Denuncian un estafa inmobiliaria en General Rodríguez, la Justicia ya se encuentra investigando y los damnificados aseguran que la desarrolladora de barrios privados desapareció. Hernán Guillén, uno de los damnificados, y el abogado Julián Peña Balbo contaron a Política del Sur que los barrios quedaron por la mitad.
El abogado explicó que se trata de un total de cinco barrios privados que “fueron construidos a la mitad” porque “los constructores o la desarrolladora desaparecieron”. Según Peña Balbo, este modus operandi se viene realizando desde hace varios años y cada vez es peor porque “cada barrio queda en peores circunstancias que el anterior”. “Venden barrios cerrados que no pueden llegar a ser barrios cerrados, porque no da la dimensión o el metraje de los lotes, pero así los vendían. Llegó un momento en donde no les dio más la cuerda y llegamos a esta situación donde es un desastre todo”, subrayó.
También señaló que se vendían lotes a precios módicos para “atraer a las personas”, pero luego los compradores se encontraban con un terreno que ni siquiera cuenta con los servicios básicos. Y dio precisiones sobre el caso de Hernán, uno de los denunciantes: “Llevamos adelante la causa penal y en el aspecto civil estamos llevando la escrituración del lote, obviamente, para empezar a mejorar un poco el barrio”, detalló.
“No están los servicios que nos habían prometido, que fue un poco lo que nos decidió como familia a inclinarnos por este lugar”, contó Hernán. Del mismo modo comentó que prometían “una granja con animales”, pero con el correr del tiempo se fue abandonando de tal manera que muchos de esos animales murieron por falta de atención. “Hubo una puesta en escena a la hora de vender y con el tiempo se fue evidenciando la estafa. Y vemos que fue planificada desde el primer momento”, denunció.
Peña Balbo también explicó que hay una sociedad cabeza que es Fincas Don Eugenio SRL, pero quienes la crearon “fueron constituyendo otras sociedades o un entramado societario para que la Justicia no los pueda investigar”. También precisó que teniendo en cuenta que se trata de cinco barrios, entre 700 y 1190 lotes cada uno, hay un promedio de 5.000 familias o personas que invirtieron entre 8.000 y 15.000 dólares por lote.
Hernán mencionó que algunas personas compraron con la intención de mudarse eventualmente, mientras que otras “ya están viviendo en el lugar porque se permitía que la gente construya aún cuando el barrio no había finalizado el desarrollo como prometían”. “Hoy esa gente se encuentra a la buena de Dios”, planteó, y explicó que el barrio no tiene instalación eléctrica ni seguridad privada y sufre inundaciones. “Un día la desarrolladora no apareció más, ni administración, ni seguridad. Y hoy estamos en una situación de clara emergencia”, alertó.
“Hoy están tratando entre todos de remontar el barrio, de sacarlo adelante, de hacer los pagos correspondientes y de reflotar toda esta situación, pero lo están haciendo a pulmón”, sostuvo el abogado, a lo que Hernán agregó que los vecinos se hicieron cargo de una deuda con Edenor que contrajo la misma constructora por más de $50 millones. “Tenemos alguna idea de un posible encubrimiento de parte de la Municipalidad, pero tiene que determinarlo la Justicia”, apuntó el letrado.