domingo 14 de julio de 2024 - Edición Nº2048

Provincia | 4 sep 2023

AGENDA AMARILLA

Grindetti intenta imponer una agenda anti K, pero no puede subirse al ring con Kicillof

El candidato del PRO critica a piqueteros y a Baradel. Trata de consensuar una estrategia con radicales y larretistas. Consiguió un poco de oxígeno en Lanús e Independiente. ¿Por qué lo critican dentro de JXC? ¿Está ampliando la representación? El gobernador lo ningunea.


Por: Ricardo Carossino

Parecían peleas perdidas las que Néstor Grindetti como intendente de Lanús, candidato a gobernador bonaerense y presidente de Independiente, tenía a priori: ganar la interna del PRO, sacar a su club del escándalo y conseguir una licencia como jefe comunal. Al cabo ganó las primeras tres, pero el combate más difícil ni siquiera empezó, porque su rival inmediato está combatiendo con otro contendiente.

Tuvo una semana entre la espada y la pared, cuando su perfil como conductor político tambaleó por la falta de quórum en el HCD de Lanús, lo que le impidió tener su licencia, porque su competidor interno, Diego Santilli, esperaba el conteo final de los votos para reconocer la derrota y una parcialidad importante del Rojo rechazó la llegada del militante macrista, Carlos Tevez, a la dirección técnica del primer equipo de Independiente.

Al cabo, Santilli admitió su derrota por apenas 6.000 votos, Tevez ganó con polémica incluida su primer partido como DT y en Lanús consiguió la licencia para ausentarse de la administración del Municipio para dedicarse a las otras dos gestiones antes mencionadas.

Apenas enderezó el carro, gestionó dos encuentros en los que se intentó definir qué clase de campaña electoral tiene que hacer Juntos por el Cambio en la Provincia de Buenos Aires para intentar ganarle al gobernador Axel Kicillof.

A priori, según dos fuentes consultadas por Política del Sur, la estrategia más central que propone Grindetti no sería la más acertada, de acuerdo a la opinión de estos dirigentes, uno de la Tercera y otro de la Primera sección electoral.

Como se sabe el primer encuentro fue en la Tercera y el segundo en la Primera, lo que determina que JXC tiene la mira puesta en el conurbano, donde en 19 municipios fueron favorables a Unión por la Patria, en los que además será una tarea titánica para el PRO poder agrandar la representación sin tener gestión de gobierno.

Esta semana que pasó Juntos por el Cambio vivió una jornada de reuniones con el fin de analizar el panorama electoral para las elecciones generales de octubre. En primer lugar, se reunieron en Almirante Brown junto a intendentes y candidatos de la Tercera y más tarde, los principales dirigentes compartieron un asado en el Comité Radical de La Plata.

Analizaron el escenario electoral, teniendo en cuenta el factor Javier Milei, especialmente en los pueblos donde el economista libertario sacó una importante cantidad de votos, que podrían ser importantes para el PRO si los consigue para vencer a Axel Kicillof.

Según señalaron a PDSur, en Brown se habló especialmente de la buena performance de Grindetti en el Conurbano, sobre todo en la Tercera, donde ganó en barrios como Laferrere, Aldo Bonzi, Monte Chingolo y Solano. Piensan que esa performance podría verse traducida en votos peronistas no K, que buscarían un cambio más racional de cara a octubre, en lugar de un cambio más caótico como el que propone Milei junto con su candidata Carolina Píparo.

En La Plata, el intendente con licencia, estuvo con Gustavo Posse para hablar puntualmente sobre cómo se trabajará específicamente en la campaña. Un día antes, Grindetti estuvo con Santilli, como muestra de unidad y según trascendió habrían acordado las reglas de juego sobre cómo será la campaña del candidato a gobernador.

El candidato amarillo además se reunió con intendentes propios: la intendenta de Vicente López, Soledad Martínez, Julio Garro (La Plata), Diego Valenzuela (Tres de Febrero), Héctor Gay (Bahía Blanca), Guillermo Montenegro (General Pueyrredón), Martín Yeza (Pinamar), Javier Iguacel (Capitán Sarmiento) y Ezequiel Galli (Olavarría), entre otros jefes comunales del interior bonaerense.

