jueves 02 de abril de 2020 - Edición Nº3579

Provincia | 30 dic 2019

LA SEMANA

El juego de roles en la política regional

Culmina un año con cambios en el orden nacional y provincial. La región no está exenta de ellos. Con las mismas figuras pero con otras improntas, el 2020 será la antesala de los procesos de recambios locales que se avecinan.


Por:
Ruben Molina

El año culmina con cambios significativos en el orden nacional y provincial, pero pocos en lo que a la región se refiere. Todos los intendentes del área de cobertura periodística de Política del Sur han sido reelegidos (Avellaneda; Lanús, Lomas de Zamora, Almirante Brown y Esteban Echeverría), y tal cual están las cosas, este debería ser su último período.

Una ley votada durante la gestión de la gobernadora María Eugenia Vidal establece sólo dos mandatos, tanto para intendentes como para concejales. La discusión profunda sobre sus sucesiones seguramente comenzará dentro de dos años. Pero así como están las cosas, queda claro que en 2023 deberíamos ver caras nuevas al frente de las comunas.

Al margen de las especulaciones, estos son tiempos de reacomodamientos y fortalecimientos de posiciones. Los roles han cambiado y sin dudas los comportamientos y gestiones serán diferentes. Guerras silenciosas comienzan a gestarse de cara a ese futuro que no es tan lejano. Esto incluye no sólo a la dirigencia del peronismo, sino también a la de Juntos por el Cambio.

 

Oficialismo

El peronismo tiene dos grandes referentes en la región: uno encarnando el peronismo tradicional, más abierto y pragmático. En este caso, la referencia es el intendente de Lomas de Zamora Martín Insaurralde. La otra cara es su par de Avellaneda, Jorge Ferraresi, quien representa al kirchnerismo más puro. No en vano definió a su distrito como la resistencia al macrismo. Forman parte de un mismo proyecto, el del Frente de Todos, pero representan caras diferentes de una misma moneda.

Insaurralde decididamente se ha convertido en uno de los rostros más importantes del peronismo bonaerense. Aglutina a una gran cantidad de intendentes de la Tercera Sección y de la provincia de Buenos Aires. De buen diálogo con Máximo Kirchner y Sergio Massa, su desarrollo y expansión vienen siendo contenidos desde hace varios años. No pocos le perdonan sus críticas a la gestión de Cristina Fernández de Kirchner y su buen diálogo con María Eugenia Vidal. En los últimos años supo ver el pulgar abajo de la propia Cristina a sus aspiraciones provinciales. A pesar de ello, su rol no ha declinado.

Lo de Jorge Ferraresi es diferente. El jefe comunal de Avellaneda siempre apostó al kirchnerismo. Desde que se produjo el alejamiento de su "mentor", Baldomero "Cacho" Álvarez de Olivera, siempre se alineó del lado de los "K". Ya sea por una cuestión de convicción o de conveniencia, supo estar debajo de ese paraguas, tanto en las buenas como en las malas. Hoy representa claramente a ese sector de la vida política del peronismo bonaerense.

Ambos intendentes obtuvieron categóricos triunfos, pero sus presentes son diferentes. El de Lomas ostenta un liderazgo indiscutido en su distrito. A tal punto que hace pocos días se dio el lujo de reinagurar la sede del PJ local con la presencia de cuatro figuras emblemáticas del peronismo "anti K": Eduardo Duhalde, Hugo David Toledo, Osvaldo Mercuri y Jorge Rossi. En otros tiempos, una convocatoria de ese tipo hubiera sido impensada. De más está decir que el lugar estuvo abarrotado de militancia que aplaudía el evento.

LEER MÁS: De la mano de Insaurralde, Duhalde volvió al PJ lomense con Rossi, Mércuri y Toledo


Lo de Ferraresi es diferente. Por lo bajo siempre fue criticado su manejo inconsulto de las decisiones. El armado de las listas fue una prueba de ello, como así también la relación que mantiene con el Sindicato de Trabajadores Municipales que en el distrito lidera Hernán Doval y a nivel nacional y provincial Rubén "Cholo" García. También es objetada su decisión de propiciar a su esposa, la diputada nacional Magdalena Sierra, como su futuro reemplazo en la jefatura municipal. A diferencia de Lomas de Zamora, en Avellaneda las últimas reuniones tuvieron como objetivo ver un camino alternativo al del actual intendente para el 2023.

