martes 23 de julio de 2024 - Edición Nº2057

Gremiales | 7 feb 2024

SALUD EN CRISIS

La suba de precios de los medicamentos genera una brutal “crisis de acceso”

La dispensa en farmacias fue la que más cayó en enero, según el último reporte de la CAME, y alcanza casi a la mitad de lo vendido en 2023. El sector apunta a la suba indiscriminada de los precios liberados por el Gobierno nacional. Desde IDEP-Salud aseguran que hay “abandono de tratamientos”.


Por: Diego Lanese

En enero de este año, las ventas minoristas se desplomaron, de la mano del escenario de alta inflación que no cesa. Según el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), la baja comparada con igual mes del año anterior es del 28,5 por ciento, una tendencia que afecta a toda la economía. Dentro de este escenario, hay dos datos que alarman especialmente: la baja de alimentos y bebidas y medicamentos. Mientras que el primer rubro tuvo una caída del 37,1 por ciento, el segundo sector cayó casi a la mitad de lo facturado en 2023: 45 por ciento, siendo la peor baja de las siete categorías medidas. Este desplome brutal de la dispensa de productos en farmacias se explica, según los especialistas, a la desregulación de los precios de los tratamientos farmacéuticos, que comenzó con el gobierno anterior cuando en noviembre se acabó el convenio con los laboratorios productores, que no fue renovado y que en la actual gestión se decidió liberar definitivamente. Esta combinación de factores hace que en el mercado se vea una verdadera “catástrofe” en materia de acceso a los medicamentos. Así lo alerta un reciente informe de un organismo del gremio ATE, que marcó que en medio de esta situación muchos pacientes están dejando de comprar sus fármacos, incluso en personas con enfermedades crónicas.

 

El informe de CAME marca el inicio de los primeros efectos de la famosa “estanflación”, ya que la inflación sigue alta y ante la pérdida de poder adquisitivo se ve un parate de la actividad y retracción del consumo. “Fue un pésimo mes para las farmacias, que se quedaron con un caudal de stock importante frente a la drástica caída de expendio”, destacó el análisis de CAME, que marca el nivel de desplome de la dispensa de tratamientos en las farmacias argentinas. Fuentes de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA) aseguraron que este tipo de bajas se trata de “millones de tratamientos que no llegan a la gente”, y que la gente “ya venía eligiendo qué remedio llevar, pero ahora está dejando todos los que le recetan”. Según las mismas fuentes consultadas por Política del Sur marcaron que además del acceso a la salud de la población “está en juego la rentabilidad del sector”, y que la combinación de baja de las ventas y plazo largos en los que paga PAMI –principal comprador de medicamentos del país –y las obras sociales y prepagas hace que en el futuro “haya muchos comercios que no podrán soportar esta situación”. En este sentido, en la COFA no dudan que el principal problema que disparó esta baja es la liberación de precios, que hizo que se registren aumentos que llegan al 300 por ciento.

En este contexto, un informe reciente del Observatorio de Medicamentos como Bien Social afirmó que cada vez más personas no lograr comprar su medicación, lo que se volverá un problema sanitario en breve. “Esta crisis de costos y por consiguiente en el acceso a los medicamentos que consume gran parte de nuestra población, generará abandono de tratamientos crónicos, más internación y también mayor tensión en los presupuestos de los establecimientos asistenciales tanto públicos como privados”, destacó el trabajo de este observatorio, que depende del IDEP-Salud de ATE nacional y el Instituto de Estudios y Formación de la CTA Autónoma. Además, alertó sobre “el abuso por parte de los laboratorios al establecer el precio de medicamentos y vacunas esenciales”. Según proyecciones de las farmacias, se estima que la dispensa de tratamientos bajó un 20 por ciento en diciembre del 2023, lo que hace pensar que muchos asalariados dejaron de comprar los productos necesarios para tratar patologías como diabetes, presión alta o problemas cardíacos. El trabajo de este observatorio subraya los problemas de acceso a los tratamientos que genera el aumento desmedido de los mismos. En el 2023, afirmó el informe al que tuvo acceso Política del Sur, “la variación de precio interanual del grupo de medicamentos más recetados en la Argentina fue del 318 por ciento, teniendo en todos los meses una suba por encima de la inflación a no ser en los meses en donde hubo acuerdos en específico”.

 

Según la entidad, las primeras medidas del nuevo Gobierno “son a la medida de los intereses y la rentabilidad extrema de los grupos de poder en la Argentina, entre los que se encuentra la industria farmacéutica”. Sin duda entonces, “las decisiones que garanticen el acceso a medicamentos no llegarán desde la política nacional”. La producción de medicamentos es una de las actividades más rentables del país, y suele tener un poderoso lobby en el país y el mundo. “Por qué las farmacéuticas ocultan el costo de los medicamentos y las vacunas, cuánto cuesta producir los medicamentos esenciales que usa el 80 por ciento de la población que tiene enfermedades crónicas”, se preguntó el observatorio. En el sector, entienden que esta situación afecta directamente al acceso de los tratamientos, en especial entre los afiliados de las obras sociales, que en muchos casos tienen sumas fijas de cobertura, y los incrementos hacen que los pacientes deban pagar más de su bolsillo por iguales tratamientos. “Hay una caída muy grande de la dispensa, en especial entre los tratamientos recetados. Además, hay un aumento de la demanda en hospitales y centros asistenciales públicos, de mucha gente que se cae de la seguridad social”, analizaron las fuentes. Las medidas complementarias que trae el DNU y la Ley Ómnibus, aseguran, no hará más que “profundizar esta situación”.

Ante esta realidad que comienza a verificarse en las farmacias, con gente que decide no adquirir sus tratamientos, el Observatorio propone fomentar la producción pública. Si bien el Gobierno cerró mediante el DNU la ANLAP, la agencia que potenciaba el trabajo de estos laboratorios –unos 40 habilitados en todo el país- en la provincia de Buenos Aires se presentó una propuesta para crear el Centro de Industria Farmacéuticas Bonaerense, con mayor capacidad productiva que el actual laboratorio estatal ubicado en La Plata. Según explicita el proyecto enviado por Axel Kicillof a la Legislatura bonaerense, la fábrica de medicamentos produciría vacunas, insumos, productos médicos, equipamiento, ingredientes farmacéuticos activos, estándares primarios y secundarios para control de calidad de la producción, insumos médicos odontológicos, productos domisanitarios y cualquier otro insumo necesario para la salud. La iniciativa está trabada en la Legislatura y por ahora parece tener un futuro incierto, ya que los bloques de la oposición se niegan a tratarlo. “Hasta que no estén normalizadas las prestaciones de IOMA en toda la provincia de Buenos Aires no tiene sentido discutir proyectos afines, dado que todos los recursos disponibles deben volcarse a la prestadora de salud bonaerense”, dijeron desde estos espacios, según diversas versiones.

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