sábado 04 de febrero de 2023 - Edición Nº1522

Lomas de Zamora | 30 nov 2022

EL PROYECTO BONAERENSE DE MI

La “fuerza de la esperanza” bonaerense, tensaría la relación entre Kicillof e Insaurralde

Un diario nacional aseveró un momento caliente en la relación entre ambos dirigentes. Política del Sur trató de confirmar esa noticia. Este diario indagó a qué juega el jefe de Gabinete provincial, cómo dan las encuestas y cuál es el rol de Máximo K. en esta puja, CFK mediante.


Por: Ricardo Carossino

El 17 de noviembre, la vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, salió a mostrar un poder de fuego político que alienta muchas lecturas, que van desde una presión contra los jueces del juicio de la obra pública que en pocos días darán su veredicto, hasta una demanda más hostil para que se investigue a los autores intelectuales del intento de magnicidio (Gerardo Milman, mediante), e incluso un virtual lanzamiento de campaña con el eslogan “la fuerza de la esperanza”.

Ese mismo día, lo que más llamó la atención fue que el gobernador Axel Kicillof estuviera en Lomas de Zamora lanzando un programa educativo en la Unidad Penitenciaria 58, junto a la intendenta interina, Marina Lesci, sin la presencia de su jefe de Gabinete.

Esto hubiera pasado desapercibido, si no fuera porque se habló en algunos medios de una tensa relación entre Kicillof e Insaurralde, algo que Política del Sur salió a indagar y que una fuente muy cercana al jefe de Gabinete que trabaja en su proyecto provincial confirmó: “La relación no está en el mejor momento”, dijo.

La primera referencia sobre esta afirmación podría ser claramente el problema que existió con que el jefe de la seguridad del Estadio Único de La Plata (que responde a Insaurralde) le mandó a la Directora del Centro de Educación Física para “suspender todo tipo de actividades” por el acto que encabezó Cristina, lo que el PRO aprovechó para criticar “que el gobernador suspende las clases por un acto político”. Luego de eso, el comisario inspector Juan Cruz Reynoso fue apartado de su cargo.

Según un diario de tirada nacional, “Kicillof leyó en esa actitud de Reynoso una suerte de conspiración contra él”, sospechando de un supuesto proyecto provincial de Insaurralde. Cuando PDSur buscó corroborar esa aseveración periodística, relativizaron la “sospecha”, pero desde el riñón local de Insaurralde, no negaron “el proyecto provincial”. Incluso lo ratificaron.

De cualquier manera, se aclaró, que la tensión entre ambos dirigentes “no afecta la gestión” ni tampoco “la negociación del Presupuesto 2023” con los intendentes del FDT, de la UCR y los del PRO, que está a cargo del Jefe de Gabinete.

Desde el riñón de Kicillof, hay quienes sospechan (pero no en modo conspirativo), que Insaurralde quiere proyectarse provincialmente, y en rigor de verdad, lo hace de manera constante a cada momento desde la Jefatura de Gabinete hasta con una agenda propia, apoyado por la poderosa liga de intendentes que hoy por hoy no tiene un diálogo directo con el gobernador, por eso MI llegó al gabinete.

Incluso existió en las últimas semanas una medición de ambos dirigentes hecha para el PRO por Management & Fit, en donde las cifras indicarían lo siguiente: Kicillof obtuvo un 47,6% de imagen negativa y un 29,2% de imagen positiva, mientas que Insaurralde obtuvo un 35,1% de imagen negativa y un 15,9% de imagen positiva. En intención de voto, un 38,8% dijo que votaría a Kicillof y un 60,3% contestó que nunca lo votaría, mientras que Insaurralde cosechó 36,6% y 58,2%, respectivamente. Esta medición (muy prematura) llegó a los escritorios de ambos dirigentes.

Hay un dato que desalentaría el proyecto de MI, y son las palabras que Máximo K. dijo en El Destape, apostando a la candidatura de Kicillof. Más allá de que es lógico que un jefe/fa de un Ejecutivo está obligado a ser candidato mientras gobierna, lo cierto es que el gobernador no pertenece a La Cámpora, y esta agrupación no tiene a nadie en condiciones de disputar ese lugar, por lo que la sociedad con Insaurralde de pronto cobra sentido. Si bien Gabriel Katopodis soñó con esa candidatura, su altura política no alcanza para alzarse con la medalla 2023.

Martín quiere salir a jugar provincialmente, y no es de ahora. Siempre quiso y trabajó para proyectarse provincialmente”, dijo la fuente consultada a este diario web. Ese deseo tiene un contexto que podría ser favorable dentro una teoría que Política del Sur lanzó hace ya dos meses: Cristina candidata a Presidenta.

Este medio, luego de que tres fuentes lo dieron con posible, dijo que si Lula ganaba las elecciones, Cristina sería candidata aprovechando el apoyo regional y hasta quizás continental que podría tener su figura.

La explicación política de esta teoría remite a que la administración demócrata quiere desarticular al “trumpismo” en América Latina, o sea, las ultraderechas golpistas, porque ahora siente en Donald Trump a un enemigo interno (y no a la gestión demócrata), sino a la “democracia” que Estados Unidos le vende al mundo. Esto, en Argentina, podría alentar las posibilidades de CFK, en detrimento del amigo de Trump, Mauricio Macri.

Lo que sigue a esto es que, CFK para conseguir todo el apoyo interno para su candidatura, quizás pierda a su alfil en la Provincia, porque después del chasco de Alberto Fernández, no estaría en condiciones de quedarse con la Presidencia y el candidato a gobernador: o una o la otra, pero no las dos. Aquí es donde entra la otra fuerza de la esperanza: Martín Insaurralde, acompañado por Máximo K.

En ese probable tejido político (que por ahora no incluye a Sergio Massa porque todavía no logró bajar la inflación), la fuente consultada de Lomas de Zamora, aseguró a PDSur que “se está trabajando para el proyecto 2023 de MI gobernador”.

Si algo sabe Insaurralde es construir poder: el matrimonio de Federico Otermín (presidente de la Cámara de Diputados bonaerense) y Daniela Vilar (ministra de Ambiente provincial); el senador provincial Adrián Santarelli; el titular de Loterías y Casinos, Omar Galdurralde; el director jurídico y legal de esa dependencia, Sebastián Silvestre; Oscar Ferreyra como gerente general del Ceamse; Cristian Scollo, que dirige el Museo Quinta 17 de Octubre, en San Vicente. También tiene en el Tribunal de Cuentas, que evalúa los balances de los municipios bonaerenses, a Pablo De Rosa (secretario de Jurisprudencia, Consultas y Dictámenes) y Juan Pablo Peredo (vocal de municipalidades “A”).

Si la relación entre MI y Kicillof está tensa, como aseguran, el gobernador tendrá que tener mucho tacto para no romper el delicado equilibrio con su jefe de Gabinete porque si algo tiene Insaurralde (y mucho más que Kicillof) es poder de daño como autor intelectual de la liga de intendentes.

En esto el gobernador no puede hacer gala de recortar obras a los intendentes en una teórica compulsa porque ese daño sería un búmeran a diferencia de un boicot de MI y sus jefes comunales con la administración de Kicillof.

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