miércoles 21 de agosto de 2019 - Edición Nº3354

Opinión | 5 ago 2019

LA SEMANA

El sol de las PASO viene asomando

La última semana activó algunas cuestiones particulares en el Conurbano. Las agresiones a Luis Otero en Dock Sud, la polémica por el escudo del PJ en Lanús y las PASO en Lomas de Zamora le pusieron pimienta a una campaña alicaída.


Por:
Ruben Molina

La penúltima semana de campaña estuvo bastante movidita en la región. Si bien no abundaron las visitas, tampoco es para despreciar lo ocurrido. Gran parte de la atención se la llevó el mal momento vivido en Dock Sud por el candidato a intendente de Juntos por el Cambio de Avellaneda, Luis Otero. Pero también hubo cruces internos y externos entre los candidatos en los diferentes distritos. Son los últimos días de actividad proselitista y se comienzan a jugar las últimas fichas de cara a la elección del próximo domingo.

Sin dudas, las agresiones de parte de militantes kirchneristas durante la apertura de un local partidario encabezadado por el candidato a intendente radical Luis Otero mostró una de las caras de la política del Conurbano: la de la intolerancia.

El episodio ocurrió en Dock Sud y estuvieron lideradas curiosamente por un concejal justicialista, Alberto Medaglia. Las imagentes de lo ocurrido, captadas por la cámara de un celular, lo muestran al edil peronista y a otros militantes de su espacio insultando y amenazando con golpear a las personas que estaban participando de la actividad de Otero.

Hasta ahí las imagenes. Es cierto que en ningún momento se observaron agresiones físicas. Sólo insultos y amenazas. El video recorrió todas las redacciones periodísticas, sobre todas las no afines al kirchnerismo, provocando el rechazo generalizado.

Desde el oficialismo de Avellaneda intentaron hacer una especie de defensa de lo indefendible, pero indefectiblemente tuvieron que admitir el error. El propio Medaglia, a través de sus redes sociales, reconoció el fallido. "Reconozco lo equivocado de mi proceder, que no es representativo de los valores de nuestro proyecto de ciudad y de país", expresó. 

Y aclaró: "No soy ni barrabrava ni patotero, no me mueve ningún tipo de egoísmo ni protagonismo personal por lo cual voy a asumir el costo que genera dicho accionar en el que mi intención fue repudiar las políticas que han empobrecido nuestros barrios". Curioso, en ningún momento pidió disculpas a sus adversarios, sólo las hubo para "los conductores de nuestro proyecto local".

Algo parecido ocurrió con el intendente Jorge Ferraresi, quien también a través de sus redes sociales, aclaró que "esos acontecimientos que protagonizó un concejal de nuestro partido no reflejan la vocación de respeto y tolerancia que caracterizan a este proyecto político que impulsamos". Ninguna disculpa a la oposición, sólo un llamado a la "reflexión".

El que sí marcó diferencias con el oficialismo fue el presidente del Concejo Deliberante, Hugo Barrueco, quien manifestó: "Quienes protagonizaron ese lamentable hecho tienen que llamarse a la reflexión. No es ese el modelo de democracia que llevamos adelante en Avellaneda", y consideró que "es tiempo de militar ideas con tolerancia y respeto. Por eso nos parece oportuno que quienes lo protagonizaron den un paso al costado". ¿Habló de renuncia a la banca?

Tal vez las difencias del titular del HCD tengan que ver con las desaveniencias originadas a la hora del cierre de listas en el orden local. Barrueco era uno de los mencionados para encabezar el listado de ediles. Los rumores señalaban que la decisión estaba tomada, pero algo ocurrió en el medio. Las miradas apuntan a la esposa de Jorge Ferraresi y posible sucesora en la Jefatura comunal: la diputada nacional Magadalena Sierra. 

El malestar está, no es evidente, pero está. En "off the record", muchos de los "heridos" por el extraño armado electoral del oficialismo en Avellaneda aseguran que los pasos internos a seguir dependerán del resultado general de la elección. No son pocos los que están esperando, si el Frente de Todos gana en Nación y en Provincia, en dar el paso hacia otras estructuras para enfrentar con mayor fortaleza el proceso sucesorio en Avellaneda. Sólo es cuestión de tiempo y un poco de viento a favor.

