El Mundial se caracterizó, entre otras cosas, por la implementación de nuevas normas para evitar la pérdida de tiempo y favorecer un mejor desarrollo de cada encuentro.
Una de las principales modificaciones establece un máximo de cinco segundos para realizar un saque de arco o un saque lateral. En caso de exceder ese tiempo, la posesión pasará al equipo rival.
Otra sanción se aplicará cuando un jugador se cubra la boca al hablar con un rival o con el árbitro, una acción que podrá derivar en expulsión.
También habrá cambios en las sustituciones. Los futbolistas tendrán un máximo de diez segundos para abandonar el campo de juego. Si demoran más de ese tiempo, el jugador que deba ingresar tendrá que esperar un minuto para poder hacerlo.
La última nueva norma indica que los futbolistas que reciban atención médica deberán permanecer fuera del campo durante un minuto antes de reingresar, salvo que se trate de un golpe en la cabeza o que un jugador del equipo rival haya recibido una tarjeta por la falta.
Si bien estas modificaciones ya comenzaron a aplicarse en la Liga Profesional, que comenzó el jueves pasado, en el resto de las categorías del fútbol argentino entrarán en vigencia a partir del próximo fin de semana.