domingo 16 de enero de 2022 - Edición Nº1138

Gremiales | 7 ene 2022

ANALISIS

La tercera ola de Covid-19 pone en riesgo la actividad laboral: ¿Vuelve la virtualidad?

Distintos sectores aseguran que crecen los contagios, lo que complica las tareas diarias. En el Estado nacional reclaman analizar volver a la virtualidad, por lo menos de una parte del personal. Los trabajadores de la salud alertan por un nuevo desborde del sistema.


Por: Diego Lanese

Andrea (nombre ficticio) trabaja en la administración de una conocida empresa textil. Esta semana, cinco de sus compañeras dieron positivo de coronavirus. Ella, contacto estrecho, debería aislarse, pero sus patrones le pidieron que siga trabajando. “Vas a estar sola, no queda nadie”, argumentaron. Más allá de la irresponsabilidad empresarial, el caso muestra cómo la tercera ola de Covid-19 está diezmando la actividad laboral, con casos que superan los números hasta ahora alcanzados. En muchos sectores hay alarma porque si no hay un freno en la curva, entre positivos y aislados, se quedarán sin personal, y deberían frenar la producción o la atención. En el sistema de salud esto sería catastrófico, por lo cual los gremios piden que se tomen medidas, incorporando personal para salvar la emergencia. En algunas áreas ya se toman medidas para limitar la presencia de personas, y en el estado nacional se pide la vuelta de la virtualidad cuando sea posible.

La cantidad de trabajadores contagiados y aislados crece de manera exponencial, y no pasará mucho en que afecte fuertemente la actividad. En el sistema de salud, la alarma es total. Esta semana, por ejemplo, desde la Agrupación Hospitales de ATE afirmaron que en la ciudad de Buenos Aires podría faltar personal “en breve”. “Cada vez hay más integrantes de los equipos de salud contagiados, y el gobierno de la Ciudad no pone los recursos humanos, económicos y materiales a disposición de la gente”, le dijo a Política del Sur Héctor Ortiz, referente del gremio estatal y enfermero del hospital Durand. Según su testimonio, en el inicio del año la demanda “no bajó, todo lo contrario”, lo que hace pensar en una falta de trabajadores “muy pronto”. En CABA, se hacen 300 testeos diarios en la UFU –unidades febriles de urgencia –y se comenzó a pedir que la gente no se acerque para evitar colapsos.

La alarma por la cantidad médicos, enfermeros y personal del sistema sanitario que no puede trabajar por esta situación hizo que se pidiera que aquellos contactos estrechos sin síntomas dejen de aislarse. Así lo reclamó la Cámara de Prestadores de Salud del Conurbano, que le pidió al gobierno de la provincia de Buenos Aires que “aquellos contactos estrechos que no presenten síntomas y tengan vacunación completa no se aíslen y que quienes tengan calendario incompleto lo hagan solo por siete días”. Durante las últimas semanas y en pleno aumento de positivos, varias clínicas del conurbano “tienen problemas para funcionar con normalidad por el elevado número de aislamientos preventivos”. El pedido se basa en una recomendación que hizo la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), que elaboró un documento con una “plan de contingencia” para este momento. En el mismo, al que tuvo acceso Política del Sur, se aconseja que los contactos estrechos asintomático con vacunación completa no conviviente “no se aísles y extremes los cuidados", mientras que los convivientes lo hagan cinco días, más cinco días de “cuidados extremos”. En tanto, los contactos estrechos no vacunados deberían aislarse siete días, más tres días de cuidados mayores.

 

Primeras limitaciones

 

Por fuera del personal sanitario, también existe preocupación por la cantidad de trabajadores que deben ausentarse de sus puestos por la tercera ola, y en algunos casos ya hubo paralizaciones de actividades. Una de los primeras empresas que advirtió este hecho fue Aerolíneas Argentinas, que anticipó posibles cancelaciones por la cantidad de integrantes de su tripulación contagiados. “Ante esta situación, estamos realizando un esfuerzo muy grande para sostener las operaciones en plena temporada de verano y que afecte lo menos posible los itinerarios de los vuelos”, dijo la aerolínea de bandera en su cuenta de Twitter. Ante esto, desde el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA) pidieron medidas de limitación de acceso a las terminales aéreas, como las impuestas en el Aeroparque Jorge Newbery que no permitirá salvo excepciones la entrada de acompañantes. Esto había sido también pedido por la Unión de Personal Superior y Profesional de Empresas Aerocomerciales (UPSA).

Estas medidas podrían ser acompañadas en otras pareas, menos esenciales en la temporada de verano, con una vuelta a la virtualidad. Esta es la idea en el Estado nacional, donde los gremios comenzaron a analizar la cuestión con funcionarios. Hace unos días, la Junta Interna del INDEC hizo el primer pedido formal de la vuelta a la normalidad, argumentando que en los tres edificios de la entidad “no están dadas las condiciones de seguridad e higiene para cumplir los protocolos contra el coronavirus”. En el pedido, al que tuvo acceso Política del Sur, se detalló que en las últimas semanas aumentaron los contagios, alguno de los cuales “se intentaron ocultar”.

La decisión de volver a la virtualidad se definirá organismo por organismo”, le dijo a este portal un dirigente de uno de los gremios estatales. La decisión se debe definir entre la jefatura de Gabinete y los gremios reconocidos en la paritaria, ATE y UPCN, que firmaron la vuelta a la presencialidad. Otros sindicatos, así como delegados de base y juntas internas independientes, critican la falta de medidas de prevención en medio de la tercera ola. “Nunca se tendría que haber vuelto en algunas dependencias”, afirma el mismo dirigente, que afirmó que hay malestar entre los trabajadores.

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