Durante la actividad —que combinó música y danza como forma de conmemoración— Bozzani amplió su mirada más allá de la historia argentina y puso el foco en la situación global. “El mundo duele. Hay discursos que siembran odio, pero no son solo discursos”, advirtió.
En ese sentido, vinculó las luchas del pasado con las del presente: “Estamos por la memoria, la verdad y la justicia, pero también por las causas que levantaban quienes hoy no están”. Y agregó: “Luchamos por los ideales de nuestros hijos, porque los desaparecieron por esos ideales de justicia y por los derechos de toda la humanidad”.
El rector también se refirió a los conflictos bélicos actuales y su impacto: “Hay guerras horribles que atacan siempre a niños y niñas”, señaló, y remarcó una preocupación más amplia: “La humanidad repite genocidios como una herida que no termina de cerrar”.
Frente a este escenario, Bozzani reconoció el peso del momento histórico, pero llamó a sostener el compromiso colectivo: “A veces dan ganas de rendirse, pero no estamos acá para eso”. En la misma línea, afirmó que “estamos para enfrentar uno de los peores momentos del orden mundial”.
Finalmente, dejó una definición sobre el posicionamiento frente a los conflictos: “No apoyamos las guerras, pero vamos a pensar y actuar para frenar estas barbaries”.
Las declaraciones se dieron en el marco de una jornada atravesada por la memoria, pero también por la necesidad de leer el presente, en un contexto donde —según planteó el rector— los discursos de odio y la violencia a escala global vuelven a poner en tensión los valores de derechos humanos.