viernes 22 de noviembre de 2019 - Edición Nº3447

Nación | 10 sep 2019

PERONISMO

No hay más margen ni excusas: hacia un pacto social o la disolución nacional

La crisis económica y social que atraviesa nuestro país no es una crisis cualquiera, porque nos encontramos al borde del precipicio: grandes aumentos de precios en alimentos y demás artículos esenciales. A su vez, se registran altos porcentajes en la caída de las ventas, sumado a la deuda externa impagable y la idea que lanzan desde el poder financiero internacional para que desaparezca el Banco Central de la República Argentina. Volver al Pacto Social de Perón es una de las respuestas.


En las últimas dos semanas se han dado a conocer noticias más que desalentadoras en el plano económico y social, que muestran a las claras el fracaso de las políticas aplicadas por el actual gobierno nacional. En rigor de verdad, fracaso y perjuicio para la gran mayoría del pueblo, mientras que en medio de este descalabro, algunos sectores -energía, vialidad, finanzas, en gran parte con presencia de personas y empresas ligadas a algunos miembros del gobierno- se han visto beneficiados en grado superlativo. Es decir, beneficios extraordinarios para muy pocos y pobreza y miseria para sectores de la población cada vez más numerosos.

 

No se trata de una crisis más o de una crisis cualquiera de las habituales que solemos padecer en nuestro querido país, sino que estamos en un momento crítico cuasi terminal, estamos ahí nomás, al borde del precipicio. Pruebas al canto: varios medios de comunicación difundieron en esos días que “las ventas en supermercados y shoppings acumularon una caída de hasta el 15% en el primer semestre del año”, sectores que “llevan doce meses consecutivos a la baja”. Sólo en el mes de junio la caída de las ventas en supermercados llegó al 13,2%.

 

Lo paradójico es que los precios han aumentado, y así y todo ha caído el importe de las ventas. Los rubros en los que los aumentos han sido más que significativos fueron lácteos (61,8%), carnes (58,9%), artículos de limpieza y perfumería (57%), mientras que los rubros más perjudicados han sido los electrónicos y artículos para el hogar (-19%) e indumentaria y calzados (28,1%) (ver https://www.lapoliticaonline.com/nota/121205-las-ventas-en-supermercados-y-shoppings-acumularon-una-caida-de-hasta-el-15-en-el-primer-semestre/).

 

A esto se añade la soga al cuello que significa el volumen monstruoso e impagable de la deuda externa, tanto a nivel nacional como provinciales, lo que hemos podido poner de manifiesto en nuestro anterior artículo titulado “Endeudados hasta la eternidad: ¿Quién y cómo va a pagar esta locura?” (Política del Sur, 16 de julio de 2019, Año 13, No. 600).

 

Y como si esto fuera poco, aprovechando nuestra situación de extrema vulnerabilidad económica, financiera y política, el poder financiero internacional ha lanzado una campaña mediática para ir plantando la idea de que sea disuelto y desaparezca el Banco Central de la República Argentina, tanto a nivel interno como externo.

 

En el plano interno, el economista Diego Giacomini (junto con el economista mediático Javier Milei) es quien estas últimas semanas ha sido vocero y portavoz de esta propuesta antinacional, paseándose por gran número de programas de radio y televisión pregonando este mensaje, pero con mentiras y falsedades a designio, como lo hemos puesto de manifiesto, respecto de la “inexistencia de un Banco Central” en países como Alemania, Italia, Bélgica y Dinamarca. Mentiras y falsedades inadmisibles en un economista serio, pero que en realidad pone de manifiesto que propuestas liberales como estas constituyen simplemente operativos políticos al servicio de intereses inconfesables, sin la más mínima base teórica de sustentación.

 

En nuestro artículo “Banco Central y economista liberal: ¿hipócrita, ignorante o mendaz?” hemos demostrado la perversa intención del mencionado economista al hacer esta propuesta, basada en una mentira que sólo nos ha costado cinco minutos de consulta en páginas de Internet (ver: http://politicadelsur.com/nota/54939/banco-central-y-economista-liberal--hipocrita--ignorante-o-mendaz-/).

 

En el plano externo, ha sido el diario The Wall Street Journal, vocero de los intereses de la plutocracia financiera internacional, la que ha lanzado otra ofensiva contra la economía y las finanzas de nuestra Nación, al proponer lisa y llanamente la dolarización de la economía argentina, en una nota editorial titulada “Un dólar para la Argentina”, tal como informó, entre otros, el diario Infobae el 8 de setiembre pasado: https://www.infobae.com/opinion/2019/09/08/el-wall-street-journal-propone-dolarizar-la-economia/.

 

¿Qué se puede hacer ante esta situación económica y financieramente dramática, con un cuadro de disolución social nunca visto en nuestra historia y con un horizonte nacional y mundial por demás amenazante? Como lo hemos afirmado en reiteradas oportunidades, para poder lograr el renacimiento y reconstrucción de nuestra querida Nación y la dignificación a la que el Pueblo argentino está llamado, el único camino con grandes posibilidades de efectivización y realización concretas es, por un lado, asumir el legado filosófico, doctrinal y político de Juan Domingo Perón como base de sustentación teórica y como horizonte estratégico que arroje luz sobre las acciones que hoy son imperiosas para dejar de ser colonia del imperialismo financiero y volver a ser una gran Nación. Y, por otro lado, convocar a la unidad nacional, entre otras cosas, a través de un Pacto Social, del cual los argentinos tenemos un paradigma ejemplar en el realizado por Perón en 1973, con la CGT, la CGE y el Estado.

 

Pacto Social que fue el fruto de acciones de estadista llevadas a cabo por Perón, antes y después de asumir por tercera vez la Presidencia de la Nación: creación del Consejo de Planificación en 1971-1972 (a semejanza del famoso Consejo Nacional de Posguerra de 1944), el llamado a un Acuerdo para la Reconstrucción Nacional (6 de octubre de 1972) y el Plan Trienal para la Reconstrucción y la Liberación Nacional (1973).

 

Pacto Social mediante el cual los dos grandes sectores de la producción (empresarios y trabajadores) y del ámbito civil y social trabajen en forma conjunta y mancomunada, compartiendo obligaciones y responsabilidades, bajo la coordinación armoniosa del Estado, para afrontar las graves y terribles amenazas que se presentan en el futuro cercano para todos los pueblos del mundo.

 

Amenazas lanzadas por el Imperialismo Internacional del Dinero, que no satisfecho con haber depredado en beneficio propio la mayor parte de las riquezas y bienes de los pueblos, mediante un mecanismo de creación artificial e ilusorio de riqueza, con la especulación financiera a la enésima potencia, pretende hacer pagar a la humanidad el precio del ajuste que debe hacer para detener la dinámica irracional de creación de riqueza de la nada. Antes que renunciar a algo mínimo de lo que tiene, este nefasto e inhumano Poder pretende apropiarse de todo y que sean los pueblos quienes sufran las consecuencias.

 

Este camino de unidad y defensa nacional, delineado en 1973 por Juan Domingo Perón, es el que es necesario organizar y recorrer, tal como lo hemos expuesto, en sus grandes líneas, en un artículo que vuelve hoy a tener actualidad y vigencia plenas: “Cuando gobierna un estadista” (Política del Sur, 11 de abril de 2017, Año 11, No. 529).

 

Unidad Nacional y Pacto Social amplio y generoso, o la Disolución Nacional en la que Argentina no dejará de ser una colonia y la bandera flameará sobre sus ruinas.

 

José A. Quarracino                                        Juan Carlos Vacarezza

Secretario Político                                                    Secretario General

Movimiento “Primero la Patria”

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