martes 13 de abril de 2021 - Edición Nº3955

Nación | 24 mar 2021

45 AÑOS DEL GOLPE MILITAR

24 de marzo: el día que se abrió la puerta al infierno del genocidio argentino

En este nuevo aniversario del inicio de la dictadura militar, el recuerdo no sólo apunta a las víctimas, sino a las huellas que dejó en el país aquella tragedia. Junto a los militares, los responsables civiles están cada vez más a la vista. El rol de los medios, analizado desde la forma que se cubrió aquel 24 de marzo.


Luego que el mundo descubriera los horrores del exterminio nazi, el filósofo alemán Theodor Adorno escribió: “Después de Auschwitz escribir poesía es un acto de barbarie”. El horror de la muerte planificada, ordenada, justificada, tuvo (y tiene) un peso tan grande en la historia moderna que a veces las palabras son inertes, inocuas. Algo de eso sucede cada 24 de marzo, cuando nuestro país recuerda el último golpe militar de 1976, cuando se inauguró el genocidio de una generación, y que incluyó además de la represión un modelo económico explotador y que colapsó, entre otras cosas, por la delirante aventura de Malvinas.  “¿Qué clase de pueblo era éste cuya tolerancia pasiva, sí, su consentimiento criminal, hizo posible que se desataran poderes tan perversos?”, se preguntó la periodista norteamericana Margarete Bourke-White ante las puertas de un campo de concentración. La misma pregunta se puede trasladar a la ESMA, cuando el júbilo popular festejó, a pocas cuadras, un título mundial, silenciando los gritos de la tortura.

 

El golpe de Estado de 1976 fue un golpe propiciado por los poderes concentrados de aquellos años, ejecutado por los militares argentinos, con una larga tradición en la interrupción democrática, que iniciaron hace 45 años su última aventura política. A todo o nada. El resultado es una herida en el corazón de una sociedad que los sucesivos gobiernos trataron de curar como pudieron, y que solo el grito de “memoria, verdad y justicia” alcanza para sanar.

 

La gestación

El clima de golpe estaba en el aire en la previa a aquella trágica jornada. El periodista Carlos Capolongo trabajaba en la secretaría de Prensa y Difusión que encabezaba Osvaldo Papaleo, y recordó esas horas previas. “El clima de golpe estaba instalado, varios compañeros del diario la Opinión donde trabajaba me recomendaban que no aceptara ese cargo, pero pensaba que podía colaborar para afirmar a un gobierno peronista", evocó. El 23 de marzo de 1976, el ministro de Defensa del Gobierno de Isabel Perón, José Deheza, comenzó con una reunión que mantuvo con los jefes de las tres armas, Jorge Rafael Videla (Ejército), el almirante Emilio Massera (Armada) y el brigadier Orlando Agosti (Fuerza Aérea). Según testimonios, Deheza salió de esa reunión con alguna esperanza de haber obtenido un margen para negociar un acuerdo que permitiera al menos aplazar un golpe que parecía inminente. A esa hora Isabel Perón almorzaba con los sindicalistas Lorenzo Miguel, Rogelio Papagno, Amadeo Genta -el único directivo de la CGT que estuvo presente- y el ministro de Trabajo, Miguel Unamuno.

 

“Había rumores de todo tipo justo cuando comenzó una reunión de gabinete ampliado. Me llamaban desde los diarios para decirme que había movimientos de tropas en el interior y en el gran Buenos Aires. Incluso me llegó la versión de que tres militares de alto rango estaban yendo a Casa Rosada a pedirle la renuncia a Isabel", recordó Campolongo.

