jueves 01 de diciembre de 2022 - Edición Nº1457

Avellaneda | 18 nov 2022

POLÍTICA Y SALARIOS

Frente a una crisis política en puerta, Ferraresi consiguió un necesitado elogio gremial

El STMA dijo que las relaciones están en buen momento con el intendente. Como cuando asumió por primera vez, el ex ministro le sacó punta al lápiz para evitar una debacle en Avellaneda. Su gestión hacía agua y tuvo que bajar al llano.


Por: Ricardo Carossino

No es la primera vez que la relación entre el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi y el Sindicato de Trabajadores Municipales de Avellaneda pasa por una etapa de paz. Y esto no hace más que desnudar la debilidad política que está padeciendo el Frente de Todos en algunos municipios. En este caso, el ex ministro nacional tuvo que bajar a su pago chico para ordenar una pésima gestión de su esposa Magdalena Sierra.

Para eso, el intendente apuntó a apagar un fuego, que, en rigor, él mismo inició hace unos años cuando decidió inventar gremios para cerrar paritarias a la baja cerrando acuerdos por debajo de la inflación con el Sindicato Unificado de Trabajadores Municipales de Avellaneda (SUMA) de Daniel Aversa; con ATE local, con UPCN y el titular de la Agrupación de Trabajadores Municipales “17 de Noviembre”, Walter Fariñas.

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Consultado al respecto por Política del Sur, el titular del gremio local, Hernán Doval, prefirió hablar del presente y elogió, fundamentalmente, que según su criterio, “Avellaneda es el único municipio que está pasando beneficiarios de planes sociales al trabajo formal y asalariado”.

Tamaño elogio recibió Ferraresi, pero al cabo, no deja de hablar bien del gremio que conduce Doval que manejó con astucia y midiendo los tiempos políticos, el acercamiento y alejamiento en la lucha.

Doval mismo lo dejó claro en la entrevista con este medio al señalar: “Antes de los desencuentros hubo una muy buena relación, al principio. Pero la buena relación para el gremio tiene que venir acompañada con beneficios para los trabajadores. El problema es cuando los gremios y los intendentes tienen buena relación y los trabajadores no consiguen nada”.

¿Qué consiguió Doval para sus representados? En principio un sueldo de 90 mil pesos para las seis horas de trabajo, aclarando que “no alcanza”, advirtiendo además que la lucha nunca se detiene, sobre todo en un escenario tan complejo como el de alta inflación y recordando que hay municipios como el de Merlo, donde el básico es de 16 mil pesos.

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“Hemos tenidos etapas de desencuentros con Ferraresi, pero cuando él gana las elecciones la primera vez hubo una buena relación, hicimos un plan de 400 viviendas y recuperamos el 4% de antigüedad, incluso antes de sacar la Ley 14.656”, explicó el gremialista.

En ese sentido dijo a PDSur: “Hoy estamos en una etapa nueva de entendimiento. Por eso el aumento del 106%, por eso las 600 efectivizaciones y por eso un nuevo plan de 106 viviendas para municipales”.

Las dos buenas etapas de Ferraresi con el STMA coinciden claramente con un momento de debilidad política. Cuando asumió como jefe comunal visitó la sede del sindicato. Esa visita hacía creer en el inicio de una relación que traía años de lucha y enfrentamientos (incluso con sangre) con el ex intendente Baldomero Cacho Álvarez de Olivera. Ferraresi recién asumía, era débil, buscó apoyos.

Cuando construyó poder propio, no sólo desoyó los reclamos de Rubén "Cholo" García y luego de Doval, apeló a crear una mesa paritaria por decretos con aliados de su caja municipal, a la que el STMA no cedió.

Ahora, ante la pésima gestión de Sierra y de Alberto Fernández en Nación, que permite el ascenso político de la oposición local, Ferraresi retoma la vieja agenda de los acuerdos de urgencia que benefician a los trabajadores que tanto lo necesitan.

Ahora, sobre esta nueva plataforma de concordia donde coindicen las necesidades de ambas partes, en una repentina alineación de los planetas, Doval y García esperan el tan ansiado Consejo Provincial del Salario Municipal.

En ese sentido, Doval explicó: “Nunca se convocó y en el país hay políticas y contextos muy dispares, donde hay provincias con autonomía relativa, otras sin autonomía y en la Provincia de Buenos Aires, por su autonomía, hay distritos que están mal, otros regular y otros relativamente bien”.

Si este consejo se logra reunir, según Doval, “sería la primera vez que se realizaría teniendo que en cuenta que sería sin experiencias anteriores y sobre todo porque nuestros dirigentes no sabían lo que era una paritaria”. Doval agregó: “Habrá que resolver con qué criterio se sientan las representaciones y tienen que ver precisamente con que el 90% de los afiliados son de la FESIMUBO”.

“Lo más importante es qué se va a discutir salario porque hay cuestiones complejas y urgentes en el conurbano y en el interior de la provincia. La aplicación de la ley municipio por municipio no hay sido una solución”, dijo el titular del gremio de Avellaneda.

Remarcó además en ese sentido: “Tal vez la idea sea avanzar hacia una paritaria como tienen los docentes que establecen un piso y crear una suerte de fondo de compensación para equiparar las diferencias a través del Estado donde hay intendente que miran para otro lado”.

“En la Provincia hay de todo (dijo el gremialista respecto de diputados e intendentes), y se hace a veces difícil la discusión. Ya cuando pelábamos por la ley, había campeones del peronismo que estaban en contra de las paritarias. Si el peronismo no apunta a generar el bienestar y ascenso social no es peronismo”, concluyó de manera categórica, Hernán Doval.  

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