Con profundo dolor, familiares, amigos y miembros de la comunidad motoquera despidieron este miércoles a Rodrigo José Ignacio Núñez, el joven asesinado durante un asalto el último fin de semana en la localidad de 9 de Abril. Mientras tanto, los autores del crimen continuan prófugos.
Núñez, de 36 años, conocido como “Rocko”, era muy querido entre grupos de motoqueros por su permanente compromiso solidario. Formaba parte de Los Villanos Barbudos, una agrupación que asiste a personas en situación de calle, cuyos integrantes acompañaron a la familia durante la despedida.
Se trata de una organización independiente de motociclistas unida por una impronta solidaria y comunitaria. Lejos de limitarse a encuentros recreativos o salidas en moto, los Villanos Barbudos desarrollan acciones de asistencia directa a personas en situación de calle, principalmente a través de recorridas nocturnas en distintos barrios, donde reparten alimentos, ropa de abrigo y elementos de higiene.

Integrantes del grupo explicaron que la premisa principal es el contacto directo con quienes viven en la calle, sin intermediarios ni estructuras formales, y con un fuerte énfasis en el acompañamiento humano. Además de la ayuda material, el grupo promueve el vínculo, la escucha y la contención, especialmente en los meses de bajas temperaturas.
Dentro de la agrupación, Núñez era reconocido por su compromiso permanente y por su participación activa en cada jornada solidaria. “Rocko” no solo colaboraba en la organización de las salidas, sino que también se encargaba de convocar a otros motoqueros y vecinos para sumar donaciones y ampliar la asistencia.
Durante la despedida, varios de sus compañeros destacaron que su asesinato no solo dejó un profundo dolor en su entorno personal, sino también un vacío dentro del grupo, que lo consideraba una de las referencias más firmes del trabajo solidario que realizan de manera sostenida en la zona sur del conurbano bonaerense.
El crimen ocurrió el sábado por la noche, en la zona de la Ruta Provincial 4 y la calle Saturno, cuando la víctima circulaba en su motocicleta y fue interceptada por delincuentes armados que se movilizaban en dos motos. De acuerdo con la reconstrucción del hecho, al intentar escapar del asalto cayó al asfalto y fue baleado a quemarropa. Los atacantes huyeron con la moto, una riñonera y el teléfono celular.
Tras un llamado al 911, efectivos de la Policía bonaerense llegaron al lugar y constataron que Núñez presentaba un impacto de bala en el tórax. En la escena del crimen se secuestraron dos vainas servidas calibre 11.25.
La causa quedó en manos de la fiscal María Paula Segade Sánchez, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Descentralizada 2 de Esteban Echeverría. Según fuentes judiciales, el análisis de las cámaras de seguridad de la zona aún no permitió identificar a los responsables y, hasta el momento, no hay personas detenidas.