jueves 26 de noviembre de 2020 - Edición Nº3817

Sociedad | 20 nov 2020

SEXO EN PANDEMIA

Sueños eróticos: cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia

La sexóloga licenciada Silvina Lizarraga explicó por qué soñamos con sexo, y su relación con los deseos y el inconsciente. Además, contó los mecanismos que permiten relacionarnos con nuestra sexualidad.


Si bien no se sabe muy bien la función de los sueños, la ciencia viene trabajando mucho respecto de la forma en que se producen, y sobre todo el significado. En muchos casos, se apunta al inconsciente, esa especie de habitación cerrada de nuestro cerebro que cuando dormimos libera un poco su contenido. “El problema es que no pueden salir tal cual están, entonces utilizan entre otras cosas los sueños”, remarcó sexóloga licenciada Silvina Lizarraga, que en su columna habitual con el programa radial de Política del Sur vinculó el mecanismo del sueño con la sexualidad. “El sueño es un deseo reprimido, algo que quiere salir, pero sale disfrazado, por algo llamado condensación y desplazamiento. Si yo sueño reiteradamente que tengo un encuentro sexual con una mujer, no significa que yo esté definiendo si mi sexualidad es lésbica o no”, explicó.

 

Los sueños pueden ser señales de muchas cuestiones, y nunca hay una interpretación para todos, son cuestiones individuales. “Que alguien sueñe con otra personal, puede ser que sea esa persona o no. A veces aparecen fantasías que yo tuve, y arman el ‘guion’ que me va a presentar el sueño”, agregó Lizarraga. La especialista dijo que hay que diferenciar “de los sueños sexuales de las fantasías sexuales”. “Las fantasías son deseos son deseos de algo que pensamos e imaginamos. Pensar activa la lívido. Son es consciente. Los sueños son representaciones, y no son voluntarias”, dijo.

 

Después están los llamados “suelos húmeros”, que pueden producir “poluciones nocturnas”, que se dan con mucha intensidad en los adolescentes hombres, que tienen una “explosión hormonal”. “Estas poluciones se pueden producir por dos cosas: por un sueño erótico, o por un aumento de la producción de líquido seminal”, aseguró Lizarraga. En el caso de las mujeres, también se da producen estos sueños. “La diferencia entre géneros tiene que ver con el registro que los hombres tienen de los suelos, lo suelen contar, y las mujeres no tanto. Es una cuestión cultural, que está cambiando”, agregó.

“Los sueños también se conforman con restos diurnos, para pasar los filtros del inconsciente, se toman cosas que nos resultan familiares, a través de este mecanismo de la condensación y el desplazamiento. Por eso decimos que ‘cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia’”, insistió la especialista. “El sueño puede venir de algún deseo anterior”, recalcó. Sobre su utilidad, Lizarraga aclaró que “siempre tienen contenido sexual o erótico, a veces pasan desapercibidos. Siempre es bueno tenerlos”, concluyó.

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