lunes 24 de febrero de 2020 - Edición Nº3541

Independiente | 14 dic 2019

SUPERLIGA

Independiente cerró un semestre para el olvido

El Rojo cayó ante Newells por 3 a 2 en Avelllaneda y sumo una nueva decepción en el 2019. Con este resultado, se ubica en la décimo quinta posición y la crisis se acentúa cada vez más. El futuro es incierto para un plantel que no logró ninguno de los objetivos propuestos: Afuera de la Copa Argentina y Sudamericana en Cuartos de Final y casi sin chances de lograr la Superliga con ocho partidos por delante.


El infierno está encantador. Pero en el mal sentido porque a Independiente no le salió una bien en un año que querrá olvidar rápidamente. Luego de estar en ventaja dos veces, otra vez volvió a perder por sus propios errores y lo pagó caro. La derrota ante Newells por 3 a 2 en el Libertadores de América, desnudó otra vez las falencias de un equipo que dejó mucho que desear durante el año. Con 21 puntos, se ubica a nueve unidades de Argentinos Juniors, con un partido menos. Utópico parece para este plantel poder llegar a pelear la Superliga después del receso.

“El Independiente que no queremos está a la vuelta de la esquina”, habían sido las palabras de Ariel Holan, antes de su salida como entrenador del Rojo en mayo de este año. El director técnico que supo ser campeón de la Copa Sudamericana 2017, dejó al equipo clasificado a los Octavos de final del certamen continental tras una serie complicada ante Rio Negro Águilas Doradas de Colombia. Luego de su ida del banco de Independiente tras dos años y medio, el ex entrenador de Defensa y Justicia parecía anticipar lo que se venía.

Es que Independiente después de Holan volvió a parecerse al equipo sin identidad de temporadas anteriores. Si bien con el Profesor ya había empezado a perder ese Compromiso, Actitud, Intensidad, que fue el lema de su gestión, con la llegada de Sebastián Beccacece se profundizó.

Se gastaron 15 millones de dólares en refuerzos. Llegaron Sebastián Palacios, Cristian Chávez, Alexander Barboza, Andrés Roa, Lucas Romero. Ninguno cumplió con las expectativas propuestas y el equipo de Beccacece nunca se asemejo, ni un poco, a lo que el ex ayudante de Jorge Sampaoli en la Selección Argentina había realizado en Defensa y Justicia.

Eliminaciones en Cuartos de final de Copa Sudamericana y Argentina, a manos de Independiente del Valle y Lanús, respectivamente, fueron el detonante para su salida. Solo duró 16 partidos la excursión de Beccacece por la parte Roja de Avellaneda, con 8 triunfos, 7 derrotas y 1 empate. El público de Independiente no soportó la falta de carácter del entrenador para manejar ciertas situaciones y la falta de identidad del equipo fue notoria en la mayoría de los partidos.

El arribo de emergencia para Fernando Berón, coordinador de las divisiones inferiores, fue un “manotazo de ahogado” de una dirigencia a la deriva. Los triunfos ante San Lorenzo y Godoy Cruz invitaron a la ilusión, pero las caídas ante Banfield y Newells volvieron a mostrar las falencias de un plantel que no da la talla con la historia de Independiente.

Hubo olor a fin de ciclo para muchos en la caída ante los rosarinos. Martín Campaña, Alan Franco, Nicolás Figal, Pablo Pérez, Martin Benítez y la lista sigue. El “que se vayan todos” volvió a resonar en el Libertadores de América. Y el futuro asusta.

Independiente deberá refundarse. Necesita encontrase de nuevo con su rica historia. Saber a lo que apunta. La llegada de un manager o Secretaria Técnica que determine quién será el próximo entrenador parece ser crucial.

La Comisión Directiva ya se reunió con Hernán Crespo y Alejandro Kohan, también con Pablo Guede y en los próximos días será el turno para Lucas Pusineri. Deben definir Hugo Moyano y compañía en lo que puede ser la última jugada de una dirigencia que ya no tiene el aval de los socios. La gente explotó contra los dirigentes y los ánimos están caldeados.

En el horizonte aparecen River, Boca, Rosario Central y Racing como los principales compromisos para el Independiente modelo 2020. El futuro es desalentador, veremos quién es el encargado de ponerle el “pecho” a la dura situación. La crisis está latente, pero el barco todavía no se hundió.

 

 

 

 

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