miércoles 04 de marzo de 2026 - Edición Nº2646

Gremiales | 4 mar 2026

CRISIS INDUSTRIAL

Ni los gobernadores aliados se salvan: Ola de despidos en Tucumán, Córdoba y Catamarca

Sus gobernadores dieron los votos para aprobar la reforma laboral, pero la situación se complica por problemas en varias industrias emblemáticas. Mapa de la crisis que golpea el empleo, y que amenaza con romper la paz social en el interior del país.


Para muchos gobernadores, haber ayudado al gobierno nacional a aprobar la reforma laboral no trajo mayores dificultades. Pero en pocos días, la crisis laboral comenzó agolpear sus puertas, lo que tensa el clima social. En la provincia de Córdoba, una de las más golpeadas por la pérdida de empleos a nivel nacional (junto con Buenos Aires y CABA), se confirmó en los últimos días el cierre de la fábrica de retenes SCAR, de la capital cordobesa, con más de 50 años de actividad. Días atrás también había anunciado su cierre la fabricante alemana de amortiguadores ZF, radicadas en la ciudad de San Francisco, despidiendo a 43 trabajadores. En ambos casos la decisión se justificó por la apertura indiscriminada de las exportaciones.

 

En el caso de la fabricante de maquinaria agrícola Metalfor, con sede en las localidades cordobesas de Marcos Juárez y Noetinger, este viernes sus 600 trabajadores iniciaron un paro por la falta de pago completo de los salarios de enero, por temor a que la firma siga el camino de la cooperativa fabricante de tractores Pauny, que algunas semanas atrás entró en concurso de acreedores y suspendió toda su producción durante enero.

En Tucumán, otra provincia aliada a la gestión libertaria, la histórica fabricante de bolsas industriales Panpack (con más de 50 años de trayectoria) bajó persiana de su planta en la localidad de Los Nogales, sin aviso alguno, dejando a 75 trabajadores sin empleo. Los trabajadores se enteraron de la comunicación de forma verbal durante el fin de semana, pero aún no recibieron los telegramas de despido. En su mejor momento, la firma llegó a emplear a más de 300 personas.

 

La caída de Panpack no fue repentina. La compañía, que supo abastecer a 15 ingenios azucareros, ya había iniciado un concurso preventivo para intentar evitar la quiebra. Sin embargo, la apertura comercial y la competencia con productos importados terminaron por volver inviable la operación local. El proceso de ajuste se había profundizado en mayo del año pasado con la cesantía de 25 trabajadores que contaban con antigüedades de entre 5 y 35 años. En aquel momento, la firma ofreció pagar solo el 50 por ciento de las indemnizaciones en siete cuotas, propuesta que fue rechazada por los empleados, quienes iniciaron acciones judiciales ante la falta de pagos. Con los 75 despidos confirmados hoy, la totalidad de la plantilla fija que restaba quedó en la calle.

 

En San Luis cerró Master Laja (del grupo británico SSQ Group, fábrica de piedra laja ubicada en Juana Koslay, despidiendo a 54 operarios. El grupo, con presencia en más de 20 países, acumulaba deudas salariales desde octubre de 2025, y la semana pasada confirmó que “no continuarían invirtiendo en la Argentina”, ofreciendo pagar sólo el 60 por ciento de las indemnizaciones, en 12 cuotas.

En la localidad catamarqueña de Valle Viejo cerró la fábrica de calzados Dabra, dejando su fuentes de trabajo a 23 trabajadores, que llevaron adelante un corte de ruta la semana pasada ante la falta de pago de las indemnizaciones correspondientes, ofreciendo el pago de solo el 50 por ciento, pese a que no hay Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC) aprobado. La provincia también registró en los últimos días el cierre de la fabricante de electrodomésticos NEBA, con 56 despidos.

 

Pero uno de los sectores más golpeados de Catamarca es el textil, con firmas como VCC, cuyos 30 trabajadores están de paro por deudas salariales y la amenaza de despidos, y sobre todo de Algodonera Avellaneda, con casi 400 empleados. La firma —tiene una fábrica de hilos y telas del Parque Industrial de Reconquista, a lo que se suman dos desmotadoras de algodón, en General Pinedo (Chaco) y Banderas (Santiago del Estero)— está en cesación de pagos, acumulando más de 400 millones de pesos como deuda por indemnizaciones y acuerdos pendientes de pago, a lo que luego se suman millonarias deudas posconcursales que hacen casi imposible su reactivación.

 

En la Ciudad de Buenos Aires, la emblemática fábrica de Cocot y Dufour, con su planta en el barrio porteño de Parque Chas, anunció su cierre, dejando en la calle a 140 trabajadores, liquidando sueldos e indemnizaciones de manera arbitraria, ante lo que se realizaron cortes de calle y protestas frente a la fábrica. La firma ya había comenzado un proceso de despidos el año pasado, que llevaron su plantilla al número actual desde los 500 que supo tener en su mejor momento.

 

También la distribuidora de bebidas y alimentos Beer Market, con 10 años de trayectoria, anunció intempestivamente el cierre de sus 20 locales (en CABA y zona norte del Conurbano) y el despido de sus 330 empleados, negándose a pagar indemnizaciones y ofreciendo compensaciones que apenas superan el millón de pesos.

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