Por: Federico Cedarri
El radicalismo bonaerense atraviesa una etapa de incertidumbre producto una vez más de los desaguisados internos que aún no le han permitido, luego del episodio trunco de octubre de 2024, exhibir una conducción institucional del Comité Provincia.
El escenario actual muestra a un partido centenario atrapado en medio de un litigio judicial donde se tiene que expedir en breve el juez electoral Alejo Ramos Padilla sobre la legalidad o no de la autoconvocatoria del Comité de contingencia llevado adelante por el abadismo y sus transitorios socios de Evolución.
La Justicia debe determinar además la viabilidad de la determinación que allí tomaron: adelantar los comicios internos para la primera semana de junio.
El otro actor político en este enredo es el fernadismo que encarna de hecho la conducción del Comité de contingencia y que había convocado a una reunión del pleno para días después de la sorpresiva autoconvocatoria de sus rivales internos.
En rigor, en octubre de 2025 el radicalismo con sus dos órganos de contingencia había determinado que el período electoral intestino tuviese lugar el 6 de septiembre del presente año, pero ante las versiones cada vez más insistentes sobre un hipotético adelantamiento electoral en la provincia desde el abadismo resolvieron dar un golpe en la mesa y avanzar con una movida para llevar adelante las elecciones antes de la cita mundialista.
Los chispazos entre los dos bandos en conflicto data desde el desacuerdo del abadismo con el armado electoral de Somos, se profundizó en diciembre pasado cuando el fernandismo tomó la decisión de escindirse del bloque que comanda Diego Garciarena en la Cámara de Diputados conformando un nuevo espacio denominado, UCR- Unión Cívica Radical, y poniendo al frente a una antigua compañera de ruta del espacio del senador nacional, la saladillense Alejandra Lordén.
En este contexto, el fernandismo se vanagloria de tener el respaldo de la mayoría de los alcaldes que tiene el partido centenario en la geografía bonaerense: esgrimen al territorialismo como su principal capital. De hecho, realizaron una demostración de fuerza hace unos días en Saladillo, tierra de Lordén, donde lograron reunir a unos 13 alcaldes entre los que se encontraba el titular del foro de intendentes radicales, el rauchense Maximiliano Suescun.
Esta movida interna envalentonó de sobremanera a los seguidores del ex alcalde de Trenque Lauquen y volvió a encender las alarmas sobre una potencial fractura que aparece otra vez en el horizonte centenario.
Pese a las promesas de unidad manifiestas en octubre pasado, la realidad hoy indica que otra vez el fantasma de la judicialización permanente parece entorpecer la postergada unificación centenaria.
El fernandismo tampoco confraternizó con el abadismo en el Senado bonaerense ya que su única legisladora electa por Somos en septiembre pasado, Natalia Quintana, se sumó al bloque passaglista que conduce Marcelo Leguizamón.
Pese a que avisaron que no se replicará la alianza legislativa en Diputados, la posibilidad de un armado provincial con los hermanos de San Nicolás con vistas al 2027 no es descartado cerca de Fernández.
Lo cierto es que este sector de la égida centenaria está pensando otra vez en encarar la conformación de una tercera vía electoral por fuera de los extremos que constituyen el kirchnerismo y el mileísmo.
En este contexto, desde el sector ya hablan de apresurarse a fortalecer equipos técnicos, incorporar nuevas miradas y por sobre todo construir una propuesta con identidad propia.
Mientras esperan el fallo de Ramos Padilla, en el fernandismo aseguran que se encuentran fortalecidos territorialmente y que cualquier decisión respecto a la logística de la contienda electoral interna debe ser consensuada irremediablemente entre todos los sectores internos sin sectarismo.
También incorporaron a sus filas al principal referente de Facundo Manes en la provincia de Buenos Aires, el diputado nacional Pablo Juliano.
Mientras encara una ofensiva en el Parlamento para avanzar con las autonomías municipales, el abadismo sostiene puertas adentro que la autoconvocatoria llevada adelante conjuntamente con Evolución en el marco del Comité de contingencia fue legal y que la justicia avalará el adelantamiento de los comicios.
Si bien desde los dos sectores en riña son partidarios de aflojar tensiones y se muestran favorables a llegar a conformar una lista de unidad para la conducción del Comité Provincia, ambas agrupaciones quieren imponer al titular del órgano.
Es más, el abadismo ya postulan al propio senador nacional marplatense para sentarse en ese sitial: también manejan los nombres de Gustavo Posse y Daniel Salvador.