jueves 06 de mayo de 2021 - Edición Nº3978

Provincia | 29 abr 2021

Rumbo a las legislativas

Alquimias en el lanzamiento del año electoral

Mientras el peronismo exuda unidad en rededor del Frente de Todos, sectores enrolados en Juntos por el Cambio deberán atravesar un exigente proceso interno para dilucidar las candidaturas. De la Torre amenaza con dar el salto hacia el randazzismo sino maneja la lapicera en el conurbano, mientras el radicalismo y la Coalición Cívica pulsean por mantener su statu quo. Se desvanece la posibilidad de que María Eugenia Vidal compita en la provincia, mientras el PRO cierra filas en torno a Diego Santilli.


Por:
Federico Cedarri

La carrera política con vistas  a las legislativas del presente año se encuentra aún en las gateras, pero los aprontes proliferan por doquier, se tejen un sinnúmero de negociaciones que tienen la premisa de resolver los vericuetos que encierran las principales incógnitas en el camino a septiembre y noviembre.

En ese esquema, quién presenta mayores complejidades es la fuerza opositora apostada en Juntos por el Cambio, quizás por su composición heterogénea, que hace más intrincado el arribo a consensos, lo que hace prever un escenario convulsionado para resolver distintas rencillas

Es que la irrupción de un viejo actor en la política bonaerense como lo es Florencio Randazzo vino a patear el avispero e hizo replantear severamente al Peronismo Republicano que regentea en territorio bonaerense, Joaquín De la Torre, orejear la posibilidad de salirse del armado cambiemista, y avanzar en la formación de una tercera vía con el flaco de Chivilcoy, hoy radicado en la ciudad de La Plata.

Fuente ligadas al ex Ministro del Interior le confiaron a PDS que Randazzo aún no decidió si jugar en este turno electoral, pero que sí tendrá un participación activa en todo lo concerniente a la confección de una estructura que contenga en su seno a los peronistas desencantados y también a dirigentes independientes.

Randazzo comparte un diagnóstico similar al de De la Torre, si la oferta electoral no contiene un fuerte sesgo peronista será difícil penetrar el espectro el bloque granítico que ostenta el Frente de Todos en el conurbano de la mano de los intendentes.

Sabe el ex alcalde de San Miguel y funcionario de María Eugenia Vidal que si no logran hacer pie en vastas zonas del Gran Buenos Aires que por su densidad son capaces de volcar cualquier elección, será muy complejo que Juntos por el Cambio pueda ganar las legislativas y ser competitivo en su intento de reeditar el poder en 2023.

“Nosotros se lo dijimos a Vidal en el 19, si no se sumergía de lleno en el conurbano iba a convertirse en una quimera su reelección, y lamentablemente no nos equivocamos, hubo lugares en donde no había un pasacalle de María Eugenia y era el oficialismo en la provincia”,  explica apesadumbrado a PDS un dirigente cercano a De la Torre.

Joaquín le advirtió a Salvai que perdíamos por más de diez puntos en la provincia en el mes de mayo de aquel año”, completó.

Estos interrogantes que enfundan desde el Peronismo Republicano instan a que Juntos por el Cambio le de la potestad de manejar a piacere la lapicera en el conurbano,  y poner como cabezas de listas en la primera y tercera sección   a dirigentes con arraigo justicialista, además de exigir lugares importantes en los diez primeros casilleros de la boleta a diputados nacionales.

“Joaquín quiere ser gobernador en 2023 y si no le permiten tomar el toro por las astas y armar en serio una opción de poder pegará el salto”, advierten desde ese agrupamiento.

En este sector piensan que lo ideal sería que la boleta de este año esté encabezada por la ex mandataria bonaerense, ya que sostienen que todavía conserva un buen caudal de imagen positiva en los sectores populares, y tiene buena llegada a curas barriales que se han despegado de la égida del Frente de Todos ante el distanciamiento del papa Francisco de Alberto y Cristina Fernández después de la Ley del Aborto.

Esos enclaves  religiosos fueron factores importantes para el triunfo de Vidal en el 2015 debido a la fuerte preeminencia que conservan en las barriadas populosas.

También hay dificultades en lo que concierne al resto de los componentes de la fuerza opositora, el radicalismo quiere mayor protagonismo y no piensa después de haber pasado por una interna tan competitiva donde fue corrido por izquierda por el possismo, mostrase nuevamente sumiso a los requerimientos del PRO.

“A partir de ahora le vamos a disputar cada centímetro de los espacios de poder al PRO y al resto de los actores, el radicalismo está de pié para ser el epicentro de la alianza”, se envalentonan los dirigentes centenarios.

La Coalición Cívica no le va en saga, avisan que quieren, de mínima, mantener el actual statu quo en las listas y guardan la carta del as de espadas que representa Elisa Carrió para jugarla si es necesario un proceso interno.

“Debido a la importancia que adquiere la provincia de Buenos Aires en el concurso nacional, auspiciamos que cuando se confeccionen las listas se componga de candidatos que posteriormente no vayan a convertirse en lumpen y abandonen la estructura, necesitamos legisladores que se mantengan en el bloque”, vociferan enérgicamente los seguidores de Carrió.

“No podemos volver a cometer el error que se dio en 2017 cuando metimos en las boletas candidatos que a poco de asumir ya estaban formando mono bloques y negociando con el peronismo”, refunfuñan por lo bajo los lilitos.

A todo este desaguisado hay que agregarle el factor Diego Santilli, quién parece representar la figura de un adelantado de Horacio Rodríguez Larreta al territorio bonaerense, promocionado por los intendentes del PRO y el vidalismo que le hicieron la venia y prestaron estructura para recorrer la provincia.

Cada vez adquiere más insistencia el rumor de que María Eugenia Vidal no despierta entusiasmo por volver a intentar suerte en la provincia de Buenos Aires, por lo que todo indica que volvería al reducto porteño para trabajar con el Jefe de Gobierno y empezar a posicionarse para eventualmente encabezar la boleta a sucederlo en 2023.

Demasiados intereses discordantes se abaten sobre el principal espacio opositor y no es mucho el tiempo que dispone para subsanar las disidencias, teniendo en cuenta que enfrente hay un peronismo que hasta el momento mantiene la unidad de acción que dio génesis al Frente de Todos en 2019.

Desde el oficialismo deslizan cierto desdén hacia algunos dirigentes de segundas y terceras líneas de los municipios del conurbano que coquetean con Randazzo y De la Torre porque presumen que van a quedar afuera de las composiciones electorales: “Esas expresiones minoritarias no disminuirán la capacidad electoral que tiene el peronismo como columna vertebral del Frente de Todos”, le explicó a PDS un diputado curtido en las lides bonaerenses.

“Los dirigentes que se irán no mueven el amperímetro”, reforzó.

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