viernes 09 de diciembre de 2022 - Edición Nº1465

Provincia | 12 nov 2022

Cruces calientes

Turbulencias en el radicalismo

En el partido centenario emergen chispazos producto de enfrentamientos internos con vista a la elección de autoridades partidarias del domingo. Abad y Posse siguen resueltos a encabezar una oferta electoral correligionaria y por ahora desestiman una fórmula híbrida con el larretismo.


Por: Federico Cedarri

El radicalismo bonaerense se encuentra sumido en la fase decisiva de su proceso interno jalonado con denuncias cruzadas de último momento que vuelven a aflorar las viejas tensiones entre el oficialismo y los sectores ligados al possismo.

El partido centenario logró con la intermediación de Facundo Manes la síntesis en una lista única en lo que tiene que ver con la composición de autoridades del Comité Provincia, donde confluyen los seguidores del alcalde de San Isidro además de Evolución que se referencia en Martín Lousteau, más preocupado por su suerte en CABA que en la actualidad bonaerense.

El possismo se hizo de la estratégica Secretaría General en la figura del diputado provincial Walter Carusso y el mismísimo intendente será representante ante el Comité Nacional.

Sin embargo, no tardaron mucho en despuntar las viejas rencillas especialmente en distritos de gran porte como La Plata y General Pueyrredón.

En la ciudad de las diagonales compiten por el abadista Frente Adelante el histórico Sergio Panella que debe enfrentar a un conglomerado que encabeza el funcionario garrista y representante de Evolución, Pablo Nicoletti, que cuenta con variopinto apoyo del concejal Diego Rovella y el diputado provincial Claudio “Turco” Frangul, además del vintage armado de Federico Storani.

Este espacio también rescata el acompañamiento del possismo que vuelve a posicionarse, una vez más,  en la vereda de enfrente del incipiente armado abadista que se recuesta en alguien con trayectoria en la ciudad capital como Panella para intentar hacer pie en un distrito de referencia.

En las últimas horas, el agrupamiento de Abad consiguió que Facundo Manes bajara a La Plata y diera un fuerte espaldarazo en vista al spring final.

En Mar del Plata, patria chica de presidente del bloque de Juntos en la Cámara Baja,  se vuelve a reeditar el enfrentamiento en las urnas con los seguidores de Gustavo Posse, que en las últimas horas ha ido increscendo en sus quejas por falta de transparencia que adjunta al abadismo.

En rigor, las denuncias del possismo se enmarcan en que se les escamotea información sobre donde se desenvolverán los comicios, al tiempo que  propalan que eso se debe al temor oficial sobre un hipotético batacazo que podría producirse a partir de un triunfo del postulante de Espacio Abierto. Walter Curado.

Ante todos estos cortocircuitos que se están gestando, desde el Comité Provincia se busca poner paños fríos, y evitar entrar en polémicas estériles a fin de garantizar la precaria tregua que fue lograda cuando se selló un acuerdo para la concreción de una lista de unidad para la reformulación de autoridades al máximo ente partidario bonaerense.

El partido centenario espera dar un muestra de contundencia con la participación de afiliados que puedan arrimarse a votar el próximo domingo, en algunos corrillos circula la ambición bastante optimista de que el número de participantes pueda situarse en torno a los 500.000 votantes.

Otra voces más realista hablan de que con 300.000 estarían más que conformes y dejarían al radicalismo inhiesto para enfrentar el proceso electoral del año entrante en lo que tiene que ver con su disputa de fondo contra los amarillos del PRO.

Es por eso que hay emisarios de ambos bandos, tanto del abadismo como del possismo, operando para evitar una peligrosa escalada de los acontecimientos y lograr una postal de unidad el día después con todos los sectores involucrados en la interna a fin de enrostrar una fuerte señal de fortaleza hacia dentro de la coalición opositora.

Desde la conducción radical desestiman por el momento un acuerdo con el larretismo

Antes las versiones que arrecian sobre la posibilidad de confluir en una fórmula híbrida con el sector moderado del PRO, encarnado en las palomas del larretismo, desde la cúpula del partido centenario prefieren descartar por el momento embarcarse en una experiencia similar a la del 2015.

“Luego de la interna seguramente emergerá la candidatura de Maxi Abad como nuestro candidato a gobernador”, desliza ante este medio un referente centenario jactándose del conocimiento de las próximas movidas correligionarias.

Lo cierto es que Abad tiene poco nivel de conocimiento en la provincia y solo cuenta con el soporte estructural de la red de comités distribuidos en todo el territorio bonaerense, además del apoyo de la liga de alcaldes del interior.

Posse mientras tanto no piensa bajarse de su apetencia a ser el próximo mandatario provincial y convencido de que cuenta con mayor instalación que el titular del partido saca a relucir su poder electoral en la Primera Sección, que por su caudal podría transformarse en decisiva en una instancia de compulsa interna.

También Martín Lousteau metió la cuchara y pidió enfáticamente por la conformación de fórmulas híbridas con el PRO, diferenciándose en primera instancia del abadismo y en clara sintonía con la génesis de un hipotético acuerdo con Rodríguez Larreta que ensayaría en CABA.

Las conjeturas intestinas deben dar paso a las definiciones, desde el politburó radical entiende que el tiempo se acaba y que el PRO les ha sacado un gran ventaja con cinco candidatos a gobernador ya caminando la provincia y con dos de ellos, Santilli y Ritondo, con un nivel de conocimiento superior al 85%.

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