Según dejaron trascender las fuentes consultadas, la reunión tuvo que ver especialmente con los anuncios de Sergio Massa y la suma fija para los trabajadores municipales. Luego de ese encuentro fue que se decidió difundir un comunicado expresando la preocupación, asegurando que no pueden pagar los 60.000 pesos en sus distritos.

Pero quizás fueron las palabras que Grindetti pronunció en Pilar lo que generó un poco de perplejidad por parte de algunos dirigentes amarillos y sobre todo radicales. Reunió a los jefes comunales, candidatos a intendentes y legisladores nacionales y provinciales de todo el espacio como muestra de unidad. Tenía que salir a mostrarle su músculo político a Kicillof.

Muchos le ponen voluntad a una elección que no les promete un triunfo seguro, pero remarcan que tampoco Unión por la Patria la tiene fácil. Fue Cristian Ritondo quien pidió una suerte de autocrítica al opinar: “Sólo nos separan de la gobernación 294.000 votos. Si no somos capaces de trabajar para recuperar la Provincia, para descontar ese número de un gobierno ausente, tendríamos que mirarnos a nosotros y pensar qué hicimos mal”.

Las fuentes consultadas por este medio si bien admiten que las palabras del ex ministro de Seguridad bonaerense son ciertas, le piden más “humildad” y “más autocrítica al vidalismo” que fueron gobierno y perdieron la elección del 2019.

De acuerdo a lo que trascendió en torno a las críticas, fue que, si bien Grindetti habló de ir por más votos, tampoco estaría cambiando mucho el discurso de campaña para agrandar la representación: “Parece que le preocupa más retener los votos amarillos que crecer hacia afuera”.

Como se sabe, Kicillof quedó primero con el 36,41%, seguido por Juntos por el Cambio con el 32.92% y tercera Carolina Píparo con el 23,76%. Según comentaron a PDSur, los amarillos descartan que la referente de La Libertad Avanza pueda ganar la Gobernación, pero creen que pueden poner al gobernador contra las sogas: “Va a ser voto a voto con Kicillof. Vamos a terminar peleando en la Justicia con el escrutinio definitivo”.

La principal crítica a Grindetti como ideólogo del discurso de campaña es la centralidad que propone en la figura de La Cámpora y el kirchnerismo, mientras que tanto Sergio Massa como Javier Milei polarizan la campaña ampliando el espectro de la crítica, lo que le permite a Kicillof nacionalizar su campaña electoral, en tanto Grindetti parece provincializarla cada vez más, por lo desperfilada que quedó Patricia Bullrich.

“El kirchnerismo quiere refugiarse en la provincia de Buenos Aires, estamos a solo tres puntos de impedirlo”, dijo en su discurso Grindetti al tiempo que agregó: “Hoy en la provincia están subvertidos los valores, la gobiernan los narcos, los chorros y los piqueteros que impiden que pase una ambulancia, mientras la doctrina Baradel deja a miles de pibes sin clases”.

Para algunos dirigentes de JXC, Grindetti queda desdibujado ante la indiferencia de Kicillof cuando sólo refiere a su antikirchnerismo. En realidad, el gobernador eleva su postura y polemiza con un candidato a presidente como Javier Milei, en lugar de contestarle al presidente de un club de fútbol.

“Estos mismos tipos gobernaron hace poquito. El cavallismo que expresa el espacio de Milei, como Carlos Rodríguez y Roque Fernández. Más casta no se consigue”, señaló Kicillof esta semana que pasó, en alusión a Domingo Cavallo, al tiempo que criticó: “¿Esos son los economistas que van a solucionar la Argentina cuando nos llevaron a la crisis más grande de la que haya memoria?”.

Para quienes en JXC intentan analizar las posibilidades electorales reales que pueden tener en la Provincia, ven que Grindetti no logra imponer una agenda para subirse al ring con el gobernador, lo que lo desperfila, y terminan mirando desde la platea la discusión de Kicillof, “directamente con los dueños del circo (Bullrich y Milei)”.

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