sábado 20 de abril de 2019 - Edición Nº3231

Gremiales | 30 ene 2019

Crisis laboral

El diario La Nación cerró su taller y despidió a sus empleados gráficos

Luego de un mes intentando flexibilizar las condiciones de trabajo, la empresa finalmente confirmó que el cierre de su planta, y el despidos de unos 100 trabajadores. La impresión se tercerizará, y hay sospechas que se hará en el grupo Clarín. Los empleados protestaron frente a la redacción y rechazan que haya una crisis en la firma: “que traigan los libros”.


Por:
Por Diego Lanese

Con el argumento de una supuesta crisis en la empresa, el diario La Nación inició hace poco más de un mes una negociación con sus trabajadores gráficos para flexibilizar el convenio laboral. El objetivo del medio era bajar las horas semanales de trabajo, y reducir el personal. Para eso, abrió un proceso de retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas, al cual se acogieron unos 40 empleados. Pero el resto, unos 60, no aceptaron las reformas, e iniciaron un plan de lucha. Por el mismo, desde el martes la planta ubicada en la localidad porteña de Barracas fue tomada por los empleados, y el diario salió ayer miércoles con una edición de emergencia.

 

 

Como respuesta, la firma de la familia Mitre decidió cerrar directamente la planta, y despedir a todo el personal. Ante esto, hubo una protesta frente a la redacción, ubicada en Olivos. Desde la Federación Gráfica Bonaerense denuncian que la impresión se hará ahora en talleres del grupo Clarín.

 

 

El domingo pasado, los gráficos de La Nación tuvieron la última reunión donde trataron de destrabar el conflicto. La asamblea de trabajadores decidió no aceptar la rebaja en el salario y las horas de trabajo que quería imponer la empresa para mantener el taller de la calle zapita Abierto. Por eso, el martes pasado los empleados decidieron tomar el lugar y no realizar el diario, que fue impreso de emergencia en un lugar desconocido, tal vez fuera de la provincia de Buenos Aires. Con mucha menos información, la firma admitió en un recuadro en la tapa los problemas: “edición especial debido a cambios en los procesos de impresión”.

 

 

Luego de la protesta, el diario fue por más: decidió cerrar el taller, dejando a poco más de 60 gráficos en la calle. Antes, unos 40 se acogieron a los retiros voluntarios y jubilaciones anticipadas, ofrecido durante el mes de negociación. “Son despidos encubiertos”, dijo el delegado Darío Sosta, sobre estos planes de achicamiento. En diálogo con Política del Sur, el dirigente remarcó que “aceptamos en la negociación absorber el trabajo de esos trabajadores que se fueron, pero queremos que se respeten las 144 horas que marca el convenio. Además, piden una baja salarial del 40 por ciento”.

 

 

La asamblea del lunes decidió no aceptar esas condiciones, lo que agravó el conflicto. En una comunicación interna, La Nación asegura que comenzará a imprimir el diario en “planta de terceros”, por lo cual no se afectará la labor periodística.

 

 

Durante este mes, antes del cierre, los directivos hablaron de problemas en la empresa por la situación económica que vive el país, una cuestión paradójica si se considera que el diario fue uno de los puntales mediáticos de Cambiemos en la campaña 2015, y mantiene su alineamiento ideológico a la gestión de Mauricio Macri, pese a las dificultades que dice experimentar. “Les dijimos que traigan los libros, nosotros defendemos los puestos de trabajo. Pero la empresa no está mal”, desmintió Sosta.

 

 

Este miércoles, las partes habían acordado una reunión en la secretaría de Trabajo, pero la empresa no asistió. En ese momento, envió los telegramas a todos los gráficos, que se movilizaron a la redacción del medio. Reclaman una mesa de negociación. En los primeros encuentros informales, aseguran fuentes consultadas por Política del Sur, no se avanzó en este reclamo, y los directivos del diario aseguraron que las indemnizaciones se pagarán completas.

 

 

Sobre la futura impresión del diario, hay distintas versiones sobre los planes de la empresa. “Hay una negociación de los directivos de La Nación con el grupo Clarín, para poder imprimir el diario en sus plantas. El monopolio quiere quedarse con todo, viene por ahí la mano”, confirmó Sosta. Entre los despedidos hay trabajadores de 20 y 30 años de antigüedad.

 

 

Por su parte, la Federación Gráfica Bonaerense difundió un comunicado respaldando a los empleados de La nación, y rechazando la maniobra de la empresa. Con la firma del secretario general Héctor Amichetti, el sindicato –que integra la combativa Corriente Federal –criticó que el diario La Nación “no sólo reclama insistentemente la flexibilización laboral en sus páginas acompañadas del menú histórico de medidas antipopulares.

 

 

De hecho la flexibilización y el ajuste lo está llevando adelante en la propia empresa con los trabajadores del taller de impresión al que busca cerrar o reducir salarios drásticamente”. Además, el gremio también rechazó el argumento de una supuesta crisis: “ni por asomo se encuentra en dificultades económicas, sino por el simple hecho de maximizar aún más sus ganancias toma esta medida”.

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