jueves 29 de febrero de 2024 - Edición Nº1912

Provincia | 3 ago 2023

PASO caliente

La necesidad tiene cara de hereje: gestos de distensión entre Larreta y Bullrich en el tramo final de la campaña

Los presidenciables bajan los decibeles internos y buscan un punto de equilibrio para el día después del 13 de agosto. El jefe de Gobierno se aferra a Santilli en la provincia de Buenos Aires y la ex ministra de seguridad busca evitar errores forzados.


Por: Federico Cedarri

Las dos caras presidenciables de Juntos por el Cambio lograron mostrar el domingo último en Chubut una última postal victoriosa antes de una PASO trascendental para sus apetencias.

No obstante, el ajustado resultado hizo correr cierto escozor en las principales espadas amarillas entrada la noche aunque sobre el filo del nuevo día pudieron finalmente festejar junto al flamante gobernador electo, Ignacio Torres, que les levantó la mano en un rol de mediador político.

El gesto de distensión entre Larreta y Bullrich fue el más auténtico y menos forzado que se ha visto hasta el momento desde que comenzó la campaña interna amparado en la movida de Torres que juega a ser un equilibrista que contribuye a la unidad de los dos sectores.

Si bien públicamente los candidatos expresaron que seguirán juntos indefectiblemente luego del 13 de agosto, hay algunas diferencias sustanciales que exceden los matices en lo que tiene que ver con cuestiones económicas.

De hecho, la Piba se empantanó con una propuesta de solicitud de un crédito al FMI para poder salir del cepo, situación que aprovechó al vuelo el alcalde porteño para retrucar que en el año 2000 De la Rúa solicitó un blindaje similar al Fondo que luego le soltó la mano y apuró la debacle: el fantasma del 2001 vuelve a colarse una y otra vez en la campaña.

Desde el campamento larretista hicieron trascender como una prueba más de que no habrá ruptura luego de la PASO que si gana el Pelado la Piba podría ser una de las cabezas visibles de un hipotético gabinete.

La interna de Juntos por el Cambio es la más taquillera para este 13 de agosto aunque hay cierto temor a que la participación sea menor a la del 2021 y eso termine de cierta manera favoreciendo al curtido en estas lides aparato del oficialista Unión por la Patria.

Larreta aspira a conseguir el apoyo del cordobesismo de Juan Schiaretti en una posible segunda vuelta para cristalizar su tan ansiado frente de frentes, claro que para eso deberá sortear a la Piba en la interna y llegar al ballotage, aunque algunas encuestas que se conocieron ponen en duda esa tesitura: pronostican una migración de votos de Bullrich hacia Milei si el Pelado gana la PASO lo que pondría eventualmente al libertario en la pelea del 19 de noviembre.

Cerca de Larreta desestiman ese tipo de sondeos y acusan al massismo de operar con las encuestas.

Hay otro ánimo en el entorno del Jefe de Gobierno porteño, explican que se basa en el crecimiento que están experimentando que lo pone cabeza a cabeza con la Piba: “Luego de Santa Fe Horacio empezó a levantar, fue como una bisagra, un quiebre y hoy estamos palo a palo”, suelta a PDS un legislador provincial que responde a los alcaldes que juegan con el porteño.

También entienden que los deslices que ha tenido Bullrich en materia económica contribuyen a llevar agua para el molino de Larreta, hay mediciones de campo que se están llevando a cabo esta semana para mensurar el impacto que tuvo en la sociedad las patinadas de la Piba.

En el bullrismo hay sospechas de que tales desaciertos de la candidata podrían originar una merma en su caudal de votos, cerca de la ex ministra de seguridad prenden velas para que pasen rápidos los días y se llegue la PASO sin más errores no forzados: “Se está haciendo larga la campaña y contamos con menos recursos que el larretismo y eso comienza a hacer mella, nos están tirando con el aparato por la cabeza”, desliza algo desilusionado un legislador amarillo que reporta en las huestes de la Piba.

Pese a la autocrítica que ensayan puertas adentro no bajan la guardia y afirman que aún siguen arriba del Pelado: “Estamos ganando por poco pero ganando”, sacan pecho.

La provincia de Buenos Aires como punto neurálgico de las estrategias

Los dos presidenciables del PRO priorizarán en el último tramo de la campaña a la populosa provincia de Buenos Aires: entienden que allí se definirá su suerte.

Trajinarán por el conurbano y las principales ciudades del interior durante los próximos días y cerrarán sus campañas en territorio bonaerense, Larreta en La Plata y Bullrich en Lanús.

“La provincia de Buenos Aires es clave en esta interna, hoy están parejos pero hay muchos indecisos por lo que será difícil pronosticar un resultado final”, adelanta a PDS un analista de opinión que ausculta periódicamente el escenario electoral bonaerense.

“El mayor desafío será unir las piezas luego”, completa.

El larretismo está haciendo notar en el spring final del trayecto proselitista interno su mayor capacidad logística, de hecho reclutó a la mayoría de los alcaldes de los lugares más populosos del interior excepto Bahía Blanca.

Consiguió además el apoyo formal de un reaparecido Facundo Manes que podría contribuir a dividirle el voto al abadismo en los pueblos con tradición radical del interior bonaerense donde el actual diputado nacional doblegó a Santilli en 2021.

En las huestes del alcalde porteño son optimistas respecto a un inminente apoyo público de la ex gobernadora María Eugenia Vidal hacia la candidatura del Pelado: “Tenemos un dream team”, se entusiasman.

En el bullrismo cuestionan por lo bajo la superioridad de recursos entre una campaña y otra: “Nosotros hemos hecho una campaña austera mientras Horacio te sacude con la billetera, habrá que ver si le alcanza”, desafían.

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