martes 23 de abril de 2024 - Edición Nº1966

Provincia | 24 may 2023

Estrategia electoral

Cristina acumula poder político con el acto en Plaza de Mayo

La ex presidenta buscará demostrar que la capacidad movilizadora del peronismo le corresponde y que no renuncia a convertirse en la gran decisora. Marca la cancha en la interna y advierte que volverá a tener un rol preponderante en la confección de las listas.


Por: Federico Cedarri

La vicepresidenta Cristina Kirchner no cede un ápice en su intento de hegemonizar la atención y la centralidad política dentro del Frente de Todos, por lo que a su aparición televisiva que contó con muy buenos niveles de rating le sumará este jueves su palabra en el mega acto que organiza La Cámpora y el kirchnerismo duro en Plaza de Mayo con la excusa de conmemorar los 20 años de la asunción de Néstor Kirchner.

En rigor, Cristina buscará apuntalar nuevamente su prédica remanida de proscripción pero la intención fundamental de la movilización no tiene otra premisa que enrostrar músculo político hacia adentro de la interna del Frente de Todos.

La Vicepresidenta procurará arribar al 24 de junio convertida en la electora unívoca del espacio para tener clara injerencia en la conformación de la ingeniería electoral nacional y explícitamente determinar cómo convergerán los factores que posibiliten ganar la provincia de Buenos Aires en una elección que se vislumbra con final abierto.

Cristina adoptó definitivamente un despegue de las acciones devaluadas de un Gobierno nacional donde la economía no hace pie y los altos niveles inflacionarios no paran de minar el ingreso de los trabajadores y clase media.

La ex presidenta en su monólogo televisivo buscó levantar la hipótesis de los tres tercios, algo conveniente para los intereses del oficialismo, por lo que se presume que no cejará en apalancar a Javier Milei subiéndolo a la confrontación directa.

También vale destacar el sincericidio que embargó a la Vicepresidenta cuando se la escuchó mencionar que el objetivo del peronismo pasa por entrar a la segunda vuelta dejando al descubierto una debilidad sustantiva del espacio oficialista.

El liderazgo de Cristina ya no es permeable hacia la órbita de algunos gobernadores justicialistas que prefieren mantener sus terruños alejados de las internas que sacuden al oficialismo nacional. Tampoco la CGT muestra gran entusiasmo en plegarse a la estrategia de la Vicepresidenta.

Los Gordos ensayaron un tibio apoyo a Sergio Massa y algunos como Luis Barrionuevo bancaron a Wado de Pedro pero prefieren tener la mirada puesta en 2024 y como posicionarse en el tablero político, de hecho han tendido puentes con el sector moderado de Juntos por el Cambio buscando garantías de que habría consultas ante cualquier intentona de reforma laboral si es que llegan al poder.

Cristina continúa mostrando preponderancia hacia un candidato único y en eso coincide con el titular del Frente Renovador, Sergio Massa, que en los últimos días se puso el traje de candidato y pudo vérselo en distintos actos con la verba encendida y solicitando unidad política para evitar ruidos económicos.

El ministro de Economía está atendiendo paralelamente el frente con el FMI que no da señales de liberar en el corto plazo los desembolsos que pide la Argentina ante la escasez de las reservas: Massa piensa que los escarceos políticos no contribuye a que el organismo multilateral flexibilice su trato con el país.

Por las dudas ensaya un despegue de culpabilidad y pone el foco en la responsabilidad del presidente del Banco Central, el albertista Miguel Pesce, por la desmedida emisión de años anteriores.

También hizo trascender la amenaza de que si hubiese PASO en el FDT el Frente Renovador pondría su pingo en la cancha, que no sería el propio Massa sino el reciente triunfante gobernador salteño Gustavo Sáenz.

Cristina en su aparición fulgurante por C5N pareció evidenciar cierta predilección hacia Wado de Pedro haciendo referencia a los herederos de la generación diezmada: Ni lenta ni perezosa La Cámpora montó un operativo gigante de instalación en conjunción con los principales alcaldes del conurbano que pintaron presurosos los paredones con la leyenda Wado es Cristina.

Como complemento, Máximo lo llevó a de la mano a Quilmes donde el ministro del Interior se granjeó el apoyo de los alcaldes de las poderosas Primera y Tercera Sección Electoral.

El albertismo residual en tanto con el comando del canciller Santiago Cafiero busca no perder preponderancia antes de las definiciones del 24 de junio y exige que se lleve a cabo la PASO para elegir a los candidatos oficialistas.

Mientras tanto, continúa alentando la candidatura presidencial de Daniel Scioli y mantiene expectante la posibilidad de que Victoria Tolosa Paz se sumerja de lleno en la contienda bonaerense contra Axel Kicillof, a sabiendas de que el camporismo exigirá que cada sector presente listas propias en todos los distritos.

El sol del 25 viene asomando

El kirchnerismo trabaja a contrarreloj para reventar la Plaza de Mayo el 25 de mayo y avisa que no será la última movilización de acá al 24 de junio: la idea pasa por sostener a la Vicepresidenta en su rol estelar de decisora hasta el momento culmine de las definiciones.

Se descuenta que durante su arenga despotricará contra la deficiente gestión de Alberto Fernández por haber incumplido el mandato popular de 2019 y se volverá autoreferencial al hacer hincapié en los logros durante sus dos presidencias y la de Néstor Kirchner: una nueva velada donde desgranará las bondades de la década ganada.

En concreto, la demostración de fuerza solo servirá para llegar enhiesta al 24 de junio y comenzar a configurarse, contra la resistencia de varios actores partidarios, como la jefa del peronismo en caso de que el Frente de Todos no conserve el gobierno nacional.

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