miércoles 19 de junio de 2019 - Edición Nº3291

Gremiales | 12 abr 2019

ANÁLISIS

La “rebelión” del transporte y el paro del moyanismo dejan expuesta otra vez a la CGT

El paro anunciado por la CATT deja mal parada a la central obrera, que marchó el 4 de abril, pero enfrió la posibilidad de una protesta. La Corriente Federal se suma con un paro propio, un día antes que los transportistas. Lejos de estos reclamos, en Azpopardo se dedican a negociar fondos de las obras sociales.


Por:
Diego Lanese

A la salida de una reunión con funcionarios del gobierno nacional, los integrantes de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) no pudieron ocultar su fastidio. Es que más allá de lo amable del trato, la cumbre no dejó ninguna respuesta concreta a sus pedidos, lo que hacía inevitable una medida de fuerza. “Por ahí el 1° de mayo no trabajamos”, dijo uno de los referentes, adelantando lo que se confirmó esta semana.

 

En el Día de los Trabajadores no habrá transporte público en todo el país, una forma de protestar contra el Impuesto a las Ganancias y otras cuestiones. La “rebelión” del transporte dejó expuesta a la conducción cegetista, que luego de la marcha del 4 de abril volvió a su postura pasiva frente al Gobierno.

 

El enojo de la CATT, que alguna vez fue el bastión del poder de Hugo Moyano, coincide con el que manifestaron desde el Frente Sindical, que ayer realizó una cumbre donde confirmó una protesta más allá de lo que haga la CGT. De esta forma, queda partida una vez más la central obrera y el futuro muestra una pelea por su conducción.

 

El lanzamiento de la protesta de la CATT confirmó la separación de este grupo de la conducción de la CGT. Varios de los integrantes de la cámara eran parte de la mesa chica de la central obrera, pero ahora parecen tener dirección propia, en especial Roberto Fernández (UTA) y Omar Maturano (La Fraternidad), claves para garantizar cualquier medida de fuerza.

 

Si bien la fecha elegida generó críticas, la CATT redobló la apuesta y alertó que si no se cumplen con sus recamos, los gremios del transporte “no trabajarán más los feriados”.

 

Este espacio está comandado por Juan Carlos Schmid, extriunviro de la CGT, quien supo ser el alfil más cercano a los Moyano y luego se distanció un poco. Con esta medida, el dirigente puede volver a ser parte del armado combativo.

 

La conducción de la central obrera sintió el impacto de la situación. Luego de la marcha del 4 de abril, se insistió con la falta de consenso para llamar a un paro nacional, pero las posturas  la CATT y el propio Frente Sindical parecen dar por tierra estos argumentos.

 

En Azopardo, esta semana dedicaron su tiempo a otro tema clave: los fondos de las obras sociales. No ir al paro tuvo un premio millonario, podría decirse. Este lunes se confirmó por el Boletín Oficial que el Gobierno giró unos 13.000 millones de pesos de un fondo solidario para las entidades sindicales. Se trata de recursos provenientes del bono que se lanzó en junio de 2016 y de la demanda millonaria contra OSDE que el Estado argentino le reclamó a la prepaga.

 

Mientras los transportistas anunciaban su medida y el Frente Sindical aumentaba las críticas, la CGT dejó plantado al Gobierno, generando más dudas sobre la postura. Es que Héctor Daer debía ir al Senado a debatir el proyecto de blanqueo laboral, que desde la Casa Rosada decían que tenían cerrado. El mismo es parte de la reforma laboral que parecía acordada pero que el faltazo deja otra vez en “stand by”.

 

“Es fundamental dedicarle dos o tres jornadas, tener la opinión de la central sindical, la CAME, el sector empresario”, manifestó el senador peronista Miguel Ángel Pichetto, quien viene diciendo que sin aprobación de la CGT, no habrá apoyo a la reforma. Por esto, entre sus operadores insisten en afirmar que es el rionegrino el responsable de frenar el proyecto oficial y no los gremios combativos.

 

Moyanismo, al paro

 

En este escenario, el moyanismo y sus aliados redoblaron la apuesta, y luego de la marcha a favor de la industria, Hugo Moyano lanzó una serie de críticas previas al plenario del frente sindical, que definió un paro nacional para el 30 de abril.

 

“La CGT de hoy no representa al laburante. Todos los trabajadores la están pasando mal, pero los que la CGT representa la están pasando peor porque tienen los salarios más bajos”, disparó el camionero, respecto de la pasividad de la dirigencia frente a las medidas del gobierno nacional. Aseguró que “el Gobierno nos está llevando al desastre total” y criticó las nuevas políticas económicas anunciadas por la cartera de Nicolás Dujovne.

 

Pero en otra entrevista, Moyano también cargó contra sus exaliados de la CATT. “Yo no entiendo esa forma en la que lo quieren plantear. Son días en los que trabaja sólo el 5 por ciento de la población”, analizó el líder de Camioneros. Además, dijo que la medida es, cuanto menos, “poco seria”.

 

Además del paro, en el encuentro los oradores trazaron un recorrido por los puntos más conflictivos de la coyuntura económica, como la inflación, el atraso salarial, el tratamiento de la ley de blanqueo laboral y otras medidas que perjudican a los trabajadores.

 

Este armado sindical opositor al Gobierno tiene como referentes a Camioneros, al Sindicato de Mecánicos (SMATA), Bancarios y más de 80 sindicatos y regionales de la CGT. Hacia el cierre del encuentro se aprobó el documento que, entre otros puntos, convoca a un paro nacional para el 30 de abril. Contaría con la adhesión de las dos CTA y organizaciones sociales y del sector de las pymes.

 

En paralelo, la CTA de los Trabajadores que conduce Hugo Yasky y la fracción de la CTA Autónoma que encabeza Pablo Micheli realizaron un plenario conjunto en la sede porteña de la primera de ellas, donde se sumaron al paro nacional resuelto por el Frente Sindical. “En las bases de la CGT, el paro está garantizado; ahora hay que ver cómo reacciona la cúpula”, adelantó Yasky en la previa al plenario.

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