Un abogado fue detenido en Quilmes, acusado de una serie de estafas digitales mediante la utilización indebida de datos biométricos de sus víctimas. El imputado, Fernando Luis Ochoa, habría solicitado imágenes y registros audiovisuales de los rostros junto con copias de documentos de identidad bajo el pretexto de cumplir con procedimientos administrativos.
Según la investigación, esos datos eran luego utilizados para abrir billeteras virtuales, gestionar tarjetas de crédito y solicitar préstamos por montos que oscilaban entre cinco y veinte millones de pesos. Las maniobras se habrían repetido en al menos seis oportunidades desde septiembre de 2025, en jurisdicciones de Quilmes y Berazategui.
La causa es llevada adelante por la UFI 1 de Quilmes, a cargo del fiscal Ariel Rivas, con intervención del Juzgado de Garantías 3. A partir de las pruebas reunidas, se determinó que el acusado transfería los fondos obtenidos y los retiraba mediante dispositivos de cobro electrónico propios, simulando operaciones comerciales inexistentes.

El perjuicio económico estimado asciende a 500 millones de pesos. Durante los allanamientos en el domicilio del imputado y en su estudio jurídico, la Policía de la Provincia de Buenos Aires secuestró teléfonos celulares, computadoras, dispositivos Posnet y un total de 44 tarjetas de crédito, muchas de ellas a nombre de terceros.
También se encontraron sobres con envíos de la empresa Andreani que contenían tarjetas destinadas a las víctimas, lo que permitió confirmar la recepción reciente de instrumentos financieros vinculados a la maniobra.
De acuerdo con fuentes del caso, empleados del estudio jurídico habían advertido previamente irregularidades en el funcionamiento interno, lo que coincidía con el esquema fraudulento investigado.
La Justicia dispuso la suspensión de las cuentas bancarias asociadas al imputado, con el objetivo de frenar nuevas operaciones y resguardar los fondos involucrados. Ochoa quedó imputado por el delito de estafa.