lunes 06 de abril de 2026 - Edición Nº2679

Gremiales | 6 abr 2026

PLAN DE LUCHA

Para uno de los conductores de la CGT, el gobierno expone a la industria “a la competencia desleal”

Se trata de Cristian Jerónimo, quien se quejó de la apertura indiscriminada de las importaciones, que golpea directamente al sector productivo. La dirigencia prepara un acto junto a la Iglesia para el día del Trabajador.


La Confederación General del Trabajo (CGT), a través de uno de sus triunviros, Cristian Jerónimo, expresó su “profunda preocupación” por la “crítica situación que atraviesa la industria argentina” y advirtió sobre las consecuencias del actual modelo económico en el entramado productivo y el empleo. “El sector productivo de la Argentina, en este caso la industria nacional, está sufriendo una enorme crisis por la apertura indiscriminada de importaciones que generó este gobierno”, enfatizó el referente vidriero y remarcó que esta política expone a las empresas locales a una competencia desigual.

 

En ese sentido, afirmó que “no tiene ninguna posibilidad una empresa de la industria argentina de competir con China, especialmente en un contexto donde el sector enfrenta “una carga impositiva fiscal terrible” y carece de acceso a financiamiento para invertir en tecnología y mejorar su competitividad.

El dirigente sindical alertó además sobre las consecuencias concretas de este escenario: “la sangría que se está generando está a la vista, con el cierre de empresas y la cantidad de pérdida de puestos de trabajo que sucede a diario”, y advirtió que, de continuar este rumbo, “la industria nacional tiende a desaparecer”.

 

Jerónimo también cuestionó el impacto social del actual contexto económico y sostuvo que “no es la realidad que se vive diariamente en la calle”, al tiempo que describió un deterioro en las condiciones de vida: “el grado de endeudamiento que tienen las familias argentinas hoy se acrecienta cada vez más”.

 

Asimismo, defendió el rol de la negociación colectiva como herramienta clave para la adaptación de cada actividad y señaló que “cuando hay voluntad de las partes y cuando un gobierno no interfiere para generar desequilibrio, se puede llegar a buen puerto”. En esa línea, recordó experiencias en sectores como el petrolero y el automotriz, donde el diálogo entre sindicatos y empresas permitió mejorar la competitividad y generar empleo.

 

Así las cosas, Jerónimo reafirmó su posicionamiento en defensa del entramado productivo nacional. “Vamos a seguir defendiendo a la industria nacional y, por sobre todas las cosas, vamos a seguir defendiendo nuestro país”, pues “sin industria nacional no hay nación”.

 

Finalmente, el cosecretario general de la CGT subrayó que cualquier proyecto de desarrollo debe ser inclusivo. “Si realmente queremos pensar en construir un país próspero y con un proceso virtuoso que integra a los 47 millones de argentinos, tiene que ser pensando en un país con desarrollo y producción”, enfatizó. En relación al plano judicial, Jerónimo consideró “importantísimo” el fallo que, mediante una medida cautelar que presentó la CGT, suspendió la aplicación de artículos de la reforma laboral, al entender que “se extralimitaba y que iba en contra de la Constitución Nacional”. No obstante, advirtió que se trata de “una discusión larga” que continuará en los tribunales.

En tanto, la conducción de la CGT manifestó su preocupación por la situación de los salarios y confirmó que avanzará en la organización de un acto conjunto con la Iglesia en la Plaza de Mayo, previsto para fines de abril, en la previa del Día del Trabajador. En paralelo, la central sigue de cerca el impacto de la reforma laboral, actualmente frenada en la Justicia por una medida cautelar que alcanza a más de 80 artículos. En ese contexto, los dirigentes analizan cómo incide el escenario económico en las negociaciones paritarias.

 

Desde la cúpula sindical advierten que la pauta salarial impulsada por el gobierno, con aumentos en torno al 2 por ciento mensual, se ubica por debajo de la inflación, lo que profundiza la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores. La preocupación también alcanza al nivel de actividad en sectores clave como la industria, la construcción y el comercio. Según señalan, la caída del salario real y la desaceleración económica impactan directamente en el empleo.

 

Ante este panorama, la CGT convocará en los próximos días a una reunión de su consejo directivo para definir una estrategia común. Será el primer encuentro formal tras la sanción de la reforma laboral. En ese marco, los dirigentes avanzan con la organización de una movilización el 30 de abril, en la previa del Día del Trabajador, que incluirá un acto central en Plaza de Mayo.

 

La convocatoria tendrá un carácter multisectorial y contará con el acompañamiento de la Iglesia. La iniciativa busca sumar a distintos actores sociales en un reclamo por la situación económica y social del país. Según trascendió, ya hubo contactos con referentes eclesiásticos para coordinar la actividad, que podría incluir una misa y una convocatoria amplia en el centro porteño. Desde la CGT remarcan que el objetivo es visibilizar el deterioro del salario y las condiciones laborales, y advierten que si no se modifica la tendencia actual, podrían profundizarse los problemas de empleo y el deterioro del poder adquisitivo.

 

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