jueves 01 de diciembre de 2022 - Edición Nº1457

Provincia | 9 nov 2022

Cuadro de situación

Pierde fuerza la estrategia oficialista de bajar las PASO en la provincia

La resistencia del albertismo que cuenta con un puñado de legisladores bonaerenses siembra de dificultades la intención del kirchnerismo de voltear las primarias. Kicillof busca aprobar con celeridad el Presupuesto para abocarse a la consolidación de su candidatura.


Por: Federico Cedarri

El peronismo continúa desenvolviendo un capítulo más de su tortuosa interna por lo que no logra sintetizar lineamientos debido a la diversidad de pareceres que lo ciñen.

La posible postergación de las PASO comienza a perder fuerza en el ámbito bonaerense debido a la resistencia dura del albertismo que cuenta con un voto en la Cámara Baja que puede ser decisivo: el de la marplatense Débora Indarte que desde su monobloque Unidad para la Victoria no acompañaría la propuesta.

Indarte pegó el portazo del espacio oficialista denunciando la poca trascendencia que el bloque le daba a sus propuestas, pero en rigor estaba acicateada por la derrota interna de su agrupación en su pago chico en manos de La Cámpora que responde a Fernanda Raverta.

Pero en la Cámara Alta también han surgido inconvenientes para el oficialismo en lo que tiene que ver con alistar la tropa, la sugestiva visita a Esteban Echeverría del presidente Fernández quién se mostró confraternizando amenamente con un enemigo declarado de Máximo Kirchner, el intendente Fernando Gray, desmorona la estrategia del kirchnerismo.

La particularidad reside en que la esposa del alcalde, la senadora provincial  Magdalena Goris, es integrante del bloque del Frente de Todos pero sin organicidad asegurada por lo que un voto negativo en un escenario de paridad absoluta no ayudaría al esquema primario de voltear las PASO.

Ajeno a esos impedimentos, la preocupación del gobernador Kicillof hoy está particularmente enfocada en sacar aceleradamente el Presupuesto y Ley Impositiva con el visto bueno de la Legislatura y sortear el ultimátum de la Corte Suprema bonaerense sobre el sistema previsional del Banco Provincia, a fin de evitar una eventual declaratoria de inconstitucionalidad a la ley votada durante el vidalismo.

El mandatario bonaerense blanqueó con la presentación de la ley de leyes la importancia estratégica que le asigna el kirchnerismo a la elección crucial del año 2023 en la provincia de Buenos Aires.

A la duplicación de los recursos en relación al 2022 se suma el gesto de evitar un revalúo impositivo en el inmobiliario rural, evitando un aumento sustantivo en las alícuotas lo que puede leerse como un decoro de buena voluntad a un interior que se ha mostrado refractario a acompañar al Gobernador.

También ha sido “generoso” con el tributo del impuesto automotor e inmobiliario urbano que oscilarán en un aumento promedio del 40 a 60%, cifras que se presume estarían por debajo de la inflación prevista para el 2023.

Kicillof se muestra entusiasta con la posibilidad de que la Vicepresidenta Cristina Kirchner pueda encabezar la oferta oficialista en el año electoral, es que de alguna manera se saca el sayo de la sugerencia de algunos referentes de La Cámpora e intendentes del conurbano que piensan en él para la candidatura nacional.

El mandatario desconfía de los dos sectores y teme que quieran correrlo de la escena para ensayar una fórmula que encabece algún representante de los intendentes del Gran Buenos Aires.

No obstante,  el Gobernador mandó a avisar que en su horizonte solo está la provincia de Buenos Aires y de cierto modo busca contrarrestar una resistencia que no cesa en círculos relativos  a la agrupación que dirige Máximo Kirchner.

Los alcaldes del conurbano hacen su propio juego, están resueltos a mantener a como dé lugar el poder en sus distritos y justamente en ese menester se engloba el posible retorno de los principales ministros de Kicillof a sus pagos chicos para apalancar la oferta oficialista.

El gobernador es el único competitivo en las encuestas

Con todo, el mandatario bonaerense hoy es quién mejor mide en el ámbito de la provincia de Buenos Aires por sobre cualquier dirigente provincial, excepto Cristina Kirchner.

“Axel es el único que retiene todo el voto de Cristina”, explica a PDS un legislador provincial con acceso asiduo a encuestas recientes.

En concreto, Kicillof tiene una intención de voto que se mueve en torno a un promedio del 35 a 37% y pelea palmo a palmo con la opción mejor posicionada de Juntos que es el larretista Diego Santilli.

El Gobernador bonaerense con esos números busca torcer cierto disconformismo persistente de La Cámpora y una resistencia sorda de los alcaldes del conurbano.

En las últimas horas ha trascendido que la agrupación que conduce Máximo Kirchner buscaría incluir a uno de los suyos para acompañar en la fórmula a Kicillof, y se menciona con insistencia a la titular de ANSES, Fernanda Raverta.

No será fácil para los camporistas, deberán pulsear con los alcaldes del conurbano que no parece dispuesto a entregar el segundo lugar de la formula y sigue sosteniendo la figura de la actual vicegobernadora, Verónica Magario.

De todos modos, todavía no se vislumbra cual será el rol que tendrá el massismo en la futura composición de la oferta electoral en la provincia, si bien el ministro de Economía ha dejado trascender que no jugará en 2023 en el ámbito nacional, algunos de sus compañeros de ruta señalan que podría ser un buen candidato a gobernador que aglutinaría a todos los sectores inclusive a La Cámpora a partir de su buena relación con Máximo Kirchner.

Lo cierto es que la Vicepresidenta no tendría intenciones de cederle la candidatura en la provincia a alguien ajeno a su riñón, tomando en cuenta la importancia supina que representa para el kichnerismo retener territorio bonaerense.

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