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Provincia | 29 mar 2023

Interna peronista

Kicillof: entre la tregua con La Cámpora y los fuertes desencuentros con el albertismo

El gobernador bonaerense mandó a sus alfiles a cruzar al Presidente al tiempo que acentúa la presión para que se baje de su candidatura a la reelección. Pacto de no agresión con Máximo Kirchner y los alcaldes del conurbano.


Por: Federico Cedarri

En el universo del oficialismo el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, es uno de los más incisivos en la presión sobre el presidente Alberto Fernández para que éste adopte la decisión de correrse de la escena electoral.

El mandatario provincial hace tiempo que no comparte escenario con el Presidente de la Nación y se abstiene de cuestionarlo en público pero sin embargo días atrás mandó a sus funcionarios a disparar munición gruesa contra Fernández.

Si bien el contrapunto con el Ejecutivo Nacional fue desencadenado por el envío inconsulto de gendarmes a las zonas más calientes del delito del conurbano bonaerense, Berni aprovechó la cuestión y denostó a Fernández tratándolo poco menos que de estorbo para la estrategia electoral del peronismo.

Más allá de las chicanas, lo cierto es que Kicillof venía pidiendo hace tiempo que el Gobierno nacional enviara fuerzas federales, de hecho hasta la mismísima Cristina Kichner en el acto en La Plata en noviembre de 2022 pidió por la seguridad y reforzó el pedido de envío de gendarmes a las zonas más conflictivas del Gran Buenos Aires.

No obstante, desde la provincia indican que necesitarían más de 5.000 efectivos nacionales para contrarrestar las urgencias inmediatas y Aníbal Fernández por el momento solo mandaría alrededor de 1.000.

Axel Kicillof lee asiduamente los sondeos de opinión que le llegan y si bien sigue atentamente las disputas por la intención de voto que lo involucran en la pelea con Juntos por el Cambio, también presta particular atención a los problemas que más afligen a los bonaerenses y encuentra peleando palmo a palmo a la inflación con la inseguridad.

El Gobernador parece haber sellado una precaria tregua con el líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, luego del acto de Avellaneda donde ambos discreparon en relación a la participación de la agrupación otrora juvenil en el gobierno provincial.

Lo cierto es que Kirchner y Kicillof aparecieron juntos compartiendo cartel en Lomas de Zamora conjuntamente con el ministro del Interior, Eduardo Wado de Pedro, y el jefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde, donde parece haber quedado implícito, entre otras cuestiones, cierta aceptación del grupo de alcaldes del conurbano a la posibilidad de reelección del Gobernador.

También puede llegar a interpretarse como una apuesta de aquellos referentes por la candidatura presidencial de Wado, a quien desde La Cámpora lo siguen considerando un puro pero que ha generado cierto resquemor con algunas actitudes de acercamiento hacia figuras de círculo rojo en pos de moldear una imagen de moderación que tiene el aval de Cristina Kirchner: “No se puede ganar una elección solo con los puros, hay que conquistar la clase media también”, justifica ante PDS un legislador provincial peronista.

El gobernador colecta el apoyo de movimientos sociales otrora albertistas

Axel Kicillof ya cosechó hace un tiempo el apoyo a su reelección del dirigente social Juan Grabois con quien blanqueó la alianza en un acto en el Club Platense de La Plata donde el cercano al Papa Francisco presentó su libro y dejó trascender que podría jugar en la presidencial.

Ahora, el mandatario bonaerense podría sumar a su derrotero el sustento del Movimiento Evita.

Todo viene concatenado a raíz del apaciguamiento de las rispideces entre Máximo y el líder piquetero que tuvo como corolario dos hechos políticos sustanciales: la participación orgánica del Evita en el acto de Cristina en noviembre y la sutil aprobación de Kirchner a la participación del incipiente partido del movimiento, La Patria de los Comunes, en la PASO del FDT para enfrentar a distintos caciques del conurbano bonaerense.

El caso más patente de este último punto es la candidatura a intendenta de la pareja de Pérsico, Patricia Cubría, en La Matanza retando al actual alcalde Fernando Espinoza y la posible intervención del diputado nacional Leonardo Grosso contra el candidato de Katopodis en San Martín, Fernando Moreira.

Dirigentes relevantes del Evita, excepto sus dos líderes Emilio Pérsico y Fernando Navarro, desembarcaron en La Plata en los últimos días para transmitirle al Gobernador su apoyo a la reelección.

Vale la pena recordar que tanto Pérsico como Navarro son parte del statf de funcionarios del Gobierno nacional y hasta no hace mucho tiempo constituían el soporte de la estructura albertista en la provincia de Buenos Aires.

Sin embargo, no se descarta que Pérsico en los próximos días pueda exteriorizar su apoyo a la reelección del mandatario bonaerense que podría materializarse con una postal de ocasión.

Más allá de las rencillas cotidianas entre los funcionarios del Gobernador y de Alberto Fernández está claro que Kicillof buscará no trasponer el límite de la ruptura con el Presidente: el mandatario bonaerense es que quién más se ha beneficiado por el aporte discrecional de fondos de  la Nación.

Desde la Rosada hacen puntual hincapié en este detalle, arguyen que el Gobernador no habría podido gestionar la provincia de Buenos Aires sin sobresaltos de no haber mediado la ayuda nacional.

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