domingo 08 de diciembre de 2019 - Edición Nº3463

Opinión | 20 nov 2019

1972 - 17 de NOVIEMBRE - 2019

Hay que hacer volver a Perón del exilio histórico

Los peronistas recordamos que hace 47 años Perón volvió a reencontrarse con el pue-blo argentino, poniendo fin a un exilio infame que duró casi 18 años. Hoy es más nece-sario que nunca que Perón vuelva a hacerse presente en nuestro presente político a través de su legado y sus mensajes.


Por:
Movimiento Primero la Patria

 

Como todos los años, los peronistas recordamos que hace exactamente 47 años Perón volvió a reencontrarse con el pueblo argentino, poniendo fin a un exilio infame que duró casi 18 años. Exilio infame promovido por el odio irracional de la oligarquía argentina, consciente e inconscientemente al servicio de las finanzas internacionales y del imperialismo internacional del dinero. Pero a pesar de ese odio irracional, PERÓN VOLVIÓ ENVUELTO EN LA GLORIA.

 

Pero también conmemoramos el retorno del General porque hoy es más necesario que nunca que Perón vuelva a hacerse presente en nuestro presente político, ya no físicamente porque es imposible, pero sí a través de su legado y de sus mensajes, ya que HOY LA ARGENTINA NECESITA QUE PERÓN VUELVA A TENER VIGENCIA EN NUESTRA HISTORIA PATRIA.

 

Más allá de su significado político, el retorno del querido y amado General constituyó el triunfo del amor por encima del odio y de la muerte. A pesar de todas las infamias y agravios sufridos (que incluyó la vejación del cadáver de Evita), Perón volvió a la Argentina predicando un mensaje de unidad nacional, echando a la espalda los malos recuerdos; exhortó a forjar una Revolución en paz, liberando a la Patria de las garras de un neocolonialismo saqueador y reconstruyendo las instituciones fundamentales para asegurar el pleno imperio de la Soberanía Política, la Independencia Económica y la Justicia Social; pidió desarmar no sólo las manos, sino también los espíritus, para encarar un auténtico proceso de Liberación Nacional; recordó que nunca es la soberbia la que domina, sino la humildad la que gobierna.

 

El odio de la antipatria canalla envió a Perón al exilio físico, pero los justicialistas en general hemos enviado a Perón -y su mandato doctrinal y político- al exilio histórico, por motivos que cada uno sabrá evaluar en su justa dimensión.

 

Hoy, a punto de encarar un nuevo proceso de reconstrucción y salvación de nuestra Patria, al borde de la disgregación y de su extinción, PERÓN TIENE QUE VOLVER A HACERSE PRESENTE EN LA VIDA POLÍTICA NACIONAL, a través de NUESTRA ACCIÓN Y DE NUESTRA PRÉDICA, porque como él mismo nos enseñara muchas veces, “no es gritando la vida por Perón que se hace patria, sino manteniendo firme el Credo (justicialista) por el cual luchamos”.

 

Frente al amenazante futuro que nos acecha como Nación y frente a la degradación moral y espiritual padecida como nunca antes en la historia argentina, los peronistas en particular y los argentinos en general no tenemos otro camino que asumir el desafío de esta hora y forjar un nuevo retorno de Perón, rescatándolo del exilio histórico, actualizando su Legado inmortalizado en el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional, en el que ya visualizaba el proceso de universalización del mundo, los desafíos que ese proceso planteaba y los caminos que la Argentina e Hispanoamérica debían recorrer para mantenerse dignamente en pie frente a los poderosos del mundo. Estamos llamados y obligados a institucionalizar un nuevo RENACIMIENTO de nuestra querida Argentina, para ser una nación autónoma y plena, en medio de un proceso de universalización neocolonialista, hasta ahora fuertemente plasmado en beneficio de los más ricos del mundo.

 

Hoy, 17 de noviembre de 2019, tenemos que REENCONTRARNOS CON PERÓN para asumir el compromiso de cumplir con el mandato histórico que emana de nuestra historia patria: “Tenemos la responsabilidad histórica de definir el País que deseamos y abandonar las luchas internas que desgastan nuestra esperanza y nos desvían del camino por el que podemos y debemos transitar.”

 

Nuestra patria tiene todo lo necesario para que sus hijos sientan el gozo infinito de la vida. Dios nos ha brindado riquezas incalculables; sólo falta que asumamos la decisión irrevocable de realizar la empresa que nos aguarda”.

