miércoles 28 de septiembre de 2022 - Edición Nº1393

Provincia | 16 sep 2022

Situación correligionaria

El radicalismo no descarta una fórmula provincial con el PRO

El partido centenario si bien presupone la idea de presentar una fórmula pura, no desestima en esta instancia la construcción de un binomio híbrido. Los intendentes presionan por evitar internas salvajes con sus socios que puedan comprometer sus aspiraciones en los distritos.


Por: Federico Cedarri

La alianza opositora continúa sumergida en un mar de desavenencias que se incrementan a medida que el calendario va a achicando el margen de tiempo para las definiciones de las candidaturas.

El radicalismo ante esta situación tiene un hándicap de preocupación adicional en el territorio bonaerense: no logra encontrar una figura rutilante que catalice las diferentes vertientes, tanto el oficialismo, el possismo y el sector que se referencia en Martín Lousteau se consideran con el derecho de encabezar la fórmula para la gobernación provincial.

A esto debe agregarse el aditamento de que la liga de intendentes radicales planea colar uno de los suyos en el binomio, pero que sin embargo coinciden con los planteos de sus socios del PRO de que no es tiempo de penetrar en rencillas que pueda perjudicar las chances de los alcaldes que buscarán la reelección.

Si bien los correligionarios mantenían la esperanza de que finalmente Facundo Manes desistiera de su intento presidencialista y encabezara la avanzada hacia la gobernación, con pleno consenso de todos los actores que componen la geografía centenaria, por estos días están compenetrados en resolver un brete insoslayable: no quieren repetir la experiencia de acompañar al PRO como en el 2015 pero las circunstancias invariablemente parecen acercarlos a esa temida hipótesis.

También hay intención de un sector de la fuerza amarilla, el bullrismo, de subir un radical a su fórmula  para la gobernación.

Gerardo Morales que mantiene un enfrentamiento de antaño con Mauricio Macri que excede el ámbito de lo estrictamente político, ha sembrado buenas relaciones con la ex ministra de Seguridad nacional y es uno de los más entusiastas con la posibilidad de compartir formulas híbridas.

Ante este desconcierto que se abate sobre el politburó radical, tampoco cayó bien en el oficialismo provincial la incursión de Manes en tierra cordobesa jugando su apoyo a la candidata del gobernador Schiaretti en Marcos Paz que parece haber sellado la suerte de una incipiente candidatura nacional del mandatario mediterráneo, y en quien el neurocientífico sembraba buenas expectativas de ensayar una nueva alianza.

En rigor, la incertidumbre reina en el radicalismo bonaerenses que prefiere transitar el camino electoral para definir la futura conducción y que hasta ahora tiene a dos participantes pujando activamente por el sillón de calle 51: el actual presidente, el marplatense Maximiliano Abad, con el respaldo institucional de la estructura centanaria y el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, con su armado Espacio Abierto con el apoyo del diputado oriundo de San Martín, Walter Carusso, además de un puñado de alcaldes y concejales de una veintena de distritos.

No ha mostrado el juego aún Martín Lousteau quien en marzo de 2021 apoyó con todo el peso de su operador en el distrito, Pablo Dominichini, a la candidatura de Posse: en esta ocasión, se ha dejado trascender que estaría tejiendo pacientemente un acuerdo con el oficialismo abadista.

Manes prosigue con sus recorridas proponiendo una nueva mayoría

Ante este escenario de inquietud que atraviesa el radicalismo bonaerense, su candidato presidencial Facundo Manes parece desentenderse de las escaramuzas y está plenamente consustanciado en la pelea nacional.

Sigue con sus recorridas por el país y trata de bajar los fines de semana al conurbano bonaerense que se constituye en el verdadero talón de aquiles del radicalismo.

Si bien Manes se reconoce como el candidato del radicalismo de la provincia de Buenos Aires busca en realidad generar otro tipo de armado que excluya de cuajo al macrismo de una hipotética alianza de gobierno.

Ya dejó de lado sus críticas severas hacia Horacio Rodríguez Larreta sobre quien despotricó durante todo el 2021 y ahora sus cañones apuntan sin miramientos contra el ex Presidente a quién los dos postulantes nacionales radicales querrían en su fuero íntimo retirado de la política y en un papel de consultor.

De hecho Manes lo explicita cuando hace un llamado desde su sello Empatía, que no desenfunda los colores radicales, a prohijar una mayoría hacia el centro de espectro ideológico despejando del escenario los antagonismos de la grieta.

Se vislumbra un panorama complicado para establecer un mínimo consenso entre los partidos mayoritarios de la coalición opositora, son demasiadas las disidencias ideológicas y metodológicas por lo que nada indica que la participación de un número determinado de fórmulas en la PASO ayude a sintetizar una propuesta de carácter unívoco.

En el radicalismo bonaerense persisten con la idea de trabajar arduamente en un programa de gobierno para la provincia, y sostienen que luego del período electoral interno podrán abocarse a apuntalar los cañones hacia la consolidación de un binomio provincial, ya sea puramente partidario o en cruza con un sector del PRO como vienen resistiendo hasta el momento.

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