 

Primera plana

 

Si repasamos los principales títulos de los diarios, las primeras declaraciones de las radios o los programas de TV emitidos en esos días, algo queda claro: el golpe, para los medios, fue otra cosa. En tiempos que todavía se discute sobre el rol de los medios masivos de comunicación, no está demás ver cómo se comportaron esos medios, la mayoría con una notoria vigencia, cuando la sombra de la muerte se posó sobre nuestro país. "Orden, seguridad, confianza", tituló el diario La Prensa, mientras los tanques circulaban por la capital del país, dueños de la escena. "Nuevo Gobierno", coinciden (¿curioso?) Clarín y la revista pro golpista Gente. Para el monopolio, el golpe trajo "Total normalidad", según su tapa. Para La Nación, "el PE lo ejercerá un oficial superior de las Fuerzas Armadas". Los primeros meses, los más crueles posiblemente, fueron silenciados por los medios, que fueron premiados con el tiempo con la creación de Papel Prensa

 

Sabiendo la importancia de los medios, de la necesidad de manipula la opinión pública, la Junta de dictadores amordazó cualquiera intento con romper el cerco informativo. Así, la complicidad y el miedo cerraron la puerta a cualquier intento de denuncia. "Se comunica a la población que la Junta de Comandantes Generales ha resuelto que sea reprimido con la pena de reclusión por tiempo indeterminado el que por cualquier medio difundiere, divulgare o propagare comunicados o imágenes provenientes o atribuidas a asociaciones ilícitas o personas o grupos notoriamente dedicados a actividades subversivas o al terrorismo. Será reprimido con reclusión de hasta diez años, el que por cualquier medio difundiere, divulgare o propagare noticias, comunicados o imágenes, con el propósito de perturbar, perjudicar o desprestigiar las actividades de las Fuerzas Armadas, de Seguridad o Policiales", dice el comunicado 19 de la dictadura, emitido el mismo 24 de marzo.

 

Pero ni las ideas políticas sin el miedo pueden justificar la actitud de algunos medios y sus periodistas. Uno de los ejemplos más deleznables fue la de la revista Extra, organismo propagandístico de la dictadura dirigido por Bernardo Neustadt. En el primer número de 1977, saca en su tapa los "Héroes de 1976", ilustrado con fotos de militares y personajes del establishment. "No decimos sólo los mejores. Decimos que existieron en un primer plano. Y que a lo mejor nos olvidamos de otros fundamentales. Pero la memoria tiene una gran capacidad de olvido. Además, 1976 se dividió en dos tiempos: antes y después del 24 de marzo. No se puede evitar mencionar en el antes a María Cristina Guzmán. En el después, a Martínez de Hoz. Se coincida o no con él. Empresarios que ‘lo dieron todo’. Edmundo Paul, José R. Trozzo, Amalita Fortabat, que pudo dedicarse a gozar de la ‘dolce vita’ y se arremangó para seguir el trayecto de don Alfredo Fortabat. Jueces que tuvieron que dar la cara; sacerdotes que fueron diques de contención y equilibrio. Militares que se distinguieron en función de gobierno. Militares-militares. Faltará alguno. Acaso sobre uno que otro. Seleccionamos así y ¡perdón!".

 

Plantar memoria

 

Organismos de derechos humanos realizarán este 24 de marzo actividades virtuales en conmemoración de los 45 años del golpe de Estado a raíz de la pandemia de coronavirus y el riesgo de un rebrote, por lo que convocaron a plantar, en un homenaje cargado de simbolismo, 30 mil árboles en memoria de los detenidos-desaparecidos durante la dictadura cívico-militar de 1976-1983.

 

La convocatoria para realizar actividades virtuales y plantar árboles como acción simbólica fue anunciada a través de un comunicado firmado por Abuelas de Plaza de Mayo, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, H.I.J.O.S. Capital y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (ADPH).

 

En sintonía con esta propuesta lanzada desde los organismos de Derechos Humanos, varias dependencias del Estado Nacional, como el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, ya anunciaron que se sumarán a la acción de plantar árboles. En el caso del ministerio que encabeza Juan Cabandié, la cartera anunció que en una iniciativa conjunta con la Administración de Parques Nacionales (APN) plantarán 30 mil árboles en áreas protegidas. "La iniciativa será desarrollada por el Ministerio (de Ambiente) y la Administración de Parques Nacionales para promover la plantación de especies nativas en todas las áreas protegidas nacionales", informaron.

 

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