lunes 04 de julio de 2022 - Edición Nº1307

Provincia | 16 jun 2022

Parlamento Bonaerense

Avanza la ley BAPRO y van funcionarios de salud a la Legislatura para salvar el proyecto del Instituto Biológico Perón

Las modificaciones al sistema previsional del Banco Provincia siguen su derrotero por las comisiones de Diputados, mientras el oficialismo busca los votos de la izquierda y la abstención radical para cuando la iniciativa llegue al recinto. Asesores de Kreplak van a la Cámara Baja para intentar torcer la resistencia juntista al proyecto de conversión en Sociedad del Estado del ente provincial.


Por: Federico Cedarri

La Legislatura de la provincia de Buenos Aires se ha convertido en el teatro de operaciones de febriles encuentros en el ámbito de las comisiones para determinar decididamente el avance de propuestas, que tanto el Ejecutivo como la oposición juntista, pretenden llevar cuanto antes al recinto.

En la Cámara de Diputados el proyecto de reforma del sistema previsional del Banco Provincia logró su tercer despacho de comisión en Legislación General, que preside el massista Ruben Eslaiman, y perfila su rumbo irreductible para llegar al Orden de Día en la próxima sesión del Cuerpo.

Vale recordar que cuando pasó por la segunda instancia de revisión, la comisión de Asuntos Constitucionales y Justicia que encabeza la diputada ensenadense del Frente de Todos, Susana González, se le practicaron modificaciones sustanciales al proyecto que venía descafeinado del espíritu original desde Asuntos Previsionales: Los nuevos cambios realizados volvieron a imbuir al expediente de la impronta sui generis.

Se volvió a instaurar para confirmar el valor del beneficio jubilatorio el sistema de promedio de sueldos de los últimos 120 meses en desmedro del mejor cargo de los 5 años anteriores a la pasividad que se había establecido en la comisión que conduce el filo peronista Fabio Britos.

También se reinsertó, como se había previsto primariamente, la paridad de género en la composición del Directorio del Banco Provincia.

Ante esta vuelta atrás de las reformas llevadas a cabo por los diputados peronistas que son mayoría en las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General, es que el radicalismo votó conjuntamente con el PRO en forma negativa, volviendo de alguna manera a la sintonía esbozada cuando se resolvió rechazar el tratamiento del proyecto sobre tablas.

La actitud juntista no se quedó solamente en el rechazo al proyecto sino que presentaron conjuntamente un despacho de minoría donde se mantiene la tesitura de insistir con la mejor remuneración de los últimos cinco años para garantizar el mejor beneficio para los jubilados.

Así las cosas, se descuenta que el oficialismo por tener mayoría también en el último escalón por el que debe pasar la propuesta, Presupuesto e Impuestos, logrará los despachos necesarios para incluir la propuesta en el próximo Orden del Día, logrando en cierto modo lo que se juramentaron cuando la oposición desestimó el tratamiento de la iniciativa súbitamente: recorrer el camino legislativo para llegar al recinto con la legitimidad necesaria.

El oficialismo deberá acentuar la rosca política para buscar las voluntades que le permitan aprobar el proyecto con la mayoría simple que requiere.

Ya descuenta que no tendrá el apoyo de los tres diputados de Avanza Libertad que han cuestionado severamente la iniciativa por considerarla deficitaria.

Por lo que el peronismo deberá apostar decididamente a la abstención del radicalismo, que por estas horas entra en un cono de dudas a partir de que se ha plegado a la resistencia del PRO por lo que considera una vuelta al proyecto original del cual no estaba de acuerdo en algunos puntos neurálgicos.

Ante esta incertidumbre, el Frente de Todos se esperanza con que la albertista Débora Indarte acompañe la propuesta y el siempre fiel ladero Fabio Britos, al tiempo que en el poroteo oficialista aparecen en el radar los dos diputados possistas de Espacio Abierto, que generalmente votan alineados con Juntos pero que mantienen cierta autarquía en algunas cuestiones puntuales.

La otra gran apuesta del peronismo para sacar adelante la iniciativa tiene que ver con que los dos votos de la izquierda acompañen la propuesta: este agrupamiento si bien valora los beneficios restituidos a los trabajadores como el 82% móvil y la vuelta a los 60 años de la edad jubilatoria para las mujeres, también consideran de privilegio el haber que cobran los pensionados que rondan en promedio los 200 mil pesos, lo que los muestra a estos legisladores con una predisposición más cercana a la abstención.

El juego está abierto y dependerá de la estrategia y la agilidad de maniobra que esgrima el oficialismo para que la propuesta de Kicillof llegue a buen puerto.

El proyecto de constitución del Instituto Perón como Sociedad de Estado empantanado en la comisión de Salud

El expediente impulsado por el titular de la cartera sanitaria, Nicolás Kreplak, promete la transformación del Instituto Biológico Tomás Perón en una  Sociedad de Estado con propiedades para la fabricación de medicamentos y vacunas con una fuerte inyección de capital privado.

La propuesta se encuentra encajada en la comisión de Salud que preside la peronista, Roxana López, por la paradoja que al haber equilibrio de fuerzas entre sus integrantes el oficialismo se vio en la obligación de abrir el juego y de escuchar la voz de los trabajadores que denuncian que la propuesta contiene visos de vaciamiento y terciarización, no exenta de la intervención de los grandes laboratorios privados.

Estos cuestionamientos del personal son los que condicionan el apoyo de la oposición juntista a la propuesta, por lo que el ministro Kreplak definió que concurra a la Legislatura su jefe de asesores, Enio García, conjuntamente con la subsecretaria de Gestión de la Información de la cartera de Salud, Leticia Ceriani, para defender la propuesta y brindar las explicaciones pertinentes.

En una primera instancia el oficialismo había accedido a algunos requerimientos de los actuales trabajadores como lo es el reconocimiento de la antigüedad y la posibilidad de reubicación en caso de que así lo desearan en orbitas análogas del Estado provincial.

Desde el oficialismo minimizan los cuestionamientos de los empleados y algunos estamentos gremiales, al tiempo que sostienen que la posibilidad de pasar a ser una Sociedad de Estado los dota de una agilidad en el concierto de las licitaciones.

"A los trabajadores se les garantizó la continuidad laboral, la antigüedad y la posibilidad de pasar a otro ámbito del Estado,  y en lo que respecta a los cuestionamientos por el ingreso de capitales privados para fortalecer la sociedad, los mismos deberán respetar las regulaciones que le imprima el Estado provincial. La oposición se agarra de cualquier artilugio para oponerse, en esta ocasión dicen defender de la privatización al lugar pero después no quieren votar la restitución de los beneficios para los jubilados del BAPRO”, espetó tajante un legislador peronista ofuscado por las dilaciones en el tratamiento de los proyectos oficiales.

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