Por: Federico Cedarri
El devenir político centra por estos días sus principales aristas en el andamiaje del juego electoral que se vislumbra en relación a las candidaturas con la mira puesta en el 2023.
Y en esa tesitura, el radicalismo no es una fuerza ajena a esas implicancias y a esos avatares internos que intentará resolver durante 2022 para poder consolidar finalmente una estructura que le dé la sustentación necesaria para enfrentar con posibilidades al PRO en territorio bonaerense, y volver a instaurar un candidato boina blanca que pulsee con el peronismo la disputa por el sillón de Dardo Rocha.
El principal problema que radica en la fuerza correligionaria es la anemia de candidatos en la provincia, debido a que el radicalismo comanda pequeños distritos de la provincia de Buenos Aires donde los alcaldes que allí gobiernan tienen escasa proyección provincial.
El oficialismo radical que encabeza el diputado Maxi Abad esta presuroso con la necesidad de dar certidumbre al espacio y busca denodadamente que el neurocirujano, Facundo Manes, baje a la provincia nuevamente y sea el candidato que todo el sector anhela.
Manes está recorriendo el país pero también son profusas sus incursiones en la provincia de Bueno Aires. Desembarcó recientemente en una fábrica de La Matanza y estuvo este fin de semana en La Plata en otra recorrida de prospección y diagnóstico que le brinde indicios sobre sus verdaderas chances de competir en la arena nacional: fuentes cercanas al diputado nacional le contaron a PDS que sin una base sólida en territorio bonaerense hay pocas chances de salir airoso en la contienda presidencial.
El neurocientífico evitará por el momento dar más precisiones sobre su futuro político, entiende que debe darse un espacio para analizar las necesidades de la gente y también supone que no es tiempo de candidaturas, sino de consolidar una imagen de trabajo y ahínco para que la sociedad pueda considerar al radicalismo como una alternativa viable.
Mientras tanto Abad intentará darle una sustentación técnica al radicalismo provincial a la espera de que pueda materializarse un candidato con chances de vencer al PRO: no se les pasa por la cabeza secundar a los candidatos amarillos ni repetir la experiencia 2015-2019.
Con ese propósito la cúpula correligionaria organiza para el 12 de marzo un plenario del partido donde buscará generar un espacio técnicista que comience a esbozar una plataforma de gobierno que contenga propuestas sustentables para poner a consideración de los bonaerenses.
Ese especie de grupo de expertos, a los cuales podría subirse Eduardo Levy Yeyati, consejero económico de Manes, en lo que podría leerse como un guiño a la ansiedad del politburó provincial, procederán a elaborar un documento donde trazarán un cuadro de situación provincial.
El oficialismo radical no contempla la posibilidad de que Gustavo Posse pueda encaramarse como una opción válida rumbo a la gobernación, consideran que no jugó limpio luego de la interna partidaria de marzo del 2021, y pese a que el intendente de San Isidro conferenció en un par de oportunidades con Gerardo Morales, no lo consideran como tropa propia.
En última instancia, y en caso de que Manes continúe con su vaguedad, podrían comenzar a considerar al mandamás provincial Maximiliano Abad como potable candidato a Gobernador acompañado por algún alcalde del interior o alguien cercano a Margarita Stolbizer.
Del otro lado de la raya se encuentra el sector interno que en su momento acompañó a Posse en la interna con Abad por la conducción partidaria, y que a diferencia del sanisidrense, sí jugó con Manes en la PASO de septiembre: Evolución Radical con el apadrinamiento de Martín Lousteau.
No es un secreto que el senador nacional tiene sus apetencias nacionales y que también es consciente de que necesita una palanca en la provincia de Buenos Aires, por lo que ya comenzó a moverse activamente en ese sentido.
Planeó para este fin de semana un encuentro en el club Platense de la capital provincial, donde más allá de la excusa de una jornada de reflexión, mostró a Martín Tetaz como posible referente bonaerense.
El economista comenzó a ser medido en distintos sondeos de opinión y según pudo recabar PDS tendría un buen nivel de imagen positiva en los grandes centros urbanos, y bastante conocimiento en el conurbano bonaerense sobre todo en los distritos ligados a la zona norte y oeste.
Evolución Radical se vanagloria en voz de baja de tener una alternativa competitiva para encarar el año electoral, algo que desvela a Lousteau que descuenta que en caso de sumergirse en la aventura presidencial deberá contar indefectiblemente con un soporte bonaerense para poder hacer frente competitivamente a una PASO.
El juego está abierto en la interna centenaria bonaerense, mientras el oficialismo sigue arrumbado ante la falta de una alternativa competitiva dentro de sus filas, los rivales intestinos parecen mojarle la oreja y comienzan los aprestos para plantar un candidato competitivo.