viernes 06 de diciembre de 2019 - Edición Nº3461

Avellaneda | 11 nov 2019

GRAVE ACUSACIÓN la esposa del intendente Fer

Denuncian a Magdalena Sierra por violencia laboral contra trabajadoras municipales

Las acusaciones fueron realizadas por empleadas municipales de Desarrollo Social del Municipio de Avellaneda, hoy dirigido por Magdalena Sierra, esposa del intendente Jorge Ferraresi y diputada nacional. El SUMA (Sindicato Unificado de Municipales de Avellaneda) fue salpicado por las denuncias por su silencio ante el atropello a las trabajadoras.


Son las cinco de la tarde de un viernes de primavera y en una cafetería del centro de Avellaneda dos trabajadoras municipales con 20 años de antigüedad -que se hicieron muy amigas en las jornadas de trabajo- se reúnen a tomar un café con una excompañera que apenas trabajó siete meses, pero con quien que tiene algo en común: denuncian que sufrieron persecución y violencia laboral por parte de Magdalena Sierra, esposa de Jorge Ferraresi, diputada y directora del Observatorio Social de Políticas Públicas, del que depende Desarrollo Social del Municipio de Avellaneda.

Miradas tristes, alguna risa cómplice, pero mucha preocupación por lo que ellas definen como la “destrucción de un trabajo de años en el área social de Avellaneda”.

La charla se centra en las “últimas semanas” que tuvieron las tres con Sierra, que -según coinciden- las marcaron para siempre. “No me olvido más, un día que estábamos todos trabajando en armonía se empiezan a escuchar gritos en el pasillo del edificio donde trabajamos con gente que venía de barrios carenciados. ‘Te di dignidad, vos deberías pedirme perdón de rodillas’, 'inútil’, ‘voy a volar a todos de esta oficina’, ‘hacen todo mal’, todas las frases salían de la boca de Magdalena Sierra”, detalla M.V., ahora exempleada del Municipio.

M.V., ingresó a trabajar en la Municipalidad luego de ser convocada por la propia Magdalena. Ingresó en 2017 en el programa Envión. Luego fue designada como empleada temporaria hasta mediados de 2018. Y en noviembre quedó efectiva en la Subsecretaría de Desarrollo Social. Hasta principio de 2019 trabajó junto a la subsecretaria del área, Fernanda Ruiz Díaz, que debió tomarse licencia por embarazo.

(Todos los relatos forman parte de una denuncia que presentaron a la Justicia)

La llegada de Magdalena Sierra a Desarrollo Social

Si bien la diputada era la encargada del Observatorio, en Desarrollo Social tenía independencia y un gran trabajo en equipo. Por lo menos hasta ese momento, cuando todo comenzó a cambiar, según las denunciantes.

M.V. detalló que Sierra le exigió la renuncia, y que como se negó, le ordenó que se presente en la oficina de personal del Municipio, a cargo de Fabián Monzón, para hablar con él sobre su reubicación.

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“Después de esa reunión sorpresiva, al otro día me presentó ante Monzón, quien me informó que por órdenes de la señora Sierra era despedida sin motivos”, detalló.

Según M.V., esa decisión fue en el marco de maltrato que venía sufriendo cuando Magdalena llegó a la Subsecretaría. Se encargó de destruir el grupo de trabajo, generó “conventillo”. “La Subsecretaría era un ámbito de trabajo y se convirtió en una oficina donde se despachaban papeles, estadísticas”, admitió.

La exempleada municipal relató una secuencia en la que Magdalena ingresaba al edificio gritando que eran todos inútiles. Además de presionar a empleados diciendo que ellos les habían dado casa y demás.

"Nos sacaron de Desarrollo porque no pudieron echarnos por la antigüedad"

En cuanto a las otras dos empleadas municipales, que aún siguen trabajando pero fueron desplazadas de Desarrollo Social, denuncian que sufren problemas de salud, y una de ellas debió tomarse licencia por depresión. Ambas coinciden en que les arruinaron la vida.

G.A. tiene 20 años de antigüedad y al momento de la charla estaba con carpeta por licencia psiquiátrica. G.A. coincidió en los maltratos, pero admitió que no la echaron porque tiene muchos años de antigüedad. Sin embargo, la desplazaron de su cargo en medio de falsas acusaciones.

Muy conmovida, aseguró que nada fue igual desde que Sierra se hizo cargo del equipo. “Todo se desintegró. Comenzó la violencia, las agresiones y se perdió todo el trabajo logrado”, expresó muy angustiada.

Al mismo tiempo, denunció que usaron los planes y trabajos de ellas para hacer campaña. “Ahora ya ganaron y no les interesa más lo social. Ahora sólo acomodan papeles”, detalló.

Según denunció G.A., de un día para el otro la sacaron del área. “Magdalena quiere que vayas a Niñez, así que agarrá tus cosas y andá ya para allá, acompañándome hasta mi escritorio, y controlando que sólo agarrara mi campera y mi cartera, y no llevara nada más, diciéndome 'andate ya'”.

Según la denunciante, la tuvieron de acá para allá hasta que le aclararon que en realidad Sierra no la quería cerca.

“Desde el sindicato se lavaron las manos”

“Toda esta situación es conocida por el sindicato al que soy afiliada, SUMA (Sindicato Unificado de Municipales de Avellaneda), ya que personalmente me presenté en el mismo el día 17 de abril, sin recibir respuesta alguna de su parte”, agregó.

La otra de las mujeres, M.L.C., que también tiene 20 años de antigüedad, sigue trabajando pero en Tercera Edad. M.L.C. coincidió en todo lo que denunciaron sus compañeras. Aseguró que “Magdalena llegó para destruir todo el trabajo realizado. Llegó para agredir, desmerecer el trabajo social logrado”.

