domingo 14 de agosto de 2022 - Edición Nº1348

Provincia | 1 jul 2022

Legislatura Bonaerense

Otermín podría desempatar ante el ajustado escenario que se vislumbra por la Ley BAPRO

El presidente de la Cámara de Diputados podría tener que definir la votación ante la paridad de fuerzas que se pronostica. El oficialismo suma los votos de sus aliados y busca negociar con la izquierda, mientras Juntos tiene atado a los libertarios y possistas.


Por: Federico Cedarri

La Cámara de Diputados bonaerense postergó la sesión que en un principio se había pautado para este jueves 30 de junio donde el oficialismo ambicionaba aprobar por mayoría simple la reforma a la ley previsional del Banco Provincia.

Sin embargo, se produjeron desavenencias entre los bloques mayoritarios debido a que el Frente de Todos insiste en respetar y no moverse un ápice de la letra fría del proyecto original que envió el gobernador Kicillof arguyendo que fue consensuado con los sindicatos de empleados bancarios.

También recalcan desde la vereda peronista que la Corte Suprema bonaerense advirtió de forma rotunda la necesidad de encaminar la situación debido a que pesa sobre su espalda la posibilidad de declarar inconstitucional la ley votada durante la gestión de María Eugenia Vidal, lo que devendría en una andanada de juicios que debería erogar la provincia.

En ese escenario, el oficialista Frente de Todos urge a la bancada de Juntos a no seguir demorando el trámite y llevar sin más dilaciones el expediente al recinto donde se avizora un final abierto que podría derivar en la posibilidad concreta de que tenga que sacar del cajón la potestad de voto doble el titular del Cuerpo, el lomense Federico Otermín.

De todas formas, se especula que el debate pueda darse finalmente el próximo jueves 7 de julio cuando las dos Cámaras legislativas podrían convocar a sesión espejo.

El oficialismo cuanta ya con cuatro despachos de comisión, en la última por la que recaló la iniciativa obtuvo el último que habilita a la propuesta a desembocar en el hemiciclo: el dictamen postrero fue en la Comisión de Presupuesto e Impuestos que preside el insaurraldista Juan Pablo De Jesús y en la que el oficialismo tiene mayoría de miembros.

Anteriormente, el proyecto del oficialismo había desfilado por Asuntos Previsionales, donde el radicalismo se abstuvo y logró introducirle algunas modificaciones: tomar como cálculo para el beneficio jubilatorio el mejor sueldo promedio.

Entonces, el PRO quedó en posición minoritaria y se pensó que el proyecto de ley contaría en el recinto con el guiño abstencionista de los boina blanca.

No obstante, cuando la propuesta recaló en la Comisión de Asuntos Constitucionales y Justicia que preside la ensenadense, Susana González, se le reintrodujeron los artículos que se habían descartado y se retomó la usanza del espíritu original del proyecto.

No solo se volvió tomar el promedio de sueldos de los últimos 120 meses para patentar el haber jubilatorio, sino que se acordó establecer la paridad de género en Directorio y un artículo especial que contempla la posibilidad de que aquellos varones que cumplan 70 años y le falten años de aportes puedan jubilarse.

Esta vuelta atrás que forzó el peronismo y que fue posteriormente ratificada en la Comisión de Legislación General que comanda el massista, Rubén Eslaiman, disgustó de manera profunda al radicalismo que salió de su criterio abstencionista y volvió a alinearse furiosamente con el PRO en la negativa.

No se quedaron ahí los correligionarios y elaboraron con sus socios amarillos un despacho de minoría que insiste con un promedio del mejor sueldo para el beneficio.

En cierta manera la intención de los opositores es que se mantenga, aunque de manera parcial, la impronta de la norma que se votó durante la gestión de Vidal en el 2017: “Tiene que quedar en claro que el déficit no puede ser costeado por el Estado porque de esa manera sería una caja jubilatoria con privilegios que viva de la teta del Estado”, explica sucintamente a PDS un diputado juntista.

El despacho opositor vuelve al ruedo con el argumento de que el desfasaje de la caja previsional debe ser suplida con las utilidades del Banco desplazando al Estado bonaerense de esa responsabilidad.

Final incierto con postura clave de la izquierda

Así las cosas, el final de la votación en el recinto se trasunta ajustada, el peronismo sumaría a sus 42 legisladores el voto de la albertista Débora Indarte y del filo peronista Fabio Britos.

Juntos sumaría sus 41 legisladores, y descuenta contar con el apoyo de los tres liberales de Espert, por lo que la cuenta también llega a 44.

Los legisladores possistas, Walter Carusso y Marín Domínguez Yelpo, habrían convenido luego de un exhaustivo análisis acompañar la postura opositora.

Queda por vislumbrar el comportamiento de la izquierda que si bien todo parece que podría darle el voto a favor al dictamen oficialista y obligar a desempolvar el voto doble a Otermín, en las útimas horas surgió la posibilidad que puedan presentar un dictamen propio que contemplaría retrotraer la situación de la caja jubilatoria al período anterior a Vidal: esto significaría que para el monto del beneficio jubilatorio se tome el promedio del mejor sueldo de los últimos cinco años.

Queda por dilucidar si el oficialismo accede a cambiar en Labor Parlamentaria el artículo que contempla la disposición para fijar el valor del beneficio: si el FDT abre el paquete y se muestra renuente a las modificaciones que pregona la izquierda contaría finalmente con el acompañamiento de esta fuerza.

Final incierto que predispone a Federico Otermín a desenvainar la potestad que le brinda el reglamento interno ante el caso de empate.

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