La reforma laboral ya fue promulgada y se encuentra en vigencia. Sin embargo, diferentes sectores sindicales se presentaron ante la Justicia para frenar la aplicación. Política del Sur consultó al respecto de esta cuestión al secretario general del SEOCA, Julio Rubén Ledesma.
“Nosotros hemos hecho la presentación en la justicia con respecto a la inconstitucionalidad de la ley. Los argentinos tenemos que tomar consciencia desde la unidad porque me parece que todo tan tirado de los pelos no conduce a ningún buen puerto”, planteó el dirigente sindical.
En ese sentido, comentó que “esta es una ley muy tirada a los pelos" . Y aseguró que el propio Gobierno esperaba la objeción por vía judicial.
Consideró, en este sentido, que el fallo en favor de los trabajadores de FATE, cambió el panorama. “La Justicia empieza a decir ‘señores, el artículo 14 de la Constitución marca el derecho a huelga y los derechos de los trabajadores que están institucionalizados y constitucionalizados no se pueden tocar’”, planteó.
“Cómo se pueden votar entre gallos y medianoche tantas reformas, con un articulado que ni los que votaron saben de qué se trata. Además de no saber, no les interesa mucho. Es parte de la desprolijidad y del combo que tiene este gobierno con respecto al trato de todo lo que es fundamentalmente legislación laboral. Iban por la legislación y querían todo. Yo pienso que es una táctica ir por todo para negociar un pedazo”, analizó.
Ledesma afirmó que lo que más preocupa en el sector de comercio es “la cantidad de negocios que están cerrando producto de la importación a mansalva que ha propiciado este Gobierno, sin un mínimo de cautela para la defensa de la producción argentina, de las PyMEs. Hay un cúmulo de empresas y de actividades que fueron atacadas. Y eso termina en el producto, en la venta”.
“Las políticas de este Gobierno atacan a todos los sectores, pero fundamentalmente al sector del trabajo y al pequeño y mediano empresario, comerciante que tiene que cerrar su puertas. De esto no se salva nadie, a los distintos rubros, nos atacó a todos. Ya no basta con tener dos o tres trabajos para tratar de llegar a fin de mes”, lamentó.
En línea con lo anterior, consideró que “la patria financiera vino prácticamente por las migajas de todos los trabajadores, se está llevando todo". "Los bancos y todo eso, son los que se están llevando lo poco o lo residual que le queda a los trabajadores para sobrevivir. A eso súmale la luz, el alquiler, no se puede vivir, no van a llegar. Me parece que se vienen tiempos dificilísimos, peores que esto”, remarcó.
Y precisó que desde el SEOCA se encuentran “trabajando conjuntamente para que hagan el menos daño posible” al finalizar contratos. “En nuestra zona van a ser afectados cerca de 24 trabajadores, pero son contratos aprehendidos, los que recién ingresan. A todos les hacen daño, pero los jóvenes que vieron sus esperanzas en la posibilidad de conseguir un trabajo de cuentapropismo, hoy los están despidiendo sin pagarles un peso”, mencionó.
“Tenemos que replantear, repensar, ser responsables cuando tomamos las decisiones, cuando elegimos y hasta cuando hablamos. Las esperanzas no se destruyen y no deben destruirse, pero la tenemos que consolidar y construir entre todos, fundamentalmente los jóvenes, que van a ser altamente atacados. Somos un sindicato, pero tenemos 800 trabajadores. Y es muy difícil, tenemos que ver de qué manera somos responsables y cumplimos con los afiliados y sus familias. Es muy caótico”, reflexionó.
En otro orden y sobre el accionar de la CGT, reiteró que debería ser un unicato y "nunca una trilogía". "Nos fue mal, no hicimos nada con un triunviro para llegar a un acuerdo cupular. Me parece que las cúpulas hay que derrumbarlas a todas y tenemos que dar de abajo. Hay que barajar de nuevo, buscar un único conductor de nuestra CGT para que pueda aggiornar y aunar todos los esfuerzos que están haciendo todos los sindicatos”, planteó.
“Eso que están haciendo los Sindicatos Unidos, tienen razón. Pero también tienen razón los que quieren conservar la orgánica de funcionamiento que es la CGT. Tenemos que posponer nuestras ambiciones personales para confluir en una unidad de concepción para llegar a la unidad de acción. No hay otro camino. Materia gris, voluntad y consenso político hay. Pero tenemos que raspar la olla buscando al dirigente que reúna condiciones para unificar a todo el movimiento obrero. Y hay una sola manera de hacerlo, absolutamente democrática. Hay que preguntarle a los trabajadores, no hay otro secreto”, subrayó finalmente Ledesma.