El filósofo y analista político Rocco Carbone analizó en Política del Sur el escenario político y social actual, atravesado por el Mundial de Fútbol que implica, particularmente en la Argentina, vivirlo con las emociones a flor de piel.
“Las alegrías son importantes para la vida humana y las alegrías que pueden estar vinculadas con el fútbol no son momentáneas, son importantes, indudablemente, pero son alegrías capciosas, problemáticas, paradojales, muchas veces”, planteó Carbone, quien destacó la figura de Lionel Messi como un gran jugador de fútbol, que a su vez convive con una visita protocolar del jugador al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
En línea con esto, el filósofo sostuvo que el fútbol es “una concentración de la vida misma” hecho de “grandes alegrías y grandes tormentos”. “Yo por lo menos lo vivo así”, sostuvo.
En ese sentido, Carbone consideró que puede “alegrarse” con un gol de la Selección Argentina pero no puede obviar que hoy en día el fútbol es “un juego vinculado con el derroche, con la forma más centrada del capitalismo y que también tiene complicidades con los poderes más oscuros de la humanidad”. “Mister Trump ha colonizado malamente la Argentina, se apropia de nuestra fuerza de trabajo pagándola a 4 mangos, se apropia malamente de los bienes naturales comunes, que son de todo el pueblo argentino y es cómplice de un genocidio también en Palestina, en Gaza. Son las grandes contradicciones de la vida”, planteó el filósofo.
En línea con esto, Carbone sostuvo que este evento deportivo podría ser apropiado por el presidente Javier Milei si la Selección Argentina ganara la final. “Dijo que va a ofrecer la Casa Rosada, que la va a vaciar de todas las formas políticas, incluso de sí mismo, para que los jugadores ocupen el emblema mayor de la politicidad nacional en el corazón de un lugar sagrado, que es la Plaza de Mayo, pero al mismo tiempo ellos van a hacer esa operación indudablemente”, esbozó.
Sin embargo, subrayó que desde el campo nacional y popular se debe recordar que “el fútbol primordialmente es un deporte de potrero, es un deporte de pobres, de laburantes, que nos recuerda el barrio, la barra de amigos, el café, el bar, el club". "Nos recuerda finalmente esas cosas que configuran al ser humano. El campo nacional y popular no debería caer en esa trampa que seguramente nos van a tender”, alertó Carbone.
Asimismo, planteó además que el poder del capitalismo “sabe que luego de brutalizar a los pueblos, de afanarles sus riquezas, su fuerza de trabajo, de violentarlos, tienen que aflojar un poquito". "Entonces es el pan y el circo, estamos asistiendo a esto”, dijo.
Carbone subrayó que hoy el campo nacional y popular se encuentra “derrotado” psicológica, mental y políticamente pero que debe “resolver todos esos problemas” para resurgir y reafirmarse porque “luego del momento reaccionario y este lo es, se va a afirmar, de nuevo, el momento emancipador”. “El campo nacional y popular, necesita afirmar una necesaria idea revolucionaria y hacer trastabillar todos los relatos, todas las ideas que nos sostienen dentro de la vida del capitalismo” , planteó, y si, efectivamente se lograra, se precipitará “una revolución, que es una forma emancipatoria radical de la vida humana”.