Eso no significa que el camino sucesorio para Insaurralde será un lecho de rosas. Varios dirigentes ya se han posicionado para ese objetivo y prometen dar pelea en la búsqueda del premio final. Los personajes, en principio, son los mismos que se vienen mencionando desde hace un buen tiempo: Guillermo Viñuales y Federico Otermín.

El titular del Concejo Deliberante de Lomas, Santiago Carasatorre, ya anunció que se bajaba de esa carrera. Aunque podría sumarse una tercera protagonista: la diputada Daniela Vilar. Un dato: la legisladora camporista se casará en febrero con Otermín, actual presidente de la Legislatura bonaerense. Los dos aspiran a lo mismo. ¿Lo definirá Insaurralde o las encuestas?

LEER MÁS: “Cuando el peronismo se fraccionó, el que sufrió fue el pueblo argentino”

En Almirante Brown, la tranquilidad habitual se vio alterada por el NO que recibió el intendente Mariano Cascallares para ocupar un lugar destacado en el Ministerio de Infraestructura de Nación. Iba a ser el "dos" de Gabriel Katopodis. Desde el entorno de Cascallares siempre se negó la versión y se advertía que no había confirmación. La designación nunca llegó, y en su lugar irá el derrotado lanusense Edgardo Depetri. Curioso lo ocurrido.

La negativa generó un fuerte simbronazo en el peronismo browniano. El tablero estaba armado para que nuevas figuras asumieran roles más destacados en el Ejecutivo de Almirante Brown. Una de ellas era Juan Fabiani, el nombre elegido para suceder a Mariano Cascallares.

Al final, eso no ocurrió y el edil ocupará la Secretaría de Gobierno, en tanto que el titular del Concejo Deliberante será Nicolás Jawtuschenko. Como contrapartida, el ex edil José Lepere fue designado como el número dos de Eduardo "Wado" de Pedro en el Ministerio del Interior. Curioso, uno no, el otro sí...

LEER MÁS: Jawtuschenko, nuevo titular del Concejo: Juan Fabiani va al Ejecutivo

Finalmente, en Esteban Echeverría nadie le objeta la autoridad a Fernando Gray. El titular del PJ bonaerense supo amalgamar lealtades y buena rosca tanto "arriba" como "abajo" en el PJ.

Alineado con el sector de intendentes vinculados al lomense Martín Insaurralde, Gray también supo tener expectativas de ocupar un lugar en la Provincia de Buenos Aires. Su distrito fue escenario de la presentación del gabinete de Axel Kicillof en la que los alcaldes peronistas se enteraron que no formarían parte de la primera línea ministerial del flamante gobernador. 

En Echeverría todavía no se habla de manera abierta el tema de la sucesión. Fernando Gray es bastante hermético con esos temas, y a diferencia de su par de Avellenada, nadie objeta en el PJ local esa metodología. Pero a pesar del silencio, muchos miran de reojo los pasos de la esposa de Intendente, la diputada provincial Magui Gray. ¿Vendrá por allí el recambio?

 

La oposición

El cambio de roles puso a Juntos por el Cambio en el papel de oposición, un lugar en el que algunos se sienten un poco más cómodos y otros no tanto.

Es que hablar de JxC es hablar básicamente de la Unión Cívica Radical, el PRO, la Coalición Cívíca y algunos sectores del peronismo. Tanto el radicalismo como la CC del Conurbano prácticamente han reconocido su falta de potencialidad y competitividad en la región, con lo cual tienen bastante digerido el tema de ejercer la oposición. Diferente es la cuestión en el PRO, que viene de encabezar victorias en la Ciudad de Buenos, la Nación y Provincia. Hoy les toca otro lugar.

Una prueba de ello fue el dolor de cabeza que le dieron en el Senado bonaerense a Axel Kicillof con su intento de avanzar con el nuevo paquete impositivo. La presión por la negativa vino por el lado de intendentes como Néstor Grindetti y Jorge Macri, acompañados por los radicales del interior. 

Los ex Cambiemos del Conurbano sur enfrentan un gran desafío: rearmarse y constituirse en una verdadera alternativa de cara al 2023. Hay tiempo. Habrá que ver si sobran ideas y, sobre todo, voluntades. La irrupción del "monzonismo" abre un nuevo frente interno en el que, por ahora, se cobijarán muchos peronistas "desclasados" del PJ. Para muchos, esta nueva etapa es vista como algo positivo: se acaba el "dedo" que imponía conducciones y ahora las cuestiones internas se dirimirán de otra manera. ¿Será así?

