domingo 17 de enero de 2021 - Edición Nº3869

Opinión | 27 ago 2020

PANORAMA POLÍTICO

La bomba de Duhalde sólo era de mal olor

Ya dicen que tiene Alzheimer. El expresidente salió a agitar miedos del pasado que los mismo involucrados se encargaron de desmentir. Pero según dirigentes políticos consultados por Política del Sur, habría dado en el blanco en otro aspecto al señalar cierto clima de “anarquía”.


Por:
Por Ricardo Carossino

El expresidente Eduardo Duhalde aseguró este jueves que planteó públicamente la posibilidad de una interrupción democrática porque un militar le dijo que había sectores de las Fuerzas Armadas que "estaban preparando un golpe de Estado" en la Argentina, para luego salir a decir que se había ido “de lengua”.

"Me dijeron que estaban preparando un golpe de Estado", aseguró el exmandatario, y relató que, apenas se enteró, sintió "miedo" y llamó a la vicepresidenta Cristina Kirchner, que lo derivó con el ministro de Defensa, Agustín Rossi.

Incluso, admitió que "no tendría que haber dicho" que las elecciones del próximo año no se iban a realizar: "No tendría que haber dicho lo de las elecciones, fue una respuesta vinculada a un desenganche de la realidad", subrayó Duhalde, y completó: "Se te escapa la tortuga."

La primera duda que empieza a hacerse carne entre quienes lo conocen más de cerca es lo que sin ningún pudor aseveró el periodista macrista Marcelo Longobardi, al asegurar: “Tiene Alzheimer, una enfermedad muy cruel, la gente lo sigue invitando (a programas) y escuchando, pero está enfermo.” 

De todos modos, enfermo o no, vale un análisis dentro del marco de referencia de un gobierno que tiene algunos puntos flojos y que desde la oposición dialoguista lo remarcan off the record.

Incluso desde adentro del peronismo, también señalan ciertos aspectos que tal vez hicieron que las palabras de Duhalde hicieran mella en una sociedad cruzada por una pandemia.

Lo más destacable, quizás, sea que de acuerdo a fuentes extraoficiales de Nación, Duhalde no salió a amenazar al Gobierno, sino todo lo contrario, salió a desactivar una bomba, según lo que el “cabezón” aseveró.

Esto obligó a una movilización importante de los polos simbólicos de poder, como organizaciones sociales, Madres, Abuelas, el sector democrático del periodismo y algunos pocos referentes de la oposición que repudiaron las palabras del ex senador nacional.

Pero sobre todo, a lo que obligó Duhalde es a que el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Juan Martín Paleo, tuviera que salir a confirmar que los militares se cuadran ante el gobierno democrático. Un hecho por demás inusual (por suerte). Esto no debería sorprender, dado que, a diferencia de lo que sucedió hace más de 40 años, las circunstancias sociopolíticas actuales no tienen ni un solo punto en común con aquel trágico momento del mundo y de la Argentina (no amerita ahora un análisis militar).

De todos modos, quedaron a la vista ciertos resabios oprobiosos de deseos golpistas con armas en manos, como desnudaron Clarín y La Nación.

Desde luego que ya todos saben que estos dos medios de comunicación son actores políticos y económicos fuertes en el concierto del entramado de poder nacional, por lo que no sorprende su actitud patotera.

Política del Sur conversó con referentes del peronismo y del PRO para tratar de entender el efecto “Duhalde”, pero todos, sin dudarlo, dijeron que Duhalde no estaba leyendo acertadamente la realidad.

Fuera del fantasma del 76, en lo que sí coincidieron las fuentes consultadas es en que la situación política está enrarecida y que la situación económica es una bomba que por ahora contiene la pandemia, dicen, porque Duhalde también observó que “existe un clima de anarquía”.

Por lo pronto, un diputado provincial de Juntos por el Cambio sostuvo a Política del Sur que existe una situación grave económicamente hablando que pone en jaque la paz social y que se desataría cuando aparezca la vacuna contra el Covid-19 y las cosas empiecen a pasar a una fase más normal.

 

Eduardo Duhalde atribuyó sus dichos sobre un posible golpe de Estado a un comportamiento “psicótico momentáneo”

 

Ciertamente, hay sectores de la clase media que tienen problemas económicos, como relata este legislador provincial de la oposición, y augura que el Gobierno no podrá sostener la inflación que se desatará luego de que se deje de emitir, por ejemplo, cifras como los 150 mil millones de pesos en ATP para el pago de salarios en las Pymes.

En tanto, desde un sector del peronismo adherido al Frente de Todos, si bien elogian las acciones políticas del presidente Alberto Fernández, critican en cambio las conductas en ese sentido del gobernador Axel Kicillof.

Un importante referente de ese sector subrayó: “Los más de 150 días de aislamiento social, preventivo y obligatorio, y que a esta altura de 'preventivo' ya le queda casi nada, acarrean una sensibilidad inusual en una sociedad en la que la pandemia ya no reconoce clases sociales, y por una razón u otra, la gran mayoría de los ciudadanos ya comienza a mostrar un hartazgo particular sobre la situación concreta de aislamiento”.

Sin lugar a dudas, lo de Duhalde se podría enmarcar en un novato tirador que de tres o cuatro tiros sólo hace un blanco de suerte, como es la denominada crisis social que el Gobierno está conteniendo a base de emisión monetaria.

No habrá un golpe de estado militar, lo más probable es que haya elección, pero aún falta tanto que cualquier declaración, por desafortunada que sea, en medio de una situación anormal como la de pandemia, puede resultar, si no veraz, la menos creíble para cualquiera y según quién lo diga.

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