martes 22 de septiembre de 2020 - Edición Nº3752

Lomas de Zamora | 8 sep 2020

ESCRACHE EN LAS REDES SOCIALES

Denuncian que el Policlínico Lomas vendió plasma a un paciente con coronavirus

Los usuarios de la clínica lomense hicieron pública varias denuncias a través de las redes sociales sobre los comportamientos que se estarían dando dentro del nosocomio. Infringiendo toda regla, el Policlínico estaría vendiendo plasma por un valor de 30 mil pesos. Por otra parte, los trabajadores no estarían cobrando la totalidad de sus haberes pese a que la institución cobró el ATP dispuesto por el gobierno nacional.


La denuncia contra el policlínico Lomas se realizó ayer vía redes sociales y desató una polémica sobre el accionar de las clínicas privadas que lejos de cumplir con un rol social, anteponen el lucro a la desesperación por la vida de las personas en plena pandemia de coronavirus.

“El plasma no debe ser un negocio privado”, reza el comentario de una vecina de Quilmes que rápidamente se viralizó en Facebook e Instagran.

En su posteo, el perfil “Sese Mereles” publicó una factura a través de la cuál el centro de salud ubicado en pleno centro de Lomas de Zamora habría vendido plasma a un hombre con COVID-19 que fue derivado desde Quilmes.

La noticia rápidamente se hizo viral en la región porque, además de perversa, de ser verdad el hecho es un delito tipificado en la ley: no puede comercializarse la sangre.

El plasma que se utiliza para el tratamientocomo es de conocimiento público, proviene de la sangre de aquellas personas recuperadas de coronavirus. Y aquellos que se acercan a donar lo hacen voluntariamente y con el fin de ayudar a otras personas en su recuperación.

Por citar un caso emblemático para nuestra región, el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurrale, pudo superar el virus gracias al plasma donado por un paciente recuperado.

LEER MÁS: El intendente Martín Insaurralde recibió una transfusión de plasma

Hasta el momento son esas plaquetas, de pacientes enfermos y recuperados, el único tratamiento válido, efectivo y comprobado contra el coronavirus. Lucrar con eso, entonces, no solo es ruin. Es motivo de acciones penales.

Al ser consultados por nuestros lectores sobre la veracidad o no la de versión que circulaba en las redes, Política del Sur llamó en primera instancia al Policlínico, pero no obtuvo respuesta.

La segunda fuente consultada fue la usuaria responsable de la circulación de la factura, quien en diálogo con este periodista explicó cómo llegó a sus manos el comprobante que daría cuenta de la maniobra de la clínica ubicada en la avenida Hipólito Yrigoyen al 8300.

“El recibo es de un vecino, también de Quilmes. Cuando me enteré lo que sucedió les dije que esto no puede suceder y menos en una clínica privada”, explicó la mujer en comunicación con este medio.

Asimismo, agregó que tanto el hombre como su familia por temor a meterse en algún problema prefieren no denunciar a la clínica y mantener el anonimato.

“Les pedí entonces la factura y les dije que esto debía conocerse. Soy donante de toda la vida de sangre y no tiene valor. Y el plasma es sangre”, completó.

 

El camino de Quilmes a Lomas

Según pudo averiguar PdS, el hombre que debió pagar por plasma vive en Quilmes y al sentir síntomas concordantes con los que padecen las personas que padecen COVID-19 se dirigió al Sanatorio Bernal, a donde le correspondía según su obra social.

Allí no fue atendido y se dirigió por sus medios al Hospital Fiorito de Avellaneda, donde lo atendieron y derivaron (presuntamente por la falta de camas disponibles) al Policlínico de Lomas de Zamora por su obra social.

El hombre tiene una patología previa en los bronquios y en la clínica le sugirieron, a partir de su cuadro y sus antecedentes, realizar un tratamiento de plasma por un valor de 30 mil pesos.

La que realizó el pago fue su hija. Y recibió un comprobante con la expectativa de presentarlo en su obra social para recibir un reembolso. Aunque, al no ser un procedimiento legal no puede realizarse dicha devolución por parte de la prestadora de cobertura médica. Y de hecho, no se realizó porque se trató de la comercialización de sangre.

 

Un volcán a punto de estallar

Una fuente cercana al Policlínico vinculó la versión a un “pase de factura” de un grupo de trabajadores, quienes desde hace semanas reclaman se paga la totalidad de los salarios.

La especulación surge del hecho de que el personal médico no recibe el cien por ciento del porcentaje del sueldo que debe afrontar la clínica.

Vale recordar en este punto que desde el comienzo de la declaración de la pandemia, el Estado nacional se hace cargo de un salario complementario, en el marco de las medidas incluidas en el Programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP).

Dicho plan (decreto 332/2020 del presidente Alberto Fernández) fue diseñado para asistir a las empresas y a sus trabajadores durante la pandemia.

Los trabajadores aseguran que cobran solo el ATP y con retraso y en partes lo que corresponde pagar al Policlínico, pese a ser trabajadores esenciales y la primera trinchera en la lucha contra la pandemia.

Una enfermera, que la razón obvia de temer por su puesto de trabajo, apuntó contra “ese señor que maneja la clínica y vive estafando a medio mundo”.

“A nosotros hace tres años no nos da aumento y como ahora el Gobierno paga la mitad de los sueldos, él no paga porque con los quince mil que paga el Gobierno ya cubre nuestro sueldo de miseria”, manifestó la profesional de salud.

“Solo nos da la diferencia, que en algunos casos como el de las mucamas, son apenas seiscientos pesos. Estamos en medio de una pandemia, sin ART, nos descuentan jubilación, que luego averiguamos y figuramos sin aportes, y nos suspenden por tonterías para descontarnos dinero”, amplío la enfermera.

Y completó con su descargó: “Nos dan los barbijos y el alcohol contados, realmente no les importa nada. Y si hacemos paro, al otro día nos llegan apercibimientos o amenazan con despedirnos”.

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