 

En su último discurso ante el Pueblo, antes de partir de este mundo, el General Perón nos dejó su bendición: “Deseo que Dios derrame sobre ustedes todas las venturas y la felicidad que merecen”. Que la Divina Providencia nos dé la fuerza y la valentía para ser dignos de esta bendición.

 

     

A mi pueblo

 

Mensaje de Perón al pueblo argentino al emprender su retorno a la patria después de dieciocho años de exilio, publicado en el diario Crónica el 16 de noviembre de 1972:

 

Compañeros peronistas:

Pocos podrán imaginar la profunda emoción que embarga a mi alma ante la satisfacción de volver a ver de cerca a tantos compañeros de los viejos tiempos, como a tantos compañeros nuevos de una juventud maravillosa que, tomando nuestras banderas para el bien de la patria, están decididos a llevarlas al triunfo.

También, como en los viejos tiempos, quiero pedir a todos los compañeros de antes y de ahora que, dando el mejor ejemplo de cordura y madurez política, nos mantengamos todos dentro del mayor orden y tranquilidad. Mi misión es de paz y no de guerra. Vuelvo al país después de dieciocho años de exilio, producto de un revanchismo que no ha hecho sino perjudicar gravemente a la nación. No seamos nosotros colaboradores de tan fatídica inspiración.

Nunca hemos sido tan fuertes. En consecuencia, ha llegado la hora de emplear la inteligencia y la tolerancia, porque el que se siente fuerte suele estar propicio a prescindir de la prudencia.

El pueblo puede perdonar porque en él es innata la grandeza. Los hombres no solemos estar siempre a su altura moral, pero hay circunstancias en que el buen sentido ha de imponerse. La vida es lucha y renunciar a ésta es renunciar a la vida; pero en momentos como los que nuestra patria vive, esa lucha ha de realizarse dentro de una prudente realidad.

Agotemos primero los módulos pacíficos que para la violencia siempre hay tiempo. Desde que todos somos argentinos, tratemos de arreglar nuestros pleitos en familia porque si no serán los de afuera los beneficiarios. Que seamos nosotros, los peronistas, los que sepamos dar el mejor ejemplo de cordura.

Hasta pronto y un gran abrazo para todos.

15 de noviembre de 1972

 Juan D. Perón

 

 

Perón habla a la juventud (7 de febrero de 1974):

 

-“Lo difícil es conseguir a los mejores, porque el hombre bueno no se viene a ofrecer. El que lo hace, generalmente, no lo es. Al hombre capaz hay que ir a buscarlo a su casa.”

-“La juventud, como todos los demás argentinos, tiene derecho a pensar y a sentir como le parezca. Este es un derecho inalienable del hombre dentro de la democracia, que es lo que defendemos. Lo que no puede ser es que nos estemos tirando las suertes como los gitanos; decimos que somos una cosa y, a lo mejor, somos otra.”

-“Esto es lo que necesitamos saber, pensando que más vale un buen hombre al frente de cinco que uno malo al frente de cinco mil. Yo me quedo con el que está con cinco y no con el que tiene cinco mil.”

-“Prefiero un dirigente honesto que tenga diez detrás de él y no un deshonesto que tenga diez mil, porque ese es el que me va a derrumbar a la larga.”

-“Cuidado, organizarse no es juntar gente, ni poner engañado detrás de un dirigente que, a lo mejor, lo merece todo, menos ser dirigente.”

-“Un dirigente que está diciendo una cosa y está queriendo hacer otra, es el peor dirigente que puede haber, porque en medio de todo es un estafador; un estafador de la fe de los demás.”

-“El Movimiento ha demostrado, a lo largo de treinta años de existencia, su absoluta falta de sectorización. El Movimiento ha sido siempre cualquier cosa, menos sectario. Nosotros hemos brindado siempre dentro del Movimiento la amplitud más absoluta, pero esa amplitud tiene su límite.”

-“No se obliga a nadie a estar en el Movimiento Peronista. A la juventud, en fin, la queremos toda y a todos. Sabemos el mérito que tienen en el trabajo y en la lucha que han realizado.”

-“Para mí, este es el concepto. Un profundo conocimiento de la situación me ha llevado a esta conclusión. Antes de organizarnos tenemos que pensar en el horizonte directivo. Quién es quién en ese horizonte. Nos interesa que represente mucho o poco; para mí, un malvado, aunque represente mucho, es mucho peor que uno bueno que represente muy poco. Así veo yo el problema político.”

-“No queremos liberar ruinas, queremos liberar una nación. No queremos liberar un cadáver, queremos liberar un ser que trabaje y se desenvuelva. En estos momentos no podemos hablar todavía de liberación. ¿Liberación de qué, si todo lo tenemos hipotecado?”

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