Visitas

Los entendidos aseguran que, como es habitual, en la Tercera Sección se vivirá la madre de todas las batallas. El Frente de Todos intentará sacar la mayor de las ventajas, en tanto que el macrismo buscará achicar diferencias. María Eugenia Vidal y su equipo lo saben, por eso han intensificado sus recorridas a la región. El jueves estuvo en Lanús, lugar emblemático para el PRO y donde se vivirá una más que interesante elección. 

La Gobernadora y el intendente Néstor Grindetti se reunieron con empresarios dueños de pymes, seguramente el sector más golpeado por la crisis económica. La reunión, como es habitual, estuvo absolutamente planificada desde la gobernación. No hubo sorpresas. Todo salió como estaba previsto por el protocolo del vidalismo. ¿Servirá este tipo de actividades? Los "ingenieros" de la campaña del PRO aseguran que sirve más el efecto multiplicador del boca en boca de un pequeño acto que el de los multitudinarios. 

Las sorpresas vinieron por el lado de la campaña local. Una carta, con el escudo peronista en forma de membrete, fue distribuida solicitando el apoyo a Néstor Grindetti en Lanús. El título, más que sugestivo: "Si sos peronista, pero peronista de corazón, esta carta es para vos".

A esta altura queda más que claro que en la campaña vale todo. Inclusive apoderarse de los escudos partidarios ajenos. En Juntos por el Cambio militan referentes más que destacados del peronismo lanusense: Noelia Quindimil, Omar López y Gabriel Ruiz son sólo una muestra. 

Lo del escudo no cayó nada bien en el PJ lanusense, que inmediatamente reaccionó con otra carta que intentó ponerle un límite a la osadía amarilla: "Peronista somos muchos, el límite es Macri", expresaron.

A días de las PASO, la hora de la búsqueda del voto vale todo, y en Lanús lo saben. Será una elección voto a voto que el domingo arrojará un triunfo de Néstor Grindetti como candidato pero que en la sumatoria de las listas que participen de la interna del Frente de Todos le pondrá una gran incógnita a lo que ocurra en las generales de octubre.

Donde también se puso áspera la campaña es en Lomas de Zamora. Pero curiosamente, la pimienta no la pusieron ni Martín Insaurralde ni su principal adversario, Gabriel Mércuri. La polémica vino por el lado interno del peronismo. La confirmación de que el Frente irá con boleta corta en las PASO le habilitó cierto poder de fuego a Juan María Viñales, quien aprovecha su "momento de fama" para cañonear contra las políticas del intendente de su partido. 

Es curioso lo que ocurre. El principal slogan de campaña de Viñales es "en diez años no supo hacerlo. ¿Le vas dar cuatro años?", para luego hacer un llamado al corte de boleta. Desde el oficialismo salieron con los botines de punta y le recordaron su pasado de funcionario tanto en el Consejo Escolar como en el polémico SPAR bonaerense.

Tal vez el más coherente fue el titular del HCD, Santiago Carasatore, quien al reflexionar sobre la situación, se preguntó sobre la posiblidad de que los candidatos de Viñales compartan lista, en caso de obtener la minoría, con los del oficialismo. "Hay que pensar con la cabeza y no con la lengua", enfatizó.

Se viene la última semana de campaña. El final de Nación y Provincia es imprevisible, sobre todo teniendo en cuenta que lo del próximo domingo son sólo PASO, una especie de encuesta oficial pero con rasgos decisorios de cara a octubre.

En principio no hay cierres locales previstos. En Lanús se mencionó la posibilidad de un acto "360" con Vidal de protagonista, pero es algo que aún no está confirmado. Al igual que los rumores sobre la presencia de CFK en Lomas, forman parte de los rumores de campaña. En definitiva, todos miran con atención los cierres nacionales y se aprestan para la gran batalla de este domingo.

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