domingo 14 de abril de 2024 - Edición Nº1957

Almirante Brown | 16 mar 2021

Historia de vida

La abuela que se vacunó y se convirtió en mural por ser un icono de esperanza en la pandemia

Redolinda se convirtió en el símbolo de esperanza para afrontar la pandemia luego de que Cascallares y Kicillof publicaran en sus redes sociales su foto vacunándose. Tiene un lugar en el mural en homenaje a los trabajadores esenciales en la rotonda El Vapor


A fines de febrero, mientras Redolinda Posse esperaba en la entrada del Colegio Nacional de Adrogué su turno para aplicarse la vacuna contra el Covid-19, pensaba en la forma de ayudar a la comunidad como hizo a lo largo de su vida. Había llevado a su hija para que le tome una fotografía en el momento que se inmunice, la cual luego mandaría a los más de 40 grupos de Whatsapp que integra.

Había mucha gente que desconfiaba de la vacuna y quería demostrarle a mis conocidas que hay que vacunarse, que era la única forma de salir de esto, es la única esperanza”, expresó a Política del Sur esta mujer uruguaya de 76 años.

Al fin llegó su turno y se inoculó la primer dosis de la Sputnik V. En ese preciso momento levantó el brazo derecho con el puño cerrado e hizo un gesto de festejo. Fue discreto, no efusivo, como si celebrara una pequeña victoria, la primera para ganar una guerra.

Esa escena fue fotografiada y, por si fuera poco, se convirtió en “el símbolo de esperanza de todo el pueblo browniano” para superar la pandemia, según publicó el intendente de Almirante Brown, Mariano Cascallares. El mismo posteo fue replicado por el gobernador bonaerense, Axel Kicillof.

En cuestión de horas, Redolinda, pasó del anonimato a la fama.

“Por un lado me genera mucha emoción y por otro, tristeza porque se me conoce por una pandemia y no por mi trabajo y todo lo que he hecho. Si es para que la gente se concientice, bienvenido sea, contó

Sin embargo, ahí no terminó la odisea de su imagen ya que, en el marco del programa de Embellecimiento Urbano, que diseña, preserva y restaura murales en diferentes lugares del distrito, se propuso incluirla en el mural en homenaje a los “Esenciales” en la rotonda El Vapor en Burzaco.

Primero me dio bronca, porque pensé que era sólo para mí, después fui a verlo y me dí cuenta que es para todos los trabajadores esenciales y cambié la opinión. Mientras se haga para que la gente tome conciencia está bien”, entendió.

Hoy Redolinda espera el llamado a la segunda dosis de la vacuna y “a partir de ahí seguir luchando por Almirante Brown”.

El cariño de Posse por el distrito viene desde hace 35 años, cuando se mudó definitivamente a Adrogué. Había tenido un paso Banfield a donde llegó desde Uruguay “buscando nuevos horizontes”, con su pareja y sus hijas, en 1985.

Su trabajo siempre se desempeñó con la comunidad en los barrios, primero con el Plan Más Vida, en la que fue coordinadora en los ‘90, y más adelante con el Plan Fines, como referente, donde llegó a tener ocho comisiones a la vez.

La pandemia la encontró en su casa, detrás de la cancha de Brown, respetando el aislamiento a rajatabla, trabajando de forma online, saliendo sólo para retirar la jubilación. Aún así, no pudo evitar contagiarse de coronavirus con su familia, pero no lamentaron nada más.

“No se lo deseo a nadie, hay incrédulos que hablan porque no perdieron a ningún ser querido”, expresó.

Apenas se anunció la inscripción para el plan de vacunación contra el Covid, Redolinda se anotó, en diciembre. Al tiempo le llegó el turno para inmunizarse en el Nacional.

Hay que hacer un impacto para que la gente se dé cuenta. Hay que pensar primero en el otro”, comentó como su filosofía de vida.

-¿Le gustó el mural?

-Mi marido dice que me hicieron mucho más vieja, pero bueno, él me ve joven-dijo mientras se reía.

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