Por: Federico Cedarri
La Libertad Avanza está resuelta a renovar la ofensiva legislativa por la implementación de la boleta única de papel (BUP) en el sistema electoral de la provincia de Buenos Aires.
Si bien hay otras cuestiones por resolver, como la continuidad o no de la PASO que fueron suspendidas por única vez en 2025 pero que siguen vigentes, los violetas presentaron en el Senado un expediente que sostiene la necesidad de instituir la BUP para las elecciones provinciales de 2027.
Recordemos que el expediente contaría a priori en un poroteo inicial con un amplio apoyo del variopinto paisaje opositor, aunque encontraría en el Senado un dique de contención por la mayoría simple que ostenta el peronismo que rechaza de plano la boleta única de papel: son partidarios de continuar con el actual sistema de boleta sábana.
Si bien asoma la chance de un eventual desdoblamiento de las elecciones provinciales en el año entrante, que podría contar con el apoyo de los bloques dialoguistas, el abadismo y hasta el passaglismo, la principal traba reside en el propio seno del oficialismo donde el kirchnerismo repite como un mantra que la oferta electoral bonaerense debe estar inserta en una estrategia política subordinada a un proyecto nacional.
El cristinismo ya había manifestado su disidencia a la decisión de Kicillof de adelantar los comicios del 2025 y luego de la derrota de Fuerza Patria en octubre advirtió que la elección provincial ofició como una especie de Paso que contribuyó a agrupar en octubre al antiperonismo.
En este contexto es que el mileísmo insiste con la presentación de un nuevo expediente, ya que el elevado en noviembre de 2024 fue desechado por la mayoría peronista en el seno de las comisiones en la Cámara Alta provincial. Apelan en la argumentación del proyecto de Ley a la necesidad manifiesta de mejorar el proceso electoral bonaerense y limitar las prácticas del clientelismo político. También detentan el éxito que la BUP desplegó en las elecciones nacionales de octubre de 2025.
En rigor, los libertarios cavilan puertas adentro que una elección provincial con sistema de boleta única de papel podría incrementar sustancialmente las chances de una victoria en la principal provincia el país, además de ahorrarle recursos en gastos adicionales a la Provincia.
En ese sentido, los violetas tampoco propician la continuidad de las internas abiertas y obligatorias aún vigentes: sostienen que cada partido político debe costear los procesos intestinos con fondos propios.
Lo cierto es que más allá de la conveniencia electoral, los violetas pretende en esta ocasión quedarse con todo el crédito político en esta nueva ofensiva en territorio bonaerense por la implementación de la boleta única de papel.
Con esta movida, los libertarios intentan bloquear otras propuestas análogas de la oposición como el abadismo que hace unos días atrás avisó que propiciará una reforma electoral integral en la provincia de Buenos Aires con el emblema de la implementación de la BUP.
El senador nacional marplatense bajó a la Legislatura provincial y publicitó un encuentro con sus dos principales espadas en ambas Cámaras, tanto el diputado Diego Garciarena como la senadora Nerina Neumann.
La jugada radical pasa por impulsar una reforma que no sólo contemple la puesta en marcha de la BUP sino que también se avance en la conformación de un sistema electoral ágil y moderno que brinde más equidad, transparencia y participación.
Lo cierto es que mientras desde La Libertad Avanza se arrogan la paternidad de la boleta única de papel y acentúan al unísono la ofensiva con la presentación de un expediente alusivo en el Senado, desde otras fuerzas como el radicalismo abadista le ponen límites y llaman a una discusión amplia con todos los sectores sin sectarismos.
Más allá de las disputas en la oposición por los derechos de autor de la implementación de la BUP, será clave conocer quiénes presidirán la comisión de Reforma Política en ambas Cámaras ya que pasa a convertirse en un órgano ambicionado tanto por el oficialismo como por los violetas.
En la Cámara Alta provincial, la estratégica comisión estaba presidida hasta diciembre pasado por la abadista Nerina Nemann: en el nuevo contexto donde el radicalismo ha menguado significativamente su influencia al espacio se lo disputan peronistas y libertarios.
En Diputados, en principio, esa silla sería para alguien referenciado en el cristinismo: el camporismo también acelera para quedarse con la flamante comisión de Ludopatía creada para darle un abordaje integral a la problemática de las apuestas digitales en adolescentes.