La pareja acusada del brutal asesinato de una beba de 1 año en Burzaco podría ser juzgada en los próximos meses, y en base a las pruebas incorporadas a la causa, podrían recibir la pena de prisión perpetua.
Fuentes judiciales informaron a Política del Sur que los resultados de la autopsia podría ser clave para definir el futuro de ambos imputados: los forenses determinaron que el deceso de la víctima fue producto de una agresión física y descartaron de manera contundente la versión inicial brindada por los acusados.
Según las conclusiones incorporadas al expediente, la menor falleció por un mecanismo violento que derivó en un paro cardiorrespiratorio traumático. Además, la causa originaria fue una encefalopatía hipóxico-isquémica secundaria a un traumatismo encéfalo craneano, en el marco de múltiples lesiones traumáticas corporales.
Estos resultados resultaron clave para la investigación que lleva adelante la fiscal de la UFI 9 de Lomas de Zamora, Claudia Sánchez, quien recientemente solicitó la elevación a juicio de la causa.
En un primer momento, la madre del menor y su pareja habían asegurado que la niña murió a raíz de una caída de la cama. Sin embargo, la gravedad y variedad de las lesiones detectadas en la autopsia desmintieron por completo esa hipótesis.
El hecho se conoció en abril de 2025, cuando la beba fue trasladada sin vida al hospital Lucio Menéndez. Allí, los médicos ya habían advertido la presencia de hematomas en distintas partes del cuerpo, lo que encendió las alarmas y dio lugar a la intervención judicial.
Con el avance de la investigación, fueron detenidos el padrastro, Brian Albarracín, y posteriormente la madre, María Sánchez, ambos imputados por “homicidio calificado por el vínculo y por alevosía”, una figura agravada por el estado de indefensión de la víctima.
Además, testimonios de vecinos incorporados a la causa dieron cuenta de un contexto de violencia y consumo problemático de drogas en la pareja.