque Nación no está abasteciendo los comedores, Axel ataja penales todos los días”, explica a PDS un legislador provincial peronista preocupado de sobremanera por la situación.

Kicillof busca por todos los medios fuentes de financiamiento para paliar la falta de recursos que la Nación cortó intempestivamente, opera con los gobernadores para que apoyen la iniciativa que hiló con Máximo Kirchner para garantizar que los Ejecutivos de turno respeten los fondos dispuestos por ley como el FONID.

El Gobernador sigue con atención el estado de la presentación que llevó adelante ante la Corte donde exige que se le reintegre el Fondo de Fortalecimiento Fiscal: sabe que el máximo tribunal se mueve al candor de los tiempos políticos y nada indica que mientras Milei mantenga una buena recepción popular vaya a precipitarse un fallo contrario al Ejecutivo nacional.

No obstante, desde la gobernación bonaerense la estrategia sigue siendo la de confrontar abiertamente con el gobierno de Milei y dejar expuesta una supuesta intencionalidad del mandatario nacional de desfinanciar a la provincia por cuestiones políticas. “Milei se quiere llevar puesto a Axel y eso hay que dejarlo bien claro”, destaca otra fuente parlamentaria ligada a Unión por la Patria.

El Gobernador bonaerense sabe que los recursos son finitos y que probablemente hasta que no se pacte un nuevo acuerdo fiscal con el Gobierno nacional deberá arreglarse irremediablemente con los ingresos coparticipables y los que recaude impositivamente.

Intentó hace unos días una gestión con Dilma Rousseff, presidenta del Banco de Desarrollo de los BRICS para buscar financiamiento para obras de infraestructura ante el corte de la obra pública por parte de Milei: la mala noticia es que el Banco internacional no brinda recursos a provincias de un país que no está alineado con los Estados que integran el ente financiero y Argentina se desligó del mismo al comienzo del mandato libertario.

Preocupación por el segundo semestre

La intranquilidad que hoy embarga al gobernador Axel Kicillof es cómo financiar y cubrir los gastos operativos durante el segundo semestre en la provincia de Buenos Aires.

Las cuentas que hacen en el Palacio de calle 6 indican que la primera mitad del año está ciertamente cubierta y hasta también computan la posibilidad de pagar en tiempo y forma el aguinaldo: Kicillof pasó el peine fino por los gastos superfluos en los ministerios.

Ese ahorro, más lo recaudado por los nuevos topes a los impuestos inmobiliarios y patentes llevan tranquilidad para los próximos meses aunque el alerta comenzaría a adquirir preponderancia más allá de julio: “Estamos complicados en la segunda mitad del año si no nos restituyen las partidas que nos sacó Nación”, se quejan cerca del Gobernador.

Kicillof tiene varios ases en la manga para enjugar el déficit: el endeudamiento aprobado por la Legislatura de 1.800 millones de dólares y la posibilidad de emisión de Letras del Tesoro para licitar en el mercado local.

Estas opciones son las que más convencen en el ámbito de la mesa chica del Gobernador, la emisión de una cuasi moneda está prácticamente descartada, solo se podría llevar adelante en una contexto de asfixia absoluta.

Una medida de este tipo no contaría con la buena voluntad de la Nación lo cual disminuiría automáticamente el valor nominal del bono: "No será como en el 2001 porque ahí se alinearon Nación y Provincia para sostener el Patacón”, explican.

No obstante, Kicillof no abandonará el reclamo ante el Gobierno nacional por la restitución de los fondos determinados por ley, si bien se opondrá al Pacto de Mayo no se retirará de la mesa de negociaciones por un nuevo acuerdo fiscal: “Somos la provincia que más aporta y eso debe respetarse”, aseguran en calle 6.

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