domingo 14 de agosto de 2022 - Edición Nº1348

Provincia | 30 jun 2022

Complejo panorama

La confusión en el PRO complica la chance de los intendentes amarillos

Los alcaldes tratan de mantenerse al margen de las disputas por la candidatura a gobernador del espacio. Diego Santilli reforzará sus incursiones al conurbano mientras Bullrich recoge heridos políticos y Julio Garro lanzó agrupación propia y amenaza con dar batalla.


Por: Federico Cedarri

Los posicionamientos internos dentro del PRO en lo que concierne a las candidaturas a puestos ejecutivos adquieren un carácter frenético que no da indicios de detenerse en el corto plazo.

La confusión que invade a la tropa amarilla confluye a desperdigar lo que se había logrado en las elecciones de 2021 cuando todo trasuntaba armonía luego del ajustado pero resonante triunfo en las legislativas de la provincia de Buenos Aires.

Ese momento cenital de la estrategia larretista se fue derrumbando como un castillo de naipes en tan solo un semestre y vale la pena detenerse en los vericuetos que dieron lugar a esta situación.

Diego Santilli que desfilaba como indiscutido candidato a gobernador, no ya solo del PRO sino de la alianza Juntos, aparece opacado y en cierto modo desdibujado como referencia del alcalde porteño.

El comando de Horacio Rodríguez Larreta decidió que el candidato camine todas las semanas el conurbano pero que se concentre, con la colaboración de Alejandro Finocchiaro y Toti Flores, en las barriadas de La Matanza.

En aquel populoso distrito el Colo desembarcará puntillosamente cada dos semanas y concentrará sus recorridas en los barrios donde las necesidades se hacen más acuciantes: “Hay que trata de descontar en La Matanza sino no hay triunfo en la provincia”, señala a PDS con alto grado de realismo un legislador provincial que reporta en el espacio del Pelado.

Para muestra basta un botón, durante la última semana Santilli estuvo más de diez horas de recorrida por el principal bastión peronista.

La hoja de ruta del larretismo se concentrará en estos 60 días puntualmente en el Gran Buenos Aires, si bien no se descuidará las recorridas por el interior, prefieren aunar esfuerzos en consolidar la candidatura de Santilli en distritos que le son esquivos al PRO: “Es la prueba de fuego para ver si el Colo levanta el perfil, sino habrá que buscar otras opciones”, advirtió tajante el mismo legislador.

En las últimas horas, el alcalde platense Julio Garro que venía trabajando con el lanusense Néstor Grindetti en Hacemos Juntos, dio una señal de autonomía hacia el seno de la fuerza amarilla: se calzó los guantes, subió a un ring y presentó en sociedad “La Garra”, una agrupación que tejió la diputada provincial Julieta Quinterno y que reúne referentes distritales de La Plata.

El intendente de la capital provincial aprovechó el pugilístico escenario y disparó verbalmente contra los verseros y politiqueros, sin aclarar a que espacio político profería la acusación.

La duda que persiste es si el alcalde platense es un nuevo candidato al sillón de Dardo Rocha en estos constantes brotes de postulaciones o si inició el camino de ida hacia una nueva reelección en el distrito que maneja.

La otra complicación que despunta dentro del espacio tiene que ver con la necesidad de alcanzar una galvanización del discurso económico: “No se puede encarar una campaña cuando uno dice a y el otro z”, se queja un legislador más cercano al ala bullrista.

Rodríguez Larreta avanza con sus equipos técnicos en la confección de un programa de neto corte desarrollista que busca colectar el apoyo de los candidatos radicales, Gerardo Morales y Facundo Manes, y la bendición de Elisa Carrió con la intención de aislar en la alianza al ala más dura y liberal que hoy encarnan el ex presidente Mauricio Macri y Patricia Bullrich.

El alcalde porteño dejó en claro que si Juntos por el Cambio retorna al poder en 2023 debe propugnar un cambio duradero y abarcativo: “No se puede gobernar si no logramos consensos en el Congreso”, repite como un mantra el jefe de Gobierno ante quién quiera escucharlo.

El papel de Patricia Bullrich

En este esquema de profundo desorden que invade al PRO, la ex ministra de Seguridad trata de sacar tajada y sumar más dirigentes a su espacio ante el desbande en que se ha convertido hoy la fuerza.

En busca de heridos políticos para engordar el nucleamiento la ambulancia bullrista reclutó a la senadora provincial, Lorena Petrovich, que luego de caer en desgracia con quién era su jefe político, Néstor Grindetti, por un incidente que trascendió hacia la esfera mediática antes de las PASO 2021, presentó sus credenciales en el campamento de la Piba.

La senadora vence su mandato en 2023 y mientras funcionó la sociedad con intendente de Lanús tenía intenciones de pelear por la intendencia de Quilmes, su terruño, pero a razón del desafortunado incidente que la tuvo de protagonista el alcalde le bajó el pulgar y ahora la senadora sacó a pasear a Bullrich por el conurbano para tratar de colarse en el casillero de legisladores provinciales o bien intentar el salto a la Cámara de Diputados de la Nación.

Este atolladero de aspiraciones en el que está sumergido el partido que creó Mauricio Macri mantiene a los alcaldes de la fuerza raleados de cualquier candidato a la gobernación, y a la vez manifestando insistentemente la enorme preocupación que los invade por el perjuicio que podría acarrearles la partición de las ofertas electorales: de plasmarse esa situación que consideran desatinada especulan que podrían perder varios distritos en manos de los socios radicales.

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