miércoles 11 de diciembre de 2019 - Edición Nº3466

Gremiales | 22 nov 2019

ANÁLISIS

Los gremios, en la puja para nombrar funcionarios claves para su futuro inmediato

La dirigencia quiere poner hombres de su confianza en el futuro gabinete. Los transportistas apuntan a imponer su candidato en el ministerio del sector. Además, la CGT mira con atención lo que pase en la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS). Expectativa luego de los primeros contactos con el posible ministro de Trabajo.


Por:
Diego Lanese

A poco más de tres semanas de asumir la Presidencia, Alberto Fernández ultima los detalles de su gabinete, con algunas confirmaciones, muchas sospechas y varias dudas.

 

Por la situación actual, el equipo económico concentra toda la atención, pero hay muchos cargos que cubrir, algo que se potencia por el triunfo en la provincia de Buenos Aires, donde Axel Kicillof debe completar más allá de su círculo íntimo quiénes lo acompañarán en su gestión.

 

En plenas negociaciones, los gremios buscan incidir en algunos lugares que si bien no son de máxima trascendencia, son vitales para su futuro inmediato. No sólo se trata de quién sea ministro de Trabajo, la dirigencia quiere poner gente afín en otros lugares, como la cartera de Transporte o en oficinas del Ministerio de Salud, donde se jugará parte de la viabilidad de sus obras sociales.

 

En las primeras precisiones sobre el gabinete, prevalece una lógica de “doble comando”, como la que muchos creen que tendrá la dupla de gobierno Fernández-Fernández. “Donde Alberto pone alguien de confianza, Cristina ubica ahí cerca a una persona suya”, le comentó a Política del Sur un dirigente conocedor del armado del futuro gobierno.

 

Los gremios acercaron algunos nombres para ocupar puestos que son de interés. Además del Ministerio de Trabajo, quieren tener incidencia en el Ministerio de Transporte, en la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) y en empresas con capitales estatales, como ferrocarriles o Aerolíneas Argentina.

 

El caso más notable en esta puja es el de transporte. Allí, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) quiere a alguien de confianza, por lo cual apoyan a Guillermo López de Punta, ex secretario del sector. Los “padrinos” del exfuncionario son dos pesos pesados del sector: Juan Carlos Shmid y Omar Maturano.

 

Las versiones hablan de una posible fusión del ministerio que hoy lidera Guillermo Dietrich, pero la CATT apoya la postulación igual. La idea es sumar a los gremios más combativos del sector, como los tripulantes de cabina (aeronavegantes). En este caso, Juan Pablo Brey, que lidera la organización, ya habría dado el visto bueno a la postulación.

 

Otro puesto clave es la SSS, la dependencia que maneja los fondos millonarios de las obras sociales. Allí, los “gordos” son los más interesados en poner a alguien afín, como iniciaron en el inicio del gobierno de Mauricio Macri, donde ubicaron a Luis Scervino, luego desplazado cuando se acabó la “luna de miel” con la CGT.

 

Ahora, estos gremios, que tienen la mayor cantidad de afiliados y sus obras sociales tiene serios problemas para sostener la atención, proponen a José Pedro Bustos, un abogado que ya pasó por el organismo.

 

En esta decisión pesa mucho la opinión de José Luis Lingeri, quien fue titular de la Superintendencia y es el experto en Azopardo en materia de seguridad social.

 

Busto fue parte del equipo de Héctor Capaccioli, un “albertista” que podría volver al gobierno, pero no a la SSS, ya que quedó salpicado por el escándalo de la mafia de los medicamentos, además de una causa por el manejo de los fondos de la campaña electoral del 2007. El candidato cuenta además con aval del Frente Sindical, según las versiones recogidas.

 

Habemus ministro

 

En cuanto al próximo ministro de Trabajo, todo apunta a que el nombramiento de Claudio Moroni es cada vez más sólido. Como anticipó Política del Sur hace unos días, las dudas que generó la postulación por fuera de la CGT hicieron dudar sobre la posibilidad de que sea finalmente designado. El tema se conversó en la última cumbre que tuvo la dirigencia sindical con Alberto Fernández, que extrañamente no aprovechó la ocasión para mostrarse con el posible funcionario. De hecho, ni en campaña ni luego del triunfo Moroni estuvo públicamente junto al presidente electo.

 

Lo cierto es que no existen otros nombres para su reemplazo. Según se cuenta cerca del Frente de Todos, la figura de Carlos Tomada “es de consulta”, pero por ahora no figura como candidato.

 

Podría darse que se realice una gestión como la que creen que en Salud podría hacer Ginés González García: asumir los primeros seis meses y luego dejar a alguien de confianza.

 

“Ginés no quiere ser en principio ministro, está con otras prioridades, y la gestión de un área tan compleja como salud lleva mucho tiempo y energías”, le admitieron a este medio fuentes del sector sanitario.

 

Con Tomada pasaría lo mismo, pero por otras razones: el exministro quiere potenciar su figura en el peronismo de la Ciudad de Buenos Aires.

 

En cuanto a Moroni, su nominación comenzó a confirmarse cuando se reunió con la cúpula de la CGT, una cumbre realizada en la sede de Sanidad, donde además de Héctor Daer y Carlos Acuña estuvo la mesa chica de la central obrera.

 

Según circuló luego del cónclave, el posible funcionario habría anticipado que la suya será una “gestión peronista”, con el objetivo principal de “fortalecer a los que menos tienen”, particularmente a los jubilados. No hubo menciones a la reforma laboral, el gran fantasma al que le temen los gremios.

 

El perfil técnico de Moroni coincide con el que tendría quien es hoy la principal candidata a ser ministra de Trabajo en la provincia de Buenos Aires. Se trata de Mara Ruiz Malec, una sorpresa por la falta de trayectoria en el ámbito laboral. Integrante del Instituto de Trabajo y Economía (ITE), Ruiz Malec es una economista de la UBA, con un posgrado de la Universidad de San Martín, y actualmente es asesora en la Cámara Baja del gobernador electo.

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