En Lomas de Zamora estamos viendo una de las primeras batallas intestinas del frente. El bloque se partió al medio. Vidalistas versus monzonistas. En el medio, el radicalismo que aprovecha para dirimir sus diferencias: tiene dos concejales, uno fue para un lado y otro para el otro.

Hay una vieja frase que se usa para hablar irónicamente de la UCR: es sabido que donde hay más de un radical hay una interna. Lomas no fue la excepción.

LEER MÁS: Coletta le pidió al bloque de Sierra, Villalba y Andrada que se cambien el nombre


En Avellaneda, Almirante Brown y Esteban Echeverría, los JxC deberán determinar sus futuras conducciones. En el primero de los distritos quedó difuso quién es la cabeza: Luis Otero o Gladys González.

En Brown quedó claro que lo de Carlos Regazzoni fue un fracaso, su liderazgo impuesto tiene fisuras por todos lados. En Echeverría también quedó demostrado que a Evert Van Tooren le "falta hambre" para caminar y posicionarse como cabeza política del distrito. Habrá que ver cómo sigue su "sociedad" con el radical Roberto Leonis

Diferente es la situación en Lanús. Allí Néstor Grindetti ejerce el poder con mano de hierro. Nada se le escapa ni queda fuera de su hoja de ruta. Tanto en el plano interno como externo. El gabinete será prácticamente el mismo. El dato más elocuente es que sumó a la peronista Noelia Quindimil.

De todas formas, sus funcionarios estarán abocados exclusivamente a la gestión. Sabe que se vienen tiempos duros, que no recibirá tanto dinero y obras como lo venía recibiendo hasta hace no muy poco, pero aspira al buen diálogo con Nación. Para ello cuenta con una pieza clave: su jefe de Gabinete, Diego Kravetz, que supo formar parte del espacio de Alberto Fernández en tiempos remotos. ¿Alcanzará?

En lo que se refiere a las relaciones exteriores, Grindetti puso a otra de sus espadas en un lugar clave: la vicepresidencia segunda de la Legislatura bonaerense. Su ex jefe de gabinete local, Adrián Urreli, desempeña dicho rol. Por las dudas, lo mandó con casco y chaleco antibalas, sabe que la relación con Axel Kicillof no será de las mejores, pero apuesta a mantener el buen diálogo que supo forjar con Martín Insaurralde e intendentes peronistas de la talla de Mariano Cascallares y Fernando Gray. Lo de Ferraresi es una misión imposible.

En el plano local, Grindetti no solamente logró lo imposible, revertir una elección que lo tuvo como perdedor en las PASO, sino que además supo dividir al peronismo de Lanús y ratificar la conducción del Concejo Deliberante para su aliado Marcelo Rivas Miera.

Un tema del que todavía no se habla y genera muchas dudas es la sucesión. El Intendente no tiene un sucesor natural. Sin dudas, encontrar una mujer u hombre que lo suceda no será una tarea sencilla. Pero para ello faltan cuatro años. Hoy existen otras urgencias.

LEER MÁS: Néstor Grindetti instó a que Juntos por el Cambio sea un espacio político “abierto”


Con este panorama nadie puede negar que Grindetti se ganó un lugar indiscutido en la mesa chica provincial de Juntos por el Cambio y el derecho a aspirar a una eventual candidatura a gobernador.

En un diálogo de fin año con el programa radial Política del Sur, fue consultado sobre el tema. Reconoció que no es una cuestión que lo desvele, pero también admitió que no es un imposible. El tiempo dirá.

De esta manera cierra un año de sucesos políticos, internas palaciegas, rumores y versiones de todo tipo que armaron el panorama semanal de la región. Modestamente se las fuimos contando y explicando. Con nuestros errores y aciertos, pero siempre con honestidad intelectual. Lo que se avecina, con los obvios cambios de roles, seguramente será igual o más apasionante que lo que vino ocurriendo. Y entonces estaremos aquí para contárselos.

Buen fin de año y mejor comienzo para todos.

OPINÁ, DEJÁ TU COMENTARIO:
MÁS NOTICIAS