Contó uno de los momentos más incómodos, cuando Sierra salió gritando por el pasillo, diciendo “arreglen esto o los voy a echar a todos, acá no va a quedar nadie. Qué mal están trabajando, qué mal hacen todo”.

La denunciante tuvo problemas de salud por la violencia laboral y tuvo una breve licencia, durante la cual se enteró que la sacaron de su puesto. Entre varios idas y vueltas, se la asignó trabajar en Tercera Edad. Pero según detalló M.L., esto es para hacerlas renunciar porque la violencia laboral hacia ella no cesa: su salario fue reducido en casi un 50 por ciento.

La Subsecretaría de Desarrollo Social dependía de Fernanda Ruiz Díaz, que debió tomarse licencia por embarazo, cuando, según las denunciantes, comenzó la pesadilla. La  funcionaria habría tenido que renunciar una vez terminada su licencia a pedido de Sierra.

“Magdalena no acepta que nadie crezca, éramos una subsecretaría que hacíamos cosas para la gente y a ella no le interesaba, sólo quería estadísticas y destruyó todo. Hay más trabajadores que están afectados por la violencia laboral que se vive  ahí adentro, pero tienen miedo de denunciar porque están bajo amenaza de qué mes van a sacar su casa y trabajo”, relató la empleada.

Ante estas fuertes denuncias, Política del Sur intentó comunicarse con Sierra pero no respondió.

Las denuncias coinciden con lo que viene denunciando el gremio STMA, dirigido por Hernán Doval, como también la denuncia pública que hizo el excandidato de Juntos por el Cambio, Luis Otero, en el programa de radio de este medio, quien aseguró que hay miedo y los empleados municipales son presionados.

Extracto de uno de los amparos judiciales

OBJETO.

Que vengo, en legal tiempo y forma, a interponer ACCIÓN DE AMPARO, conforme la Ley 13.928, el art. 20, inc. 2, de la Constitución de la Provincia de Buenos Aires y el art. 43 de la Constitución Nacional, contra la conducta de la Municipalidad de Avellaneda, C.U.I.T. Nº 30-99900131-5, con domicilio en la calle Güemes Nº 835, Avellaneda, Provincia de Buenos Aires a los efectos de que V.S. ordene al Municipio de Avellaneda, mi inmediata reinstalación en mi puesto de trabajo, otorgándome el nivel salarial, en todos sus rubros y montos correspondientes.

Asimismo, atento haber sido víctima de violencia laboral, en los términos de la Ley 13.168, se disponga el alejamiento de la funcionaria que la ejercía, de mi persona.

Esto así, de conformidad con los fundamentos que a continuación se exponen.

HECHOS.

El día martes 9 de abril de 2019, la Diputada Nacional Magdalena Sierra, presidenta del Observatorio Social de Políticas Públicas de la Municipalidad de Avellaneda, y a cargo -en ese momento-, de la Subsecretaría de Desarrollo Social, debido a que la Subsecretaria Fernanda Ruiz Díaz estaba de licencia por maternidad desde hacía tres semanas, me intimó verbalmente a renunciar a mi trabajo, y ante mi negativa, me ordenó que me presentara el día siguiente en la oficina de personal del Municipio, a cargo de Fabián Monzón, para hablar con él sobre mi reubicación.

Al día siguiente, me presenté en mi horario trabajo, 8.00 hs., ante el Sr. Monzón quien me manifestó que tenía órdenes de la Sra. Sierra de dejarme cesante, sin darme motivo alguno.

Esta situación se da en un contexto de maltrato general hacia todo el equipo empleado en la Subsecretaria citada. Varios compañeros de la misma fueron trasladados, de un día para otro y sin previo aviso, con gritos e insultos, al punto de referirse hacia los trabajadores con frases como “yo te di dignidad, vos deberías pedirme perdón de rodillas”, “inútil”, “voy a volar a todos de esta oficina”, “hacen todo mal”, etc. También, haciendo circular acusaciones absolutamente falsas sobre los trabajadores. Ofrezco, en el punto correspondiente, testigos de las situaciones descriptas.

En lo personal, todo el tiempo la Diputada Sierra desmerecía el trabajo realizado por mí, en relación a los Programas Municipales, me impedía que lo realice como venía haciéndolo durante todo el año 2018, me quitaba responsabilidades injustificadamente, intimándome para que controle y delate a mis compañeros en cuanto a los horarios de entrada y salida, las cosas que comentaban, cuando esa no era ni había sido en ningún momento mi función.

La Sra. Magdalena Sierra lanzó rumores sobre mi persona que ensuciaron mi buen nombre y honor, creando un clima de hostilidad constante que hacía imposible el buen desarrollo de las actividades de la oficina. Debido a esta situación, mi salud física y mental se deterioró notablemente, no obstante lo cual continué realizando mi tarea dentro de lo posible, ya que la Sra. Sierra trataba todo el tiempo  de impedírmelo, para luego acusarme de “sabotear” “su labor”.

Quiero manifestar que todo lo acontecido, que genera esta presentación, sucedió en sólo “tres semanas” (desde que la Subsecretaría tomó su licencia, y la Sra. Sierra quedó a cargo de la Subsecretaría de Desarrollo Social, por decisión de ella misma). El objetivo de estas acciones lo desconozco, pero dieron como resultado, en primer lugar, que no sepa cuál es mi situación laboral de hecho, que tres compañeras del equipo fueran trasladadas varias veces, a distintos lugares del municipio, lejos de sus hogares, en forma de castigo, y la renuncia -durante su licencia por maternidad-, de la Subsecretaría, Fernanda Ruiz